|
1.
|
Cuando uses el correo electrónico no abras ningún fichero
adjunto que proceda de una fuente desconocida o que no sea de
confianza.
|
|
2.
|
No abras ningún mensaje de e-mail si no sabes de qué se
trata, aunque te llegue de parte de un amigo. La mayoría de los
virus se difunden utilizando los mensajes de e-mail. Es más
sencillo prevenir que reparar, así que por favor pide una
confirmación por parte del remitente.
|
|
3.
|
No abras los ficheros adjuntos de aquellos mensajes cuyo
contenido y asunto sea sospechoso o inesperado. Si quieres
abrirlos, primero guárdalos en su disco duro y analícelos con un
antivirus actualizado.
|
|
4.
|
Elimina cualquier mensaje de e-mail encadenado o desconocido.
No remitas estos mensajes a otra persona y tampoco respondas a sus
remitentes. Este tipo de mensajes están considerados spam, ya que
es indeseable y sobrecarga el tráfico de Internet.
|
|
5.
|
No copies ningún fichero que desconfíes de la fuente.
|
|
6.
|
Presta atención al descargar ficheros de Internet. Verifica
siempre su origen y asegúrate de que un programa antivirus ha
analizado ya los ficheros en la página de descarga. Si no estás
seguro de ello, copia el fichero en tu disco duro y vuelve a
analizarla con la ayuda de tu propio antivirus.
|
|
7.
|
Utiliza un programa antivirus de confianza y actualízalo
diariamente. Cada mes una media de 500 virus nuevos son
descubiertos. Las actualizaciones antivirus tienen que contener,
por lo menos, los ficheros con las firmas de los nuevos virus,
pero es deseable mantener también los motores de análisis
actualizados.
|
|
9.
|
Haz ficheros de backup, copias de seguridad, en un soporte
extraíble. Si un virus los destruyera, podrá reemplazarlos. Se
recomienda guardar estas copias en una ubicación separada o
incluso en otro ordenador o soporte magnético.
|
|
10.
|
Cuando tengas alguna duda acerca de un fichero o mensaje, no lo
descargues, no lo ejecutes o abras.
|