EfímeroPor Lois Brea Ares 4º ESO - A
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Un maestro y su discípulo paseaban por una de las calles de las afueras de Rabat, cuando el joven aprendiz le preguntó qué significaba la palabra efímero. Entonces el maestro sonrió satisfecho con la pregunta y empezó a contarle una historia: Un día se encontraron dos hombres en una ciudad del norte de Europa. Uno no tenía mas de treinta, el otro rozaba los setenta. El más joven estaba muy feliz, ya que en su vida siempre había triunfado. El viejo dejaba ver una persona derrotada, sus ojos eran dos pozos oscuros en los que no se veía un solo brillo. El hombre feliz, como buen samaritano que pretendía ser, decidió hablar con el e intentar ayudarlo. Este intentó convencerlo de que con una buena actitud, una gran sonrisa en la cara y empujando los problemas hacia lo más hondo de uno mismo, cualquiera podía triunfar y alcanzar lo que se propusiera. |
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El hombre triste miró fijamente al otro y con una cara, aún más triste que antes, empezó a relatarle por qué estaba así: - Hace unos años yo tambien era un triunfador como tú lo eres ahora. Creía que lo tenía todo y que mi situación jamas cambiaría pero hechos futuros demostrarían lo equivocado que estaba. |
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Yo trabajaba como psicólogo y, aunque parezca una ironía, yo, el encargado de sanar a los "locos" acabé convirtiéndome en uno de ellos. Cada vez que alguno me contaba sus problemas yo me identificaba con ellos y acababa interiorizándolos; los fui acumulando durante años hasta que un día exploté. Tuve varias depresiones, en cuanto salía de una entraba en otra; al final, como era de esperar, me echaron de mi trabajo. Así que con el dinero que había juntado empece a buscar la manera de volver a ser el hombre cubierto de gloria que un día fui. Ahora que empiezo a ver el final del camino creo que nunca lo conseguiré. El hombre feliz se quedó observandolo durante unos incómodos momentos de silencio, despues de los cuales se despidieron y cada uno se fue a su casa. El más joven se marchó, pensando en lo efímero que puede llegar a ser el éxito y la gloria, mientras meditaba sobre la historia que le había contado su nuevo amigo. Pero de lo que no se dio cuenta era de que la gran sonrisa que ocupaba habitualmente su cara, había sido sustituida poco a poco por una enorme arruga en su frente que expresaba su nueva preocupación. Unos meses despues el hombre joven fue despedido de la clínica psicológica en que trabajaba. Al acabar la historia, el maestro le dijo a su discipulo: - Si te has fijado en este relato habrás podido observar dos conceptos efímeros: el primero es lo efímero que puede llegar a ser el éxito y el segundo es lo efímera que es la felicidad y el resto de los estados de ánimo. El joven frunció el ceño en señal de lo confuso que le había dejado la historia de su maestro. Este viendo a su discípulo comenzó a hablar: - Puede que la aclaración final no estuviera demasiado clara, asi que te lo explicare más detenidamente. Efímero es aquello que por su brevedad o fugacidad consideramos demasiado breve; si observas la definición veras que es aplicable a la historia del hombre joven, ya que la fugacidad de su alegría, después de que el viejo le contara su historia, es estremecedora. Despues de esto, el joven sonrió y los dos se fueron paseando por las calles de Rabat hasta desaparecer por la linea del horizonte, como si se fundieran con la arena, como si solo fueran un espejismo, lo cual con las temperaturas que se llegan a alcanzar en esos dias del año, en la capital marroquí, es muy probable. |
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