Mareas negras que afectaron a la costa

 

de Galicia

 

 

     Índice:

 

         -  El petróleo

 

          -  Polycommander

     

          -  Urquiola

 

          -  Andros Patria

 

         -  Aegean Sea (Mar Egeo)

 

         -  Prestige

 

  

Mareas Negras que afectaron a la costa de Galicia

 

 

El petróleo

 

            El petróleo es un líquido natural, oleaginoso e inflamable, de color oscuro y olor característico, más ligero que el agua, formado por una mezcla de hidrocarburos. Se extrae de lechos geológicos continentales o marinos.

 

            Conocido desde la antigüedad por sus afloraciones naturales (asfalto o betún de Judea), que ya utilizaban en Mesopotamia para calafatear buques y como material de construcción, la primera destilación del petróleo bruto se llevó a cabo en Rusia, en el siglo XVIII, y la perforación histórica que inició la carrera por el “oro negro” tuvo lugar en Pennsylvania en 1859; al principio, únicamente se aprovechó el queroseno, y poco después los aceites pesados, como lubricantes y para uso doméstico. A comienzos del siglo XX, con la implantación creciente del automóvil, fue la gasolina el componente que empezó a alcanzar mayor demanda, y hacia los años veinte, con el descubrimiento de la destilación continua, se empezó a utilizar el fuel-oil. Después de la segunda guerra mundial, con los avances de la petroquímica (destilación fraccionada, cracking y reforming), fueron aumentando progresivamente los derivados que se obtenían para su uso directo o como productos intermedios para la obtención de una vasta gama de compuestos de síntesis, con aplicaciones en los más variados campos.

 

            El petróleo natural 

 

            El petróleo natural, constituido principalmente por hidrocarburos parafínicos, nafténicos y aromáticos, además de azufre, mercaptanos y agua salada, es el resultado de un largo proceso de degradación bacteriana de organismos acuáticos animales y vegetales, producida en el fondo de los océanos durante un período de millones de años. El petróleo queda depositado en la llamada “roca madre”, desde donde migra a través de areniscas, calizas y otras rocas porosas (“rocas almacén”) hasta alcanzar una anomalía geológica (anticlinal o falla), donde una capa impermeable de marga o de arcilla forma una “trampa” que lo mantiene retenido. Se encuentra casi siempre situado entre una capa inferior de agua salada (más densa que el petróleo) y una capa superior de hidrocarburos gaseosos, aunque también puede ascender y salir libre a la superficie en forma de rezumamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

          

 

 

 

 

 

 

            En la prospección del petróleo se efectúan los siguientes pasos:

Primero se realiza un reconocimiento geológico de los materiales susceptibles de almacenar petróleo; posteriormente se llevan a cabo estudios comparativos con otras cuencas petrolíferas; a continuación se buscan las posibles trampas y, por último, se efectúan la prospección geofísica y los sondeos

           

 

          

 

 

 

 

 

 

 

 

La historia negra de Galicia

 

Las catástrofes marítimas registradas en Galicia, dejaron un número elevado de muertos y provocaron el vertido al agua de miles de toneladas de productos, mayoritariamente petróleo. La fauna y flora marítima tardó menos de lo esperado en recuperarse, pero aún así las consecuencias fueron muy graves.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

           


 

 

El Polycommander

 

            Fue la primera catástrofe que sufrieron las costas gallegas, este desastre ecológico afectó a la Ría de Vigo. Se derramaron 50.000 toneladas de crudo ligero.

           

            El petrolero de bandera noruega, tocó fondo el 5 de mayo de 1970, cuando intentaba hacer una escala de emergencia (para facilitar asistencia médica a una de sus trabajadoras). El petrolero, salió del puerto libanés de Sidón y se dirigía a Dauges (Francia). Transportaba 49.414 toneladas de petróleo, de la variedad “Light Arabian”.

 

            Cuando el petrolero se dirigía a reanudar su marcha, abocando la salida de la ría por el canal del Norte, una falsa maniobra hizo que se rasgara el casco por la aleta de babor. Poco después de las cuatro y cuarto, una parte del barco se incendió y su carga fluyó al mar. La orden de evacuación no se hizo esperar, esto no evitó que 23 de sus 39 tripulantes murieran.

 

           

A medida que abría el día, se podía ver la densa columna de humo, que anunciaba que la primera marea negra que sufría Galicia, acababa de consumarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

          

 

 

 

            De inmediato, las autoridades de la Marina organizaron equipos de auxilio, para detener el escape de crudo. Fueron solicitados refuerzos, entre ellos el crucero Canaria y el remolcador R-8. La carencia de recursos provocó que las primeras operaciones realizadas no fueran muy acertadas. Por ello, trajeron desde el Reino Unido dispersantes.

 

            Al día siguiente, Baiona amanecía con la apariencia de un pueblo minero, con sus calles teñidas de negro. El petróleo llego hasta las playas de Patos, Canido, Sobreira, Cangas y Samil entre otras. 

           

            El 25 de Julio el Polycommander fue desencajado de su lecho, y tras un pago de 168.283 euros, un armador griego se hacía con él, para repararlo en un artillero de El Pireo. En octubre el griego Nisos Delos se lo llevaba con destino a Grecia.

 

            El Polycommander fue construido por los astilleros Eriksbergs (Goteborg). Contaba con 28.945 toneladas; medía 230 m. de eslora por 29.5 de manga y 12 de calado y estaba equipado con un primer motor de 15.000 caballos de potencia. Una vez un Grecia, fue rehabilitado como nave comercial, bajo el nombre de Yauxilas, hasta 1984, que sería sacado de la navegación.

           

 


 

El Urquiola

 

           

           El 12 de Mayo de 1976, el petrolero bilbaíno Urquiola, que transportaba 111.225 toneladas de crudo ligero árabe, entraba en la bahía coruñesa. Su petróleo era para la refinería y provenía del Golfo Pérsico.

 

            Una mala señalización de una aguja rocosa hizo que el buque sufriera el accidente. En un primer momento, no sufrió muchos daños y los organismos competentes decidieron que abandonara el canal, para alejarlo 200 millas de la costa. En esta maniobra, volvió a tocar un la aguja rocosa, haciendo que reventaran varios tanques del petrolero, derramándose unas 100.000 toneladas de crudo. Esto provocó una gran humareda, causando la muerte del capitán.

 

 

 

 

 

           

 

 

 

 

 

 

            El vertido afectó a las Rías de Betanzos, Ferrol y Ares.

 

            Las tareas de limpieza consistieron en instalar un dique, para frenar el escape de petróleo, a la vez que intentaban recoger la máxima cantidad de vertido. También fueron usados detergentes, para disolver el petróleo.

           

            El 12 de Mayo de 1976, el petrolero bilbaíno Urquiola, que transportaba 111.225 toneladas de crudo ligero árabe, entraba en la bahía coruñesa. Su petróleo era para la refinería y provenía del Golfo Pérsico.

 

            Una mala señalización de una aguja rocosa hizo que el buque sufriera el accidente. En un primer momento, no sufrió muchos daños y los organismos competentes decidieron que abandonara el canal, para alejarlo 200 millas de la costa. En esta maniobra, volvió a tocar un la aguja rocosa, haciendo que reventaran varios tanques del petrolero, derramándose unas 100.000 toneladas de crudo. Esto provocó una gran humareda, causando la muerte del capitán.

 

            El vertido afectó a las Rías de Betanzos, Ferrol y Ares.

 

            Las tareas de limpieza consistieron en instalar un dique, para frenar el escape de petróleo, a la vez que intentaban recoger la máxima cantidad de vertido. También fueron usados detergentes, para disolver el petróleo.

 

 

El Andros Patria

               

            El 1 de Enero de 1979, el Andros Patria, un petrolero de bandera griega, se incendió frente a la costa de A Coruña. Este incendió provocó la muerte de sus 34 tripulantes y el derrame de parte de las 208.000 toneladas que transportaba.

 

    

 

 

 

           


         El Aegean Sea (Mar Egeo)

 

                       

           El 3 de diciembre de 1992 el petrolero griego Aegean Sea (Mar Egeo), procedente del mar del Norte y con destino a la refinería Repsol (A Coruña), sufría un accidente, derramando más de 80.000 toneladas de crudo.

 

 

     

  

          A las cuatro de la mañana encalló en las inmediaciones de la Torre de Hércules. Las malas condiciones meteorológicas (olas de 6 metros y vientos de 70 kilómetros por hora), el desconocimiento de la zona y el no contar con asesoramiento, provocó que el buque encallara a los pies de la Torre de Hércules.

  

            Rápidamente se movilizó al personal de salvamento marítimo, para rescatar a la tripulación, alejar el barco de la costa y sofocar el incendio. A las nueve y media, el buque se partía en dos, produciéndose momentos después la primera explosión, provocando que el fuego y el crudo se propagasen por el mar. La intensidad del incendio y del humo provocó la evacuación de las viviendas más próximas a la zona de la catástrofe. Se consiguió sofocar el incendio dos días después del accidente.

 

 

 

        El balance del daño medioambiental implicó un largo proceso judicial. Las reclamaciones económicas concluyeron en 1996 con una sentencia:

         El balance del daño medioambiental implicó un largo proceso judicial. Las reclamaciones económicas concluyeron en 1996 con una sentencia:

          El capitán del petrolero y el práctico del puerto coruñés, fueron considerados responsables. También establecieron las indemnizaciones, fijadas en 10,5 millones de euros.

   

 

 

          El Prestige

 

                                    

               

 

           

            El 18 de Noviembre de 2002, el Prestige, después de navegar con una brecha de 40 metros derramando entre 12.000 y 15.000 toneladas del crudo que transportaba. Se hunde, a 133 millas del cabo de Fisterra, a una profundidad de 3.500 metros, conservando en sus tanques unas 77.000 toneladas de fuel.

           

            Este hecho sería el triste colofón que comenzaría el 13 de Noviembre, frente a las costas de Galicia, tras abrirse una vía de agua en el casco, vertiendo fuel-oil de sus tanques. Tras varios días de remolque hacia la zona abisal, la brecha se agranda hasta 40 metros. El buque termina rompiendo en dos partes y hundiéndose.

 

            Posteriormente al hundimiento se generó una marea negra de 8.000 toneladas que alcanzaron bancos pesqueros, recursos marisqueros y afectó a miles de especies; hasta el 1 de diciembre se contabilizaron unas 15.000 aves petroleadas.

 

            Las manchas alcanzaron el Noroeste de la costa gallega (afectando al Parque Nacional de las Islas Atlánticas), amenazó el litoral de Portugal, el Norte de Asturias, Cantabria y el País Vasco.

 

            Esta catástrofe, ha generado una demanda urgente de medios y personal para recuperar el ecosistema. Destaca el movimiento de voluntario y miembros del Ejército y la Armada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            El siniestro generó una gran preocupación y malestar, tras constatarse como Galicia es maltratada por catástrofes de este tipo. Tras este accidente se prohibió la navegación de petroleros monocasco.

 

 

Esmeralda Rodriguez Brandón