El TiempoLucas Meda Herbojo 4º ESO A
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El tiempo es una preocupación y el gran controlador de la humanidad. El tiempo puede ser visto de maneras distintas, dependiendo de la personalidad de un individuo o del momento que esté viviendo este. Todos sabemos que el tiempo que tenemos en un día libre no llega a nada; sin embargo, tiene las mismas horas, minutos y segundos que un día laborable. ¡Sí, sí, aunque te parezca mentira, sí! Eso le pasa a todo el mundo. ¡Qué bien! Esta tarde voy a hacer esto…, lo otro…, y aquello… Cuando tienes una tarde libre, lo que más te hace disfrutar es pensar e imaginar lo que harás en ella. Y cuántas más ilusiones cavilan en tu mente, y cuantas más ganas tienes, mayor es el chasco que te llevas, porque no te rinde nada. Habías pensado realizar veinte actividades pero al final del día, te encuentras con que no has afrontado ni la mitad. ¡Pero si disponía de toda la tarde! Es inexplicable… Pero también hay que señalar que si en un día debes hacer muchas cosas, el tiempo se te va a pasar igual, o más rápido que durante el día libre. Refiriéndose ya al tiempo a largo plazo, existe también otra manera de provocar que los meses pasen, como se suele decir, volando: Si tienes una tarea que hacer que no te guste en absoluto. Por ejemplo, cuando la profesora de literatura te da la mala noticia de que se dispone a preparar un examen y lo fija en el calendario, tú, todo convencido, dices "Bueno, hasta entonces aún queda tiempo de sobra" y si no lo dices, lo piensas. "Buenos días, recuerdan que mañana tenemos examen, ¿no?" Esas son las palabras de tu instructora. "¡Pero si aún era el otro día cuándo lo anunció!" Ya. También podemos poner como ejemplo lo siguiente: Si durante la semana tienes un día que no te agrada, porque debes salir del instituto por la tarde y ya coger la mochila para asistir a clase de solfeo y, para colmo, después de todo esto tienes que ir a clases particulares para practicar las ya conocidas matemáticas. No sé cómo, pero parece que los siete días de la semana sean siempre el mismo. "Pero… ¿ya tengo que ir otra vez a todo esto?" Nos pasa a todos y, por supuesto, resulta también inexplicable. Una visión distinta del tiempo la demuestran las personas de una cierta edad, los mayores. Aunque en este caso existen también diferencias, para unos puede pasar muy rápido y para otros transcurrir muy lentamente. Imaginemos una viejecita que tiene sus hijos, nietos, bisnietos, hermanos y hermanas… Esta señora quizás esté entretenida y tendrá visitas de vez en cuándo de sus familiares. El tiempo le pasará rápido, ya que no se encuentra sóla. Sin embargo, una señora (o un señor) que no tiene familiares y pasa en solitario cada cada mañana y cada tarde en su hogar, no tendrá ninguna alegría. Le da pánico pensar que su misión en la vida concluyó, que no tiene más que hacer. Esto debe ser frustrante. En este caso, el tiempo no tiene compasión y se arrastra lentamente. Por muy complejo que sea el concepto del tiempo y por mucho que controle en la actualidad nuestras vidas, al parecer: "EL TIEMPO NO LE SOBRA A NADIE" |