Don Quijote era flaco y con barba. Estaba loco, se imaginaba que los molinos de viento eran gigantes y confundía unas cosas con otras.
Sancho Panza era el ayudante de Don Quijote. Cuando Don Quijote iba a pelear contra los molinos, Sancho le decía que parara porque eran molinos pero el pensaba que eran gigantes.
Don Quijote vivía en La Mancha. Su caballo se llamaba Rocinante y el burro de Sancho Panza se llamaba Rucio.
A Don Quijote le gustaba una señora que él no conocía y como no sabía su nombre le fue por la cabeza el nombre de Dulcinea del Toboso. Le decía a cualquier persona que se le cruzaba por delante que Dulcinea era la más guapa pero Dulcinea no sabía quien era.
Cuando se hizo de noche fue a una venta a dormir pero él pensó que era un castillo y cuando vio a una señora le dijo:
-¿Usted, Dulcinea del Toboso, se quiere casar conmigo?
La señora empezó a reirse y Don Quijote le preguntó:
-¿Por qué reís, mi esposa Dulcinea?
Y ella le contestó:
-Yo no soy Dulcinea.
Don Quijote estaba muy enfadado porque la señora se estaba riendo de él.
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En La Mancha vivía un hombre llamado Don Quijote que leía leyendas de caballeros andantes. Tenía un caballo llamado Rocinante, que era flaco, pero lo que más quería era a Dulcinea, su enamorada.
De tanto leer se puso loco y se fue en busca de aventuras, se buscó un escudero que se llamaba Sancho Panza y que tenía un burro que se llamaba Rucio.
Don Quijote le dijo a Sancho Panza que iban a conquistar islas y que iban a tener riquezas , todos se reían de él.
Sancho Panza y Don Quijote salieron en busca de aventuras, fueron a los molinos de viento. Don Quijote se imaginaba que eran gigantes, cogió a Rocinante y acabó a palos con ellos. Sancho le preguntó si estaba bien y él le dijo que sí, era valiente y nada hacía llorar a Don Quijote. Montó en Rocinante y se fue como un caballero andante. Fue a un campo y se tumbó a descansar. A la mañana siguiente despertó a Sancho, se echaron a andar hasta la playa y se encontraron con un caballero. Le echó un combate a muerte, pelearon y pelearon hasta que se cayó de Rocinante y se rindió.
Don Quijote nunca mentía y le dijo a Sancho Panza que estaba enamorado de la dama Dulcinea, la más guapa. Sancho le dijo:
-Yo también tengo una dama, pero dejemos el tema.
Una tormenta de arena los cogió y Don Quijote se lastimó, lo llevó para casa y en la cama se murió. |