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ITINERARIO:
Primeiro día:
Recepción e aloxamiento en Alcázar de San Juan. Percorrido pola cidade.
Actividade complementaria: despois da cea, os participantes no programa asistirán á representación da escena de “la locura de don Quijote y la quema de libros”.
Segundo día: “En un lugar de la Mancha...”
Argamasilla de Alba: Visita á cova de Medrano y á igrexa.
Tomelloso: Visita ao “bombo”, ao Museo del Carro e a unha bodega.
Villarta de San Juan: Percorrido pola Ponte Romana.
Puerto Lápice: Visita a la Venta del Quijote.
Actividades complementarias:
• No camiño a Tomelloso (La Alameda de Cervera) a escena dos freires e o vizcaíno.
• Na venta de Puerto Lápice, escenificación da pasaxe na que don Quijote é armado cabaleiro.
Terceiro día: Muíños e ilusións
Campo de Criptana: Visita ao cerro dos muíños e á ermida da Virxe de Criptana, desde oonde divisarán as catro provincias manchegas e terán unha visión global da ruta.
El Toboso: Vista ao “Palacio de Dulcinea”, biblioteca cervantina e igrexia. Percorrido urbano.
Belmonte: Visita do castelo e á colexiata.
Villaescusa de Haro: Percorrido urbano. Visita aos principais monumentos: igrexa de San Pedro, antiga universidade, convento dos dominicos.
Actividades complementarias:
• En Campo de Criptana, recreación do enfrentamento de don Quijote cos muíños de vento.
• En El Toboso, dramatización da volta a El Toboso e o encontro de don Quijote con Aldonza Lorenzo.
Cuarto Día: Teatro e serra
Almagro: Percorrido urbano. Visita aos principais monumentos: corral de comedias, convento dos dominicos, antiga universidade, pazo de Valdeparaíso, pazos maestrais e museo do teatro.
Calatrava la Nueva: Visita do castelo-convento; observación de Serra Morena, cumbres e pasos.
Actividade complementaria.
• Representación de entremeses no Corral de Comedias.
Quinto día: “El antiguo y conocido campo de Montiel”
La Solana: Visita á fábrica de fouces “La Pajarita”.
San Carlos del Valle: Visita á praza e á igrexa.
Villanueva de los Infantes: Visita á casa do Caballero del Verde Gabán, percorrido pola localidad, visita aos principais monumentos: praza, igrexa de San Andrés, alhóndiga, convento dos dominicos e celda de Quevedo e casa del Arco.
Actividade complementaria:
• Representación do Carro de los actores y el caballero de los espejos.
Sexto día: “Las lagunas de Ruidera”
Pantano de Peñarroya: Observación do curso alto do Guadiana.
Ruidera: Percorrido polas lagoas. Marcha a pé polas superiores. Visita da cova de Montesinos y ao castelo de Rochafrida.
Actividade Complementaria:
• Representación de escena de Grisóstomo e Marcela.
• Participación na aventura da cova de Montesinos.
Entrando ya en lo que se refiere al diario del viaje, podemos decir que éste duró siete días. Empezaron las andanzas del grupo el día 17 de abril a las 7:00 en Valdoviño. De allí se salió en autobús y se puedo ir observando el cambio del paisaje gallego al castellano hasta las 18:30 en que se llegó a Alcázar de San Juan. Allí el grupo fue muy bien recibido por sus compañeros de viaje del Instituto Broch i Llop de Villarreal (Castellón) y por los miembros del grupo coordinador de la ruta de Castilla-La Mancha. A continuación, después de acomodarse en las habitaciones, hubo una primera toma de contacto con la población de Alcázar de San Juan. El grupo fue caminando por diferentes calles de la población hasta llegar a la Plaza de España donde estaba el Ayuntamiento y la oficina de Información y Turismo. Se dejó un tiempo libre para que los alumnos y profesores diesen un pequeño paseo por la zona y luego se regresó al hotel, donde fueron entregados los maletines con libros, mapas e información sobre la ruta. Después de la cena hubo una representación sobre "la locura de don Quijote y la quema de libros".
El primer día propiamente del viaje de la ruta comenzó con la visita a Tomelloso, de la que se explicó que era la tercera ciudad en población de la provincia de Ciudad Real, pues ya supera los treinta mil habitantes. Allí se pudo observar la cantidad de bodegas que tiene esta bella población manchega y se hizo una parada en el Museo del Carro. Los alumnos visitaron un típico bombo manchego lleno de aperos de labranza y objetos diversos que tenían que ver con la actividad agrícola de la zona.
Estos bombos serían después vistos en sucesivos días en diferentes lugares del paisaje manchego. Luego continuaron la visita al museo conducidos por una guía que iba explicando los diferentes objetos y fotos que hay en el recinto. Con ello se llegó a una buena aproximación a la vida agrícola de la zona y se pudo comparar con la de los alumnos en Valdoviño.
A continuación se siguió viaje hacia Argamasilla de Alba, dentro del Campo de San Juan y en pleno valle del Alto Guadiana, cuyas famosas huertas ha regado con sus aguas. Los alumnos recordaron que Cervantes concluyó la primera parte de El Quijote con unas famosas e irónicas composiciones poéticas de "los académicos de Argamasilla". Llegados allí se visitó en primer lugar la iglesia de San Juan Bautista, levantada a mediados del siglo XVI para sustituir a otra que se había hundido a consecuencia de una riada. La iglesia es grandiosa, aunque está sin terminar. La parte ocupada se sostiene mediante columnas, y la parte inacabada exhibe magníficos arcos de medio punto, ojivales y carpaneles. De las dos torres que debería haber tenido se construyó solamente una, rematada a principios del siglo pasado. En una de sus capillas laterales, la capilla de los Pacheco, se conserva otra reliquia cervantina: el retrato al óleo de don Rodrigo Pacheco, supuesto inspirador de don Quijote. En este retrato los alumnos encontraron muchas concomitancias con los de El Greco.
Después el grupo se dirigió andando a la Cueva de Medrano. Actualmente de propiedad municipal y convertida en centro cultural, una tradición muy arraigada en Argamasilla sitúa en ella una hipotética prisión de Cervantes, bien por asuntos económicos o de faldas, e incluso llega a establecer que el Quijote se engendró en esta cárcel. El nombre le vine de su dueño en época cervantina y con motivo del tercer centenario de la obra recibió, entre otras, las ilustres visitas de Azorín y Rubén Darío. Los alumnos se hicieron numerosas fotos en este importante lugar y asistieron a una nueva representación de la escena de los frailes y el vizcaíno.
Después de comer en un centro escolar se continuó la ruta con la visita a Villarta de San Juan y su puente romano sobre el diezmado río Cigüela (se aprovechó para explicar que la sobreexplotación agrícola de la zona ha acabado con los ríos, sobre todo con algunos como el Cigüela o el Guadiana, del que han desaparecido sus famosos ojos). Este puente tiene unos trescientos metros de longitud y cinco de anchura y ha servido de paso para viajeros y ganados trashumantes. Actualmente está restaurado y tiene dieciocho pilares y dieciocho arcos nuevos, inspirados en los antiguos.
Se siguió para Puerto Lápice, también situado en la autovía para Andalucía, en los límites de las provincias de Ciudad Real y Toledo. Como era en un principio un conjunto de ventas donde reposaban los viajeros, es un lugar perfecto para visitar la "Venta de El Quijote" del siglo XVIII de la que habla Azorín en el libro que había sido entregado a los alumnos el día anterior. En la venta se puede ver un carro típico de la Mancha y una maravillosa bodega convertida en restaurante. También los alumnos pudieron ver por primera vez una curiosa plaza manchega con sus balconadas de madera.
De vuelta en Alcázar de San Juan se hizo una nueva visita a la ciudad con una guía que nos fue explicando diferentes aspectos de ella. Andando tranquilamente se llegó en primer lugar a la iglesia de San Francisco, que forma parte del convento de frailes franciscanos, que aún viven en la ciudad. Es gótica, de una sola nave con bóveda de crucería. Llamó mucho la atención el tipo de piedra con el que estaba construida, que luego se pudo observar en otras iglesias de la localidad. Continuó el paseo con la observación de una casa modernista en la plaza Altozano Inmaculada. Luego se contemplaron diferentes palacios como el que alberga el Conservatorio de Música actual para llegar a la plaza de Santa María, en torno a la cual se organiza el casco antiguo de la ciudad. En esta plaza destacan la iglesia de Santa María y el torreón del gran Prior. La iglesia es muy antigua, con orígenes románicos o incluso visigodos. El torreón es el único resto conservado del palacio de los priores de la orden de San Juan. Es una torre de dos cuerpos rematada por almenas, aunque en su interior alberga tres plantas. Recibe también el nombre de torreón de don Juan de Austria. Desde lo alto del torreón los alumnos comprobaron una vez más lo plano y ancho que es el paisaje manchego y divisaron a lo lejos las lagunas que abastecen la ciudad como acuífero.
En la mañana del tercer día la excursión se dirigió hacia Campo de Criptana. El pueblo se asienta en la falda de la solana de un cerro, y tiene el aire típico de los pueblos manchegos, de casas bajas y encaladas, algunas de ellas excavadas en la propia ladera como viviendas-cueva, calles en cuesta y trama bastante laberíntica. Pero, sin duda, lo más característico de Criptana son sus molinos de viento que los alumnos ya habían podido contemplar en las afueras de Alcázar de San Juan (estos molinos se conservan en un cerro al sur de la ciudad). En lo alto del cerro que domina el pueblo, llamado cerro de la Paz, se alzan diez, de los treinta o cuarenta que llegó a tener. De ellos, los tres más antiguos han sido declarados monumentos, mientras que los otros siete fueron reconstruidos a comienzos del siglo XX. Los tres que han sido declarados monumentos son el Burleta, el Infanto y el Sardinero. Pudo verse un molino por dentro y una guía explicó su funcionamiento y dio un folleto explicativo del mismo y con el nombre de los vientos que entraban por sus doce ventanas. Se explicó que si los molinos de viento llegaron a la Mancha a mediados del siglo XVI, no es de extrañar que asombraran a los contemporáneos de don Quijote y que éste los confundiese con gigantes. También se les dijo a los alumnos que tanto los molinos hidráulicos como los de viento fueron cayendo en desuso a medida que se implantaron las máquinas movidas por combustibles derivados del petróleo o por la electricidad. Después de visitar el molino, los alumnos pudieron ir de compras a una típica vivienda-cueva.
La ruta del día tuvo su continuación en El Toboso que actualmente se configura como un característico pueblo manchego cuyos monumentos importantes son escasos. Su interés principal radica en la arquitectura popular y, sobre todo, en sus connotaciones literarias que lo identifican con el Quijote a través de Dulcinea. Se visitó el Centro Cervantino, junto al Ayuntamiento, frente a la Iglesia, en un caserón enorme y tradicional que es utilizado como Casa de la Cultura. La planta baja se dedica a Centro Cervantino en el que hace de protagonista el libro de Cervantes. Allí está el Museo de los Quijotes que, rehecho y puesto como hoy se ve, abrió sus puertas en 1983. Un total que supera las 300 ediciones forman actualmente el Museo. Posteriormente se visitó el Museo del Cómic con viñetas de diferentes autores que tienen que ver con la obra cervantina y se visitó la iglesia parroquial, con la que dieron don Quijote y Sancho. Es gótica, del siglo XV, y está dedicada a San Antonio Abad. Se asistió en un huerto típico a la dramatización de la vuelta a El Toboso y el encuentro de don Quijote con Aldonza Lorenzo. Finalmente el grupo de Valdoviño se dirigió a la Casa de la Torre para visitar a su dueña y darle las gracias por habernos permitido traducir el capítulo 21 de la 2ª parte de El Quijote al gallego y mandárselo en edición manuscrita hecha por los propios alumnos.
Después de comer en Mota del Cuervo la excursión visitó Villaescusa de Haro donde se pudo admirar la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol. En su estado actual es un edificio de los siglos XVI y XVII, levantado en estilo gótico tardío y renacentista. Llamó la atención de los alumnos la capilla de la Asunción de la que se explicó que fue levantada para enterramiento de la familia Ramírez en 1507 y se mostraron las estatuas orantes de esta familia así como el magnífico retablo. El viaje de la tarde prosiguió con la visita al castillo de Belmonte, patria de Fray Luis de León. El guía de la excursión explicó que había sido levantado en el cerro de san Cristóbal por el marqués de Villena y que había sido objeto de restauración importante por orden de la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Una vez más se pudo contemplar el llano paisaje castellano desde lo alto de él.
En el cuarto día de la ruta se visitó Almagro, capital y centro político, económico y cultural de una amplia comarca que se conoce como el Campo de Calatrava. A pie se dirigió el grupo hacia la Plaza Mayor donde se pudo admirar el Ayuntamiento y las fachadas de los soportales organizadas con galerías corridas. Luego se visitó el Museo Nacional del Teatro donde su pudo hacer un recorrido por las diferentes salas dedicadas a cada época del teatro español. Llamaron la atención los trajes que se exponían así como la posibilidad de ver representaciones en directo, pero lo que más gustó fue la sala dedicada a los efectos especiales teatrales en el Siglo de Oro.
Antes de comer el grupo salió para el castillo de Calatrava la Nueva. En el camino pudo disfrutarse de la contemplación de esta comarca volcánica. En España existen contadas comarcas como ésta, que es la más extensa y, quizás, la menos conocida, valorada y protegida históricamente. El Sacro Convento de Calatrava la Nueva se encuentra situado en la cima del cerro el Alecranejo, en término municipal de Aldea del Rey. Este castillo está muy próximo al de Salvatierra, junto con el cual falnquea una de las más importantes vías naturales que cruzan Sierra Morena y unen la Meseta con el Valle del Guadalquivir. Los alumnos aprendieron que el castillo se construyó a partir de la batalla de las Navas de Tolosa y sirvió de sede a la orden calatrava cuando ésta abandonó la fortaleza de Calatrava la Vieja, situada en la ribera sur del Guadiana, en un terreno pantanoso que, al parecer, resultaba malsano. Con el paso del tiempo, y dado que ya no era necesaria la función defensiva el Castillo-Convento se limitó a funciones religiosas, quedando habitado por los frailes calatravos de clausura. Si bien siempre hubo un alcaide y guarnición en la fortaleza. Se recorrieron los tres recintos amurallados observando que las murallas se asientan directamente sobre las rocas y siguen la disposición de las peñas. Pudo admirarse las bella factura de la iglesia al norte del castillo. La fachada con los cuatro contrafuertes cilíndricos y las almenas le confieren aspecto de iglesia fortificada. El imponente rosetón, realizado al igual que la puerta con roca volcánica, fue construido en la época de los Reyes Católicos, para dotar al interior de mayor luminosidad. El interior es un bello ejemplo de la arquitectura cisterciense que presenta características del arte gótico, si bien hay algunos elementos que se pueden enmarcar en la tradición románica.
Por la tarde se volvió a Almagro y se visitó el Corral de Comedias. Hubo una explicación de que los corrales eran patios o corrales de las posadas que solían existir en cualquier pueblo o ciudad mínimamente importante. Su estructura, a base de corredores abiertos que permitían el acceso a las diferentes habitaciones, era fácilmente adaptable al uso teatral, pues bastaba con habilitar un simple escenario en una de las paredes. El Corral de Comedias de Almagro fue uno de los numerosísimos que debió haber en toda España y no precisamente de los más grandes o mejor acondicionados. Pero fortuitamente se ha convertido en el único que ha llegado hasta nosotros intacto, en su estructura primitiva. El Corral se halla en la Plaza. Abre su puerta al lado de la portada espectacular de la casa del mayorazgo de Molina. A continuación de la puerta se halla un vestíbulo o zaguán empredado de cantos rodados que, en tiempos, haría las veces de dormitorio común de los viajeros pobres. Pasado el zaguán se encuentra el Corral propiamente dicho. Su forma es rectangular y en tres de sus lados está rodeado de galerías, en el cuarto se encuentra el escenario y tras él las alcobas y otras dependencias del mesón. Debajo del escenario estaban las cuadras, con unas pequeñas troneras de ventilación que daban al patio mismo. Se pudo observar que el corral estaba dividido en varios compartimentos que se correspondían con la posición social de las personas a quienes estaban reservados. En la parte opuesta al escenario se hallaba la cazuela, reservada exclusivamente a las mujeres del común; junto a la cazuela, al fondo de los corredores, se encontraban los aposentos, espacios cerrados donde se colocaban los personajes principales y sus familias e invitados; los corredores y el patio se llenaban de gente corriente. En el corral se asistió a la representación de entremeses.
Prosiguió la visita a Almagro con un recorrido a pie por la población parando en diversos palacios, casas e iglesias.
En el quinto día el grupo se dirigió a Villanueva de los Infantes, actual cabecera del Campo de Montiel. Allí un guía explicó que la localidad se había llamado La Moraleja hasta que, en el siglo XV, el infante don Enrique de Aragón la emancipó de Montiel y la hizo independiente del territorio de la orden de Santiago. Se llamó por eso Villanueva de los Infantes, tomando este apellido de quienes pusieron las bases para su engrandecimiento. Lo primero que se contempló fue la Plaza Mayor con la monumental fachada de la iglesia de san Andrés que cierra su lado norte. En el este y en el oeste tiene soportales de columnas neoclásicas que sujetan dos pisos, no de galerías corridas como en otras plazas manchegas sino de balcones rematados por frontones triangulares. En el lado sur, sin soportales, se conservan algunas galerías de madera. Un guía llevó al grupo a la Casa del Caballero del Verde Gabán que responde muy bien a la descripción que de la casa de don Diego de Miranda hace Cervantes en el capítulo XIII de la segunda parte del Quijote. Hubo una breve visita al patio típico de la misma. Después se entró en la iglesia de san Andrés que es el patrón de la localidad y que tiene aires catedralicios por sus dimensiones y monumentalidad. En la capilla de los Bustos estuvo el enterramiento inicial de Quevedo y se realtó el excelente púlpito plateresco con magníficos relieves en sus cuatro caras. Continuó el pase por la población con una parada en la Alhóndiga de la segunda mitad del siglo XVI, fue después cárcel y ahora casa de la cultura. Destaca en ella el patio de sólidas e impresionantes columnas y amplias arcadas. Después de ver algunas fachadas de casas y palacios de la localidad hubo una nueve parada en el Convento de Santo Domingo. Perteneció a los frailes dominicos, de los que era muy amigo Quevedo, que se retiró aquí para morir. La celda de su muerte se conserva más o menos intacta. Lo que fue convento se halla ahora dedicado a hospedería, la iglesia sigue abierta al culto. Frente a la portada del convento, en el centro de la plazuela, un busto de Quevedo, no demasiado notable.
Durante la comida se les repartió a los alumnos una escena del Quijote para ser representada. La leyeron y ensayaron para dirigirse después a San Carlos del Valle donde la representaron. Este pueblo es uno de los de colonización que, durante el reinado de Carlos III, impulsó Pablo de Olavide, por ello, su término municipal, segregado del del Alhambra, es totalemnte circular. El pueblo se aglutina en torno a la plaza, que es una de las más bellas que pudo contemplar el grupo. Es rectangular con soportales de columnas toscanas que sostienen piso de galerías corridas con dinteles y balaustres de madera. En la plaza está la iglesia del Cristo que es una maravilla del barroco final. Destaca la cúpula y los chapiteles de las torres que son de pizarra.
Al llegar al hotel los alumnos asistieron a un pequeño taller de grabado donde un pintor local de Alcázar de San Juan les enseñó a hacer un grabado de don Quijote. Los alumnos se fueron encantados con un grabado y el centro fue obsequiado con uno por este pintor. Luego de noche asistieron a una actividad de unas cuentacuentos que les entusiamó.
En la mañana del sexto día la excursión se dirigió hacia las lagunas de Ruidera. En el camino se pudo ver el Pantano de Peñarroya y se hizo una observación del curso alto del Guadiana. Ya en las lagunas se hizo un pequeño recorrido a pie por las superiores. Los alumnos notaron el contraste que ofrece este paisaje lacustre con los de los ámbitos geográficos en que se inscribe, la altiplanicie del Campo de Montiel y la Mancha. Asimismo un guía les explicó la riqueza vegetal y faunística que albergan y el hecho de ser uno de los más grandes e importantes espacios lacustres europeos asociados a formaciones de toba. Vieron que las lagunas altas se caracterizan por la presencia de altas y fuertes presas tobáceas que remansan el agua formando masas lagunares bien nítidas y escalonadas, con cascadas entre ellas. Pudieron bañarse en una de ellas y después de comer fueron a ver la cueva de Montesinos donde el guía les explicó el episodio narrado en El Quijote sobre la misma.
Al día siguiente a las 9:30 salió el grupo con dirección a Valdoviño y tras breves paradas se llegó a las 20:00.
Acabado el diario del viaje puede pasarse a la evaluación de los resultados de esta experiencia. Desde luego hay que destacar que, como se desprende del relato de lo visto en cada día de la ruta, son muchos los conocimientos adquiridos. Se llegó a una intensa aproximación a la tierra manchega de El Quijote desde diferentes puntos de vista. El paisaje fue lo primero que chocó a los alumnos, ya que es muy diferente al de Galicia. Pero también se fijaron en las labores agrícolas con sus semejanzas y diferencias con las del medio rural de Valdoviño. Luego llegaron a un vasto conocimiento de la arquitectura de la zona, así como de los monumentos y manifestaciones artísticas más importantes. Se fijaron tanto en la arquitectura popular, con las plazas manchegas tan características, como en la arquitectura religiosa y civil de palacios y casas señoriales. Les llamó especialmente la atención los patios de las casas que no tenemos en Galicia.
Almagro y el Corral de Comedias fue un importante hito en la ruta, ya que habían estudiado lo referido a la comedia nueva de Lope y este corral se lo recordaba. También estuvieron especialmente atentos en las visitas a los castillos de los que tan pocos ejemplos y, no tan majestuosos, tenemos en Galicia. Pudieron comparar los molinos de viento con los hidráulicos de nuestra comunidad y mostraron gran interés en la explicación de su funcionamiento. Pero, sin duda, lo que gustó más a los alumnos fue la visita a las lagunas de Ruidera. Quizás estuviesen especialmente sensibilizados ante este paisaje porque en su ayuntamiento tienen una laguna y se mostraron entusiasmados ante las cascadas y la nitidez de sus aguas. Contemplaron con gran interés árboles como la encina o la sabina.
En general, mostraron una actitud positiva ante la inmersión en una cultura diferente a la suya. Todos los aspectos de la misma los sorpendían, especialmente el paisaje y las comidas, porque de estas últimas también tuvimos una muestra en una cena del último día en nuestro honor.
Por todo ello, como profesores acompañantes, tenemos que establecer un balance final muy positivo. No cambiaríamos nada en este viaje. La organización fue maravillosa y no tenemos ninguna queja de ella. En todo momento estuvimos atendidos, tanto en el hotel como en la ruta. Hubo explicaciones de todo tipo y en todo momento pudimos hacer preguntas para satisfacer nuestra curiosidad. Podemos decir que nos sentimos abrumados ante tanta amabilidad y tantas ganas de enseñar una tierra. Solamente nos gustaría que estos viajes durasen más y pudiésemos ver más tesoros de la tierra manchega que podíamos entrever en otros lugares por los que pasábamos y no parábamos porque no daba tiempo.
Las actividades complementarias de teatro eran muy adecuadas para las edades de estos alumnos que las seguían con especial entusiasmo, ya que eran llevadas a cabo por algunos de los guías de la ruta.
Asimismo, es de destacar el material complementario que se nos facilitó el primer día con un cuaderno explicativo de la ruta, mapas y libros.
Reiteramos que no cambiaríamos nada y que sólo deseamos poder participar nuevamente en experiencias como ésta. No creeemos que haya una forma mejor de aprender que un viaje tan completo como éste.
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