Retorno de
carro
En la máquina de escribir hay que
prestar atención en cada renglón, ya que al llegar al final de cada línea hay
que dar a la palanca de retorno del carro para comenzar un renglón nuevo. En el
procesador de textos se escribe todo seguido sin preocuparse de la posición
del cursor, ya que al llegar al final de la línea el programa salta
automáticamente a la siguiente. El retorno de carro en el procesador de
textos es la tecla Entrar, que define el final del párrafo, pues cada vez que se pulsa Entrar se genera
un nuevo párrafo.
Caracteres
no imprimibles
En la máquina de escribir sólo
se ven los caracteres de las letras, números y signos de las teclas. En el
procesador de textos se pueden ver además otros caracteres de control
tales como: los espacios de separación entre palabras, las marcas de fin de
párrafo, los tabuladores, los saltos de página, saltos de línea, guiones de
separación, etc. Es muy aconsejable, sobre todo al comenzar a usar el procesador
de textos, trabajar con la opción Caracteres no imprimibles del menú Ver.
Un texto está tanto mejor cuanto menor sea el número de caracteres de control. Seguramente, en los primeros textos que escribas, abundarán los signos de espacios, tabuladores y retornos de carro innecesarios.
Formato de
los párrafos
La mayor parte de las veces,
cuando vamos a realizar un escrito, debemos decidir qué tipo de párrafo va a
predominar, hay que decidir sus sangrías izquierda y derecha, si va a tener
sangrado la primera línea, el espaciado, la separación de los tabuladores, etc.
Con la máquina de escribir, se debe utilizar la barra espaciadora o la tecla de
tabulación para hacer que las sangrías queden como queremos y girar el carro
para espaciar las líneas y los párrafos, y todo eso hay que repetirlo en cada
párrafo que tenga ese formato. Con el procesador de
textos basta definir las características del párrafo: sangrías,
alineación, espaciado, tabuladores, etc. una sola
vez; después, cada vez que se pulse la tecla de fin de párrafo
(Intro), se genera un párrafo con idéntico formato.
También puedes acudir a la opción (Modo Regadera) que
encontrarás en la pequeña barra de símbolos de la ventana
que se abre al acudir a
la opción de menú Formato -
Estilista.
Con esta opción, podrás aplicar, a cualquier párrafo,
el formato que tenga otro, de ese o de otro documento. Bastaría con seleccionar,
de la lista desplegable , el formato de párrafo que desees aplicar a un texto. Luego haces
click sobre la herramienta
y se lo aplicas
extendiéndosela sobre el párrafo en cuestión.
Cuando se quiere sangrar la primera línea con la máquina de escribir, se coloca el primer tope de tabulación en la posición adecuada y, cada vez que se comienza un párrafo, o bien se pulsa el tabulador para que lleve el carro a esa posición, o bien se pulsa varias veces la barra espaciadora hasta que queda en su sitio. Con el procesador de textos es muy habitual que se haga de la misma manera, pero no es correcto, es más adecuado definir el sangrado de la primera línea desde el menú Formato - Párrafo junto con el resto de las sangrías y demás parámetros:
También se puede hacer moviendo las marcas correspondientes en la regla horizontal.
Los nuevos párrafos que se obtengan al pulsar la tecla de fin de párrafo (Entrar) tendrán ya su sangrado incorporado sin necesidad de pulsar ninguna tecla más, pues heredan las características del párrafo anterior. No sería así si, el párrafo precedente, se sangrara con tabulador.
Tablas
Tabla proviene del latín
tabula, por ello en las máquinas de escribir se denomina tabulador o
tecla de tabulación a la que se usa para escribir tablas de datos, por ejemplo
en una factura aparecerá en una columna el concepto, en otra la cantidad, en
otra el precio unitario y en otra el total y en cada fila habrá un artículo. Las
máquinas de escribir disponen de unos topes que se pueden regular para que, al
pulsar el tabulador, el carro se desplace hasta el siguiente tope, de forma que
cada elemento quede debajo del que le corresponde. En el procesador de textos,
cada párrafo tiene sus propias marcas de
tabulación y la tecla de tabulación cumple la misma función que en la
máquina de escribir.
Se recomienda no usar el tabulador más que para confeccionar tablas, pero no intentes suplir éstas con tabulaciones. Las tablas son una potente forma de organizar los datos que quieres presentar en el texto y conviene que te familiarices con ellas. Úsalas desde el menú Insertar - Tabla...
Separación de los párrafos
Con la
máquina de escribir se dispone de un mecanismo para espaciar las líneas, pero
para espaciar los párrafos generalmente lo que se hace es pulsar dos veces para
que pase el espacio de dos líneas. También es habitual que con el procesador de
textos hagamos lo mismo, así es frecuente ver varios signos de fin de párrafo
como separación entre dos párrafos con texto. Si al comenzar a escribir
decidimos que la separación de párrafos va a ser una línea en blanco, o media, ó
7 décimas de línea, o lo que queramos, basta definirlo en la opción Párrafo del menú
Formato al escribir el
primer párrafo; después al pulsar Entrar se generará otro párrafo con
igual formato.
Formato
de los caracteres
Con la máquina de escribir
tradicional estamos muy limitados a la hora de utilizar tipos de letra distintos
o diferentes tamaños, colores, estilos, etc. El procesador de textos resulta
mucho más versátil y ofrece un cúmulo de posibilidades que son muy útiles para
aplicarlos a diferentes tipos de documentos. El error que solemos cometer,
cuando comenzamos a trabajar con un procesador de textos, es utilizar todas esas
posibilidades en el mismo documento, lo que suele dar lugar a un muestrario de
letras poco estético. Al observar los documentos publicados siempre se aprecia
una uniformidad y coherencia en el texto. Debemos tomar ejemplo y evitar
usar mucha diversidad de tipos de letra, estilos o colores. Por lo
general, salvo en anuncios publicitarios, se debe usar un solo tipo de letra;
para el texto normal, un solo tamaño, generalmente 12; pueden usarse otros
tamaños para los títulos y apartados; la letra negrilla debe usarse para
resaltar y por ello tiene que ser poco abundante; la cursiva se suele utilizar
para citas textuales o palabras de otros idiomas o con significado distinto del
habitual.