Alonso Quijano,  hidalgo de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, con barba en pico, gran madrugador y amigo de la caza, se dedicó  a leer libros de caballerías, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda. Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas fanegas de tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer, y así, llevó a su casa todos cuantos pudo haber ; él se enfrascó tanto en su lectura que a los cuarenta y ocho años  enloquece leyendo libros de caballerías y se cree un caballero medieval; decide armarse como tal en una venta que cree castillo y le suceden toda suerte de cómicas aventuras en que el personaje principal, impulsado en el fondo por la bondad y el idealismo, busca "desfacer entuertos" y ayudar a los desfavorecidos y desventurados, mientras persigue un platónico amor por una tal Dulcinea de El  Toboso que es en realidad una tosca y zafia aldeana. Así para el aumento de su honra como para el servicio de su república, decide  hacerse caballero andante, y irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras y a ejercitarse en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de agravio, y poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama..  Lo primero que hizo fue limpiar unas armas que habían sido de sus bisabuelos, que, tomadas de orín y llenas de moho, después de  siglos  puestas y olvidadas en un rincón. Limpiólas y aderezólas lo mejor que pudo.

 

Fue luego a ver su rocín, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro ni Babieca el del Cid se igualaban con él. Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le pondría; porque, según se decía él a sí mismo, no era razón que caballo de caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido .El caballero D. Quijote sale tres veces a la busca de aventuras

 Las golpizas y magullamientos no detienen a nuestro héroe ni lo hacen flaquear en sus andanzas. Incluso más: apenas sí los siente;  hay quien piensa que  Cervantes fue no sólo excesivamente cruel con Don Quijote sino también sádico  al propiciarle a su personaje todo tipo de palizas y moleduras físicas que lo dejaban casi siempre al borde la muerte. Quijote forja su personalidad precisamente como resultado de esas batallas de las que sale tan mal parado Cervantes más que sadismo imprime al personaje  magia. Don Quijote es un modelo de aspiración a un ideal ético y estético de vida. Se hace caballero andante para defender la justicia en el mundo y desde el principio aspira a ser personaje literario. En fin, quiere hacer el bien y vivir la vida como una obra de arte. Don Quijote actúa como un paranoico enloquecido por los libros de caballerías, Entrega su vida a un ideal sublime y se estrella contra la realidad porque los demás no cumplen las reglas del juego. Don Quijote, el primer personaje auténticamente libre de la literatura universal, Cervantes lo presenta como  un hidalgo llamarlo "ingenioso" y "don", el cual está mal porque éstos términos sólo los podían usar los miembros de la clase alta, o sea el clero, los hombres que tenían riquezas y poder que es lo que no tenía Quijote.
 
En la mente de Don Quijote, las rameras son hermosas damas; el avaro ventero es un poderoso y magnánimo señor feudal; los personajes más zafios quedan rehabilitados ,….  una moza obesa y fea de cara que él conocía y se llamaba Aldonza Lorenzo, como una dama bella y con poder y además le cambió el nombre por Dulcinea del Toboso. Antes de cada aventura que hacía don Quijote, junto a Rocinante y Sancho Panza, invoca siempre a su amada Dulcinea y pide su amparo, porque ella es su señora y por ella se fortalecen las virtudes del caballero. D. Quijote es, pues, un cruzado medieval,  que lucha contra los agentes del Mal con todas sus fuerzas. La vida prosaica se transforma en una gran aventura, en una batalla empujada por los más elevados ideales

Aún no había muerto D. Quijote y sus gestas ya eran conocidas en Inglaterra, Italia, Belgica,...