Llamábase Aldonza
Lorenzo, le dio título de señora de sus pensamientos; y, buscándole nombre que
no desdijese mucho del suyo, y que tirase y se encaminase al de princesa y gran
señora, vino a llamarla Dulcinea del Toboso, porque era natural del Toboso.
Y así, bástame a mí pensar y creer que la buena de Aldonza Lorenzo es hermosa y
honesta, y en lo del linaje, importa poco, y yo me hago cuenta que es la más
alta princesa del mundo. Porque has de saber, Sancho, si no lo sabes, que dos
cosas solas incitan a amar más que otras; que son la mucha hermosura y la buena
fama, y estas dos cosas se hallan consumadamente en Dulcinea, porque en ser
hermosa, ninguna le iguala; y en la buena fama, pocas le llegan.
Así la define D quijote .
“Su nombre es Dulcinea, su patria, el Toboso, un lugar de la Mancha; su calidad,
por lo menos, ha de ser princesa, pues es reina y señora mía; su hermosura,
sobrehumana, pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y
quiméricos atributos de belleza que los poetas dan a sus damas; que sus cabellos
son oro, su frente campos elíseos, sus cejas arcos del cielo, sus ojos soles,
sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello,
mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve y las partes que a la vista
humana encubrió la honestidad son tales según yo pienso y entiendo, que solo la
discreta consideración puede encarecerlas, y no compararlas”.
”