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“UN DÍA PARA UN LIBRO”

 O día 23 de abril celebramos o Día do libro cunha serie de actividades entre as que estaba a cerimonia de entrega de premios do concurso literario “Un día para un libro”. Aquí recollemos as actividades realizadas e os relatos premiados:

Guión das actividades 23 de abril de 2008

1.      Presentación dun contacontos.

2.      Introdución ( xustificación deste día como a data adicada ó libro).

3.      Representación de “Brancaneves e os sete ananiños” por parte do alumnado de Infantil e Primeiro ciclo de Primaria.

4.      Entrega de premios.

5.      Lectura e dramatización do conto “El león que fingía estar enfermo”. Alumnado de ESO.

6.      Representación de “Macbeth”. Alumnado ESO.

 

 

 

 

7.      “O noso libro preferido”.Lectura e presentación dun libro por parte do profesorado e alumnado do centro.

LA BRUJA PELUSA

 

Paula Fuentes Vergara

 

 Primeiro premio categoría B (primeiro ciclo de primaria)

 

     Había una vez un castillo muy lejano en el que vivia una bruja que se llamaba Pelusa, que vivia con cinco cin gatos i una escoba . A pelusa le gustaba mucho volar en su escoba  porque no era muy buena conductora.

Un día salió a pasear con su escoba y por esquivar un avión se estrelló, y como no llevaba casco dió un golpe muy fuerte en la cabeza.

Cuando estaba descansando en el sofá llamaron al timbre, era un rpartidor que traía un paquete para la bruja Pelusa. Pelusa se enfadó mucho y le dijo que ella no era ninguna bruja y que en su casa no habia pelusa porque barria todolos días.

Pelusa con el golpe ¡había perdido la memoria.!Pelusa hacía cosas muy raras para una bruja: pasaba todo el día quitqndo telas de araña y barriendo con su escoba mágica, usaba las pociones como colonia, traía la barita de peineta y en el caldero de  magia plantó petunias.

Un día vino a visitarla su amiga la bruja Dulce.

Cuando Pelusa abrió la puerta a Dulce le dió un patatús, Pelusa  tenía puesto una camiseta de corazones con alda de flores y un mandil con colorines.

Dulce enseguida se dió cuenta que pasaba algo raro.

Pelusa invitó a su amiga a un te de flores con pastelitos de manzana.

Dulce se dió cuenta de que Pelusa no sabía que era bruja.

Dulce preparó una poción para que su amiga recuperase la memoria, y cuando Pelusa se despistó se la puso en el te. Pelusa tomó el te y recuperó la memoria y volvió a ser la bruja de antes.

Un día el repartidor trajo un paquete era un regalo de Dulce, dentro del paquete había un casco amarillo y rojo.

Cuando pelusa sale con su escoba siempre se pone el casco ¡POR SI ACOSO!

                                                    FIN

 

LA PRINCESA QUE QUERÍA SER LUNA

 

2º PREMIO      AMANDA ARZA (CATEGORÍA B)

 

 

Érase una vez una princesa que quería ser Luna, pero su madre no le dejaba. Entonces, una noche, la princesa cogió el avión de su padre y se fue volando por el cielo. De repente, el avión se quedó sin gasolina y se fue a parar al tejado de una casa. A la princesa se le ocurrió una idea, bajó por la chimenea y preguntó a los señores de la casa: ¿tenéis un avión?

Le dijeron que no, entonces fue a otra casa y le preguntó otra vez si tenían un avión para llegar al cielo. Le respondieron que sí.

 Cogió el avión y llegó hasta el cielo. La princesa le dijo a la Luna que quería ser como ella, entonces la Luna le dio sus poderes y la princesa fue muy feliz.

 

LA CONEJA CELIA

 

3º PREMIO                        CATEGORÍA B

Lluis Castro Potau

 

Había una vez una coneja llamada Celia Pérez Mar que tenía una guardería en el bosque.

Cuidaba a todos los bebés de los animales que vivían en el bosque: el osito Javier, la osita Mª Carmen, la ardilla Marina, el búho Jordi, el pajarito David, el conejito Víctor, la conejita Anastasia, la liebre María, el ratoncito Mouse, la ratoncita Rosa, el cervatillo Quique y la más pequeña y revoltosa la tortuga Pilar.

En su guardería había tinta de colores, muchos juguetes, plumas para escribir y muchísimas cosas más.

Un día de primavera la señorita Celia los llevó de excursión a la montaña, metieron a la tortuga Pilar en una mochila y de vez en cuando iba sacando su cabecita para mirar todas las cosas y no perderse nada de lo que pasase, como habían andado mucho, la señorita les dijo que iban a parar un poco para comer el bocadillo. El osito Javier que era un poco despistado y muy perezoso se sentó encima de una roca para descansar y se quedó dormido, mientras, el resto estaba jugando al escondite.

La señorita Celia despertó al osito Javier para seguir el camino, pero como iba muy despacio mirando todas las cosas, se quedó atrás y cuando se dio cuenta no había nadie.

Caminó y caminó hasta llegar a un sitio que había dos caminos, uno a la derecha y otro a la izquierda, como no sabía cual coger decidió seguir el de la izquierda que llevaba a una cueva muy oscura, cuando llegó a la cueva no estaban ni sus amiguitos ni la señorita Celia.

El osito Javier empezó a llorar y lloraba tan fuerte que la tortuga Pilar gritó: señorita, señorita me parece que esos lloros son del osito Javier, la señorita empezó a buscar por todas partes y al ver que no estaba con todos los demás decidieron dar marcha atrás y empezar a buscarlo.

Buscaron por todas partes, cuando de repente el osito Javier escuchó dentro de la cueva unas voces, eran todos sus compañeros de clase  y la señorita Celia. Cuando los vio se puso muy contento y prometió que nunca más se iba a despistar.

Cuando llegaron a la guardería hicieron una gran fiesta, jugaron al pilla pilla y se lo pasaron muy bien.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

 

 

                   LAS DOS VIDAS DE UN GATO

 

                        Pablo Ferreira

 

                        Primeiro premio categoría C (segundo e terceiro ciclo de primaria)

 

  Hace muchos años en una ciudad vivían un grupo de gatos callejeros, que para comer tenían que cazar ratones, o buscar en la basura si quedaba algun rastro de comida.

Un día salió a pasear la señora marquesa, que tenía un precioso gato al que llevaba siempre con ella.

El gato se llamaba celeste por el color de su pelo, era gordito y con unos enormes ojos.

Mientras la señora marquesa hacía sus compras, el gato conoció a otros gatos callejeros, estuvierón charlando y burlandose de él cuando dijo que no sabía que era un ratón, que nunca habia visto ninguno.

Celeste no se enfadaba aunque se rieran de él, cuando tuvo que marcharse quedaron de verse al otro día para enseñarle los ratones y como se cazaban.

Celeste estaba todo  contento, quería saber muchas cosas de los ratones y casi no durmió pensando en ellos.

Al día siguiente fue al sitio donde habían quedado, alli estaban todos los gatos lo llevaron con ellos al campo y allí empezaron a perseguir ratones y comerselos, le decían que  era un bocado exquisito que probara el tambien pero no hacia caso. Celeste se reía y jugaba con los ratones, el no tenía hambre como sus amigos se lo pasó muy bien y quedaron de  verse  varios  días mas para jugar todos juntos, con sus amigos aprendian cosas nuevas y no se aburría como antes.

Pero un día la Marquesa enfermó, se la llevaron al hospital, el pobre gatito no entendía lo que pasaba, se quedó solo esperandoque regresaran, pasaban los días y nada era igual, tenía mucha hambre y nadie le daba su comida.

Sus amigos al no saber nada, fueron a buscarlo, le decían -vente con nosotros-, pero Celeste quería quedarse en casa esperando.

Un día cansado de esperar, y medio muerto de hambre, se fue con sus amigos.Ellos lo querían, le ayudaron a buscar comida.

Lo peor de todo erra comerse los ratones. Prefería jugar con ellos, pero como el hambre le apreataba no le quedo mas remedio que empezar a comérselos.

De vez en cuando iba a casa y un día se lo encontró todo vacío, sin muebles, y pensó que su dueña se había muerto.

Tuvo que acostumbrarse a dormir al frío y a cazar ratones.

Se fue acostumbrando a su nueva vida gracias a sus amigos que le ayudaron siempre.

Poco a poco fue feliz otra vez y se enamoró de una gatita blanco y enseñó a sus hijos a defenderse de los perros y de los peligros, y tambien a cazar ratones aunque era algo que no le gustaba. El siempre pensaba como le había cambiado la vida de antes a la de ahora

   

Segundo premio categoría C (2/3 ciclo de primaria): Alba Arias Fernández

 

 

UN MUNDO FANTÁSTICO

 

Categoría c

Terceiro premio Iván López López

 

 

Había un niño llamado Dani, un día encontró un baúl. Estaba buscando una pelota y se cayó dentro. Cuando despertó vio que estaba en la selva. Un gran león le estaba lamiendo la cara. Dani salió corriendo y se tropezó con un elefante. El elefante le dijo que tuviera cuidado. Dani se asustó al oír hablar al elefante. El elefante le dijo que todos los animales podía hablar. Muchos animales desaparecían y el elefante los estaba buscando. Encontraron a los animales dentro de una nave espacial. Había venido unos extraterrestres y se estaban llevando todos los animales a su planeta. Porque en su mundo no había animales. Subieron a la nave y cuando salieron vieron un mundo fantástico porque había piscinas, juguetes, todo era mágico. Todos estaban jugando, pasándoselo bomba. No había cole. Doni estaba feliz y todo era maravilloso. Dani quería quedarse pero no podía haber nimos en el mundo fantástico. Entonces Dani se disfrazó de extraterrestre para quedarse allí. Pero se le acercó un león para comerle. Dani se asustó tanto que de repente apareció en el baúl tirado.

 

UN DÍA ESPECIAL

Primeiro premio categoría D (secundaria) Rocío Fernández Mendéz  4º ESO

Siete y media de la mañana, mi gran enemigo, el despertador, comienza a sonar. Acto seguido oigo unos pasos por las escaleras y luego los gritos de mi madre:

-¡ Érika, levántate! Vas a llegar tarde al instituto.

Los pasos se oyen cada vez más cerca y, de repente, se abre la puerta de mi habitación.

-Érika, levántate.

Con gran esfuerzo, quito la manta de mi cara y voy sacando las piernas de mi cama. Primero la derecha, luego la izquierda.

-Tienes el desayuno en la cocina – me dice mi madre.- Cuando marches no te olvides de cerrar la puerta.- Mi madre me da un beso y se marcha a trabajar.

Por fin, me quedo sola en casa. A lo lejos se oye el coche de mi madre que se va alejado.

Poco a poco me pongo en pi, y me dirijo al cuarto de baño. Allí, me acerco al espejo y me miro, ¡ vaya cara!. Una vez bien lavada voy a mi cuarto y abro el armario. Cojo los primeros pantalones que encuentro y rebusco mi camiseta favorita. Ya vestida bajo a la cocina.

En la mesa encuentro un zumo de naranja y unas galletas. Me lo como todo.

Cuando ya estoy totalmente preparada salgo de la casa, cierro la puerta con llave y me dirijo al instituto.

A las puertas del instituto me encuuentro con mis dos amigos, Ana y Rubén. Me cuentan todo lo que les pasó el jueves por la tarde, ¡qué pena que yo no pudiera ir con ellos al cine!. Luego los tres entramos en clase.

A primera hora tengo Matemáticas, la clase se me pasa rápido con los chistes del profesor. A la segunda, tengo Biología y hoy toca abrir un corazón y explorarlo ¡ qué guay!. Ya acabada Biología toca Lengua y luego recreo.

En el recreo veo a Rubén y a Ana y decidimos quedar por la tarde en el parque.

Ya acabadas las clases me dirijo al parque, por el camino me encuentro con mi tía.

-¡Hola Érika! ¿qué tal? -me saluda.

-Bien, gracias.

-¿Te vas para casa?.

-No, voy al parque.

-Bueno, pues entonces adiós.

-Chao.

En el parque veo a mis dos amigos sentados en un banco y muriéndose de la risa.

-¡Hola chicos! ¿De qué os reís? -me intereso.

-Nada, que Rubén cuenta unas historias de miedo muy malas -me dice Ana secándose las lágrimas.

-Anda, pues cuéntamelo a mí, Rubén -le pido.

-¿ Estás segura? -me pregunta burlándose de mí.

-Sí, payaso.

-Bueno, pues la historia empieza así: “ Esto era un hombre...”

Cuando terminó de contar la historia, Ana ya no podía levantarse del suelo con la risa y yo me extrañé porque la historia no era tan mala y daba algo de miedo.

Ya se estaba haciendo de noche así que decidí irme para casa, seguro que mi madre estaría enfadadísima.

Lo que me sorprendió al llegar a casa, es que la puerta estaba abierta, ¡qué raro!, mi madre jamás dejaría una puerta abierta. Ya dentro de la casa todo estaba oscuro ¡ no había nadie dentro de la casa!, o por lo menos mi madre no estaba porque no contestaba, y entonces ¿ por qué la puerta estaba abierta?.

Encendí las luces y me fui a la cocina. Allí todo el suelo estaba lleno de harina y en la nevera había una nota:

Érika, hoy llego más tarde. Mamá.

Que raro, ¿ mi madre habría dejado la puerta abierta y la cocina tan sucia?

De repente, oigo unos pasos en el piso de arriba, igual que en la historia de Rubén cuando a la protagonista la matan en su casa.

Decido ir arriba, pero antes, por precaución, cojo una escoba.

Voy subiendo las escaleras poco a poco, sin hacer ruido. Ya arriba veo la luz de mi habitación encendida y una sombra. ¡qué miedo! ¿será un ladrón?o ¿un secuestrador? O tal vez sea un asesino. De repente oigo un portazo, es la puerta de la entrada, ¿será que están entrando más ladrones o asesinos o lo que sean?

Me quedo quieta en las escaleras, sin hacer ningún ruido, pero, poco me dura ese silencio porque detrás de mí oigo un ruido.

-¡Miau, miau!

Con el miedo tropiezo y me caigo por las escaleras y enfrente de mí aparece una sombra, una sombra de una persona que se va acercando. Seguro que es el ladrón, o lo que sea, que me quiere matar porque lo descubrí con las manos en la masa. Hago todos los esfuerzos por levantarme pero el pie me duele mucho.

-¡Érika! ¿ te has hecho daño?- es la voz de mi madre.

¡No era ningún ladrón!, era mi madre y un gato.

Ya levantada mi madre me lo explicó todo:

-Llegué tan tarde porque tuve que ir a darle un sobre a tu tía. Con las prisas dejé mal cerrada la puerta. Por eso, seguro que entró ese gato y puso la cocina perdida de harina y luego fue el autor de los pasos que escuchaste en el piso de arriba. Luego el portazo fui yo al entrar en casa.

¡ Qué susto había llevado!, ahora ya tenía el pie mejor y estaba más tranquila pero aún me preocupaba una cosa ¿ quién había encendido la luz de mí cuarto?.

 

 

 

 

INCREIBLE PERO CIERTO

2º premio

CATEGORÍA D (SECUNDARIA)

 Montserrat Méndez Puig

 

Me gustaría contarles una historia que le pasó a mi bisabuelo hace unos quince años.

Un día como otro cualquiera salió a pasear pero esta vez se desvió un poco de su ruta habitual. Ese día empezó caminando por donde acostumbraba, pero a los pocos minutos estaba caminando por un sendero hacia el bosque. Casi no se había dado cuenta, era como si algo lo atrajera hacia aquel lugar. Cuando llegó se encontró con un viejo roble, un poco especial, tenía cara. Mi bisabuelo intentó escapar pero no pudo. Palideció y no pudo articular ni una sola palabra. En ese momento, el roble empezó a hablar, le dijo que tenía una  misión para él. Tenía que conseguir que el viejo roble volviera a su forma humana, pues hacía millones de años un brujo lo había convertido en un árbol, por venganza. Mi bisabuelo dijo que no, pero el roble le dijo que no se podía negar, porque él era un hombre sencillo que había cometido un error. Le preguntó sobre el error pero el roble no quiso responder. Dejó que se fuera a casa.

Al día siguiente, a mi bisabuelo le volvió a ocurrir lo mismo pero, esta vez, el roble le explicó la primera parte de su misión: tendría que ir al cementerio y abrir la tumba de un brujo llamado “Brujo Antonio”, él siguió negándose pero a su vez empezó a caminar hacia el cementerio sin poder hacer nada para evitarlo. Al abrir la tumba, encontró muchas cosas: oro, joyas, jarrones y un libro. Lo único que cogió fue el libro. Cerró la tumba y sin perder un minuto volvió al bosque; depositó el libro junto al roble y se quedó mirándolo con asombro por lo que le había obligado a hacer y, a continuación, se fue a casa. Pasó toda la noche pensando en lo ocurrido.

 Al día siguiente, le volvió a suceder lo mismo. Caminó hasta el roble pero, esta vez, no lo miró. Se quedó con la mirada fija hacia el suelo. El roble le ordenó que abriera el libro por la página 1008, de nuevo se negó y siguió sin mirarle, se dio cuenta de que el roble sólo lo dominaba si cruzaban las miradas. Se acercó al libro, siempre mirando al suelo y se puso a mirar el índice, en el cual ponía varias cosas. Entre ellas, una de cómo combatir a los brujos más malvados. Sabía que si no era un brujo no le haría efecto el hechizo. Abrió el libro en esa página y se puso a leer, justo al acabar de leer el hechizo, vio cómo el roble desaparecía y, a su vez, el libro se desvanecía entre sus manos.

A partir de ese momento, siguió haciendo una vida normal y manteniendo ese hecho en secreto, sólo lo contó una vez.

 

O QUE É A VIDA

                                 3º premio categoría D (Secundaria)

 

 

      De repente eu atopábame nun lugar estraño; un lugar rodeado de xente...¿xente?,¿que era xente? Non sei describir esa situación. Tiña un pensamento do que era a vida pero logo se esvaecía..., borrábase do meu pensamento, todos me dicían:

 

                                                                                                                                           ¿que tal estás?, ¿como te sentes?. Todas estas preguntas para min terían un sentido, pero non unha acertada resposta. Sentíame mareado. Estaba deitado nunha cama. Arredor dela situábanse persoas que non facían máis ca preguntarme todas as súas curiosidades.

            Pouco despois chegáronme recordos á miña mente,  -  estaba nun hospital e esa xente curiosa era a miña familia. Preto  de min estaba un doutor ó cal lle  preguntei cal era o motivo polo que me encontraba deitado naquela cama.

            ¡Estiven a punto de axordar!, Todos contestaron á vez. Contáronme que tivera un accidente na avioneta que estivera probando despois de comprala, nun lugar no que  estudei aviación.

            Recuperei o sentido. O accidente debeuse a un baixo nivel de combustible. O accidente foi nun río ó querer facer unha manobra de aterraxe.

            En fin, foi un susto grande pero estou para contalo.

           

                                                                                         MARCOS VILA LÓPEZ

                                                                                         2 ESO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OS ARTISTAS DE INFANTIL (Categoría A do certame “Un día para un libro”)

Cuadro de texto: ANTÍA

 

 

 


 

Cuadro de texto: ARNAU

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Cuadro de texto: ADRIÁN
Cuadro de texto: MARÍA CAUREL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

ENCRUCILLADO DE INFANTIL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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