ESPACIOS VERDES

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Toda Galicia es espacio natural. La tendencia, hoy en día, es que estos espacios disfruten de la mayor protección posible desde la Unión Europea en colaboración con las legislaciones estatales y autonómicas.

 

 

 

Destaca el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, que goza del máximo reconocimiento a nivel estatal, contando además con otros seis Parques Naturales. En ellos se concentra el mayor esfuerzo en infraestructura medioambiental para su conservación y divulgación.

 

 

Galicia seleccionó sus lugares de importancia comunitaria (LIC) como representación de sitios más apropiados para su conservación. Estos lugares, junto con las zonas de especial protección para las aves (ZEPA) forman la lista de los espacios de la red Natura escogidos en Galicia y desde Galicia para todo el mundo.

 

 

 

 

LOS ECOSISTEMAS GALEGOS

Galicia está situada en la zona templada y por su posición a orillas del Atlántico goza de un clima oceánico, con humedad media en la costa, más alta en las montañas centrales y más seco en el interior. Ocupa una zona intermedia entre los tipos de vegetación atlántica y mediterránea por lo que las especies aparecen frecuentemente mezcladas.

 

 


Podemos distinguir múltiples ecosistemas:
-Bosque caducifolio, bosque de pinos, bosque mediterráneo o rebolledo, bosque de eucaliptos, bosques de orilla, lagunas, gándaras y brañas,montañas, matorrales o monte bajo, cultivos, ríos, estuarios o marismas, rías, costas, islas e islotes y mar abierto.

 
PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES EN GALICIA
 

LA CATÁSTROFE DEL PRESTIGE

El 13 de noviembre de 2002 se abrió una vía de agua en el petrolero belga Prestige que se encontraba frente al litoral gallego y almacenaba 77000 toneladas de fuel.

A partir de ese momento el buque fue perdiendo grandes cantidades de fuel que pusieron en peligro no sólo el patrimonio natural de Galicia sino que afectó también gravemente a varios sectores de la economía de esta comunidad. La gestión del caso Prestige llevada a cabo por los Gobiernos Central y Autonómico fue fuertemente criticada.

Consecuencias del desastre ecológico en la tierra:
Los animales que sufrieron contacto con el fuel murieron sin remedio. El resto lo tiene muy difícil. El fuel ha matado por acción física a la mayoría de las especies de la flora y fauna que habitan en la zona litoral, ese espacio a medio camino entre el mar y la tierra que todos hemos podido ver teñido de negro y que se extiende desde el extremo superior de las mareas altas vivas hasta el inferior de las mareas bajas. En cuanto a las personas voluntarias –venidas de toda España- que estuvieron limpiando las playas, tienen un elevado riesgo de contaminación con el contacto a través de la piel y por la inhalación de los compuestos volátiles del fuel.

Consecuencias del desastre ecológico en el mar:
El vertido afectó de manera importante a numerosas especies de peces tales como el congrio, la raya o el lenguado, que verán trastocada su dinámica poblacional a medio plazo, lo que también influirá en la pirámide alimenticia.

Consecuencias del desastre ecológico en el aire:
El número de aves marinas afectadas hasta la fecha oscila entre 65000 y 13000, puesto que se calcula que sólo se recoge entre un 10 y un 20% del total, dado que muchas se hundieron en el mar o fueron devoradas por otras aves.

Las aves son probablemente el grupo biológico que más directamente está sufriendo las consecuencias del desastre. Según datos recientes fueron recogidas 13221 aves, de las cuales 3873 estaban vivas y 9348 muertas. Pertenecen a 62 especies diferentes y fueron localizadas en las costas de España, Portugal y Francia.

 

 EL MAL DE LAS VACAS LOCAS

 

La enfermedad bovina denominada “Mal de las Vacas Locas” alcanzó nuestro país en el año 2000 y fue nuestra comunidad la más afectada. El primer caso fue detectado en una res de Carballedo (Lugo).

 

Los síntomas en los seres humanos de la encefalopatía espongiforme, más conocida como “Mal de las Vacas Locas” son: depresión, ansiedad, pérdida de memoria, coordinación, visión, peso y también rigidez. La víctima muere en un plazo de trece meses.

 

Como medida de prevención fueron sacrificadas todas las reses restantes en las explotaciones afectadas, varias de éllas, en la provincia de Lugo. La Administración gallega intensificó los controles de pienso para evitar los concentrados de origen animal, que ya estaban prohibidos en Galicia, y que se considera, estaban relacionados con la enfermedad.

 

Como consecuencia de todo esto, el mercado de carne de abasto se resintió con una caída de precios a pesar de la insistencia de los expertos en que el peligro para el consumo era casi nulo. No obstante desaconsejaban el consumo de vísceras y sesos así como la carne próxima a los huesos.

 

Por otra parte, la Comisión Europea ya había advertido que España era un país de riesgo aunque un alto cargo de la CE relativizó los presuntos errores de la Administración española en el asunto.

 

 

 

 

 

LOS INCENDIOS FORESTALES

Son el principal problema ecológico de Galicia. En los últimos veinte años lleva ardida más de la tercera parte de las hectáreas de la superficie gallega. El 37% de los incendios son provocados para despejar cultivos a los pastos, para cobrar seguros, aprovechar madera quemada, recalificar áreas, por venganzas personales o por piromanía.

Además de los efectos sociológicos y económicos, las consecuencias ecológicas son también graves: en el suelo disminuyen los nutrientes, la erosión se acelera y se producen cambios en la estructura y la textura del mismo. En el microclima incrementan las turbulencias y los vientos así como la oscilación térmica. En los recursos hídricos se produce un aumento de agua salvaje (de lluvia) y disminuye el agua subterránea, incrementando el riesgo de inundaciones. Tiene también lugar un incremento del número de partículas de suspensión y del grado de eutrofización y el riesgo de aparición de mareas rojas es mayor.

En la vegetación se establece una regresión ecológica ya que el fuego estimula la germinación de algunas semillas y crecen muchas herbáceas anuales.

En cuanto a la fauna, mueren los animales que no pueden escapar del incendio y otros migran.

Otros efectos son el aumento de la contaminación atmosférica, el efecto invernadero y la aceleración de la colmatación en los embalses y las rías.

 
 

OS ANCARES

Os Ancares son las montañas mágicas de Galicia y León. Junto con O Courel al sur, son el mayor espacio natural de la comunidad, además de territorio de paso del oso pardo y de los últimos urogallos que quedan en el país.


Situación: al este de la provincia de Lugo, limítrofe con León. Los núcleos de población más importantes son: Becerreá, Cervantes, Navia de Suarna, As Nogais y Pedrafita do Cebreiro. En total comprende una población de aproximadamente 102. 685 habitantes.


Flora y fauna: la sierra está formada por pequeños valles a 250 metros del nivel del mar, encajados entre picos que rondan los 2.000 metros de altitud. Las cumbres presentan esa forma redondeada de las viejas montañas. El río principal de la zona, que marca el límite comarcal por el oeste, es el curso alto del Navia, que desemboca en el Cantábrico asturiano.

El paisaje de alta montaña crea una gran biodiversidad y sus extensos bosques presentan un marcado contraste estacional. La variedad es importante no solo por sus numerosas especies sino también por su organización en comunidades. Destacan las variedades de cereales cultivadas en alta montaña, las praderas, los bosques de acebo, los pastizales, las formaciones de matorral: carqueixas, uces, genistas. En las laderas especies como el roble, avellano, arce, cerval, tejo… y en las zonas altas bosquetes de abedules y melojares.

La fauna es muy rica y diversa, debido, en parte, a su enclave en la más agreste de las cuatro provincias gallegas. El emblema de la fauna ancaresca es el urogallo. El urogallo únicamente se encuentra en siete provincias de España. Otra especie en peligro de extinción y presente en Os Ancares es el lobo. Podemos destacar también el jabalí, el corzo, el ciervo, el conejo, la liebre, la lechuza, el zorro, el gato montés, la ardilla, la nutria, la jineta y mención
especial merecen las truchas de los claros, crista-linos y abundantes ríos de la comarca ancaresa.

Etnografía: Becerreá y A Pobra de Navia comparten la capitalidad de Os Ancares. Por el municipio de Navia se reparten unos 25 castros, cuatro campos de mámoas, 20 cuevas relacionadas con la minería de la época romana y numerosas “alzadas”, antiguos poblados temporales utilizados en verano.

Conoceremos otra forma de vida representada en las pallozas, construcciones prerromanas con trazas de castro que albergaban con un mismo techo de paja de centeno a las personas y al ganado. Alguna palloza convertida en museo muestra las humildes y hermosas cunas donde nacieron sus moradores hasta hace relativamente poco tiempo.

 
O CAUREL
 
Medio natural

Todo el territorio de esta comarca se sitúa en las Sierras Orientales de la provincia de Lugo, por lo que su orografía, con perfiles vertiginosos, está formada por estrechos valles encajonados entre laderas que, en algunos casos rozan la verticalidad, y coronadas por una sucesión de cumbres notables, de entre las cuales la cota máxima es de 1643m.
La confluencia de las tendencias climáticas mediterránea y eurosiberiana, convierten el clima oceánico de la comarca, en clima de montaña en las altas sierras, apreciándose, por lo tanto, fuertes variaciones de temperatura de invierno a verano, con una clara tendencia a las sequías estivales.
Desde el punto de vista hidrográfico, el Lor, afluente del Sil, es la principal arteria fluvial, hacia la que drenan otras arterias secundarias.
La alternancia de suelos y el clima húmedo de montaña permite una rica variedad florística: hayas, avellanos, abedules, tejos, castaños, robles, acebos, encinas...
Esta riqueza arbórea alberga todo un elenco faunístico: lobos, zorros, tejones, martas, ginetas, armiños, diversas aves migratorias y otras que colonizan medios menos boscosos, como la perdiz roja o el buho real, entre otros. De interés piscícola son la trucha común y las anguilas y, cinegéticamente, el conejo, la liebre, el corzo y, sobre todo, el jabalí.

Demografía

Precisamente fue su ubicación en las sierras Orientales la que condicionó los asentamientos humanos. Su difícil y accidentada orografía imposibilitó el establecimiento de una buena red de comunicaciones y por ello el medio rural sufrió a lo largo del siglo un grave proceso de despoblamiento y envejecimiento, alcanzando actualmente una densidad demográfica de 9,9 hab./km2., lo que conlleva serias repercusiones ambientales, sociales y culturales.

Etnografía

La riqueza etnográfica de las tierras del Caurel es enorme: sus recoletas aldeas son una buena muestra de adaptación arquitectónica al medio físico hostil, al igual que ocurre con otras construcciones populares como son los molinos o las “ouriceiras”.
En este sentido cabe destacar las herrerías destinadas a la fundición del hierro y a su posterior conversión en lingotes, los martinetes, encargados de labrar y estirar las láminas de metal y, finalmente, las fraguas, auténticos talleres donde se elaboraban todo tipo de útiles y herramientas mediante la inyección de aire por fuelles.

Patrimonio artístico

Toda la arquitectura rural del Caurel conforma, en sí misma, el mejor ejemplo histórico-artístico, tal como podemos observar en numerosas aldeas con sus casas de esquinas redondeadas, tejados de losas de pizarra y balcones de madera; pero además merecen especial atención otras construcciones populares como las herrerías o los molinos harineros diseminados por todo el municipio.
También debemos destacar restos de antiguas torres, palacios y castillos que se conservan como testigos mudos del pasado medieval.
Finalmente, la arquitectura religiosa está compuesta por una serie de templos parroquiales y capillas de los siglos XVII y XVIII, perfectamente integradas en el medio físico.

 

Turismo y ocio

Para descubrir la belleza natural de la comarca, podemos seguir diversas rutas de senderismo a pie o en bicicleta que nos permitirán descubrir, entre otras cosas: aldeas medievales con casas de amplias galerías de madera tallada, bosques autóctonos salpicados de fuentes y manantiales, minas a cielo abierto y excavadas en la montaña de la época de los romanos, cuevas con fabulosas estalactitas y estalagmitas en su interior, cabañas generadas por las labores de la siega y el pastoreo, castros construidos en bancales, lagunas de origen glaciar, manantiales de aguas ferruginosas, castaños centenarios...
Por lo que a la artesanía se refiere, debemos destacar que en estas tierras de las montañas todavía subsisten rudimentarios telares en los que se le sigue dando forma al lienzo y a la estopa.
Bajo la influencia de un clima frío, la gastronomía de la zona constituye una señal de identidad. Cocina tradicional, sencilla, siempre con productos naturales, donde el cerdo y sus derivados son los protagonistas. El cocido, las truchas, la caza y los productos del bosque, como castañas, arándanos y setas constituyen la base fundamental de la dieta.

 
 
A FONSAGRADA
 
Medio natural

Situada en el límite centro-oriental de la provincia de Lugo, Fonsagrada presenta un relieve muy accidentado, organizado sobre una extensa plataforma erosionada y salpicada de valles fluviales. En el paisaje fonsagradino la acción erosiva ha dado lugar a una orografía de alomadas cumbres que se alternan con valles por los que discurren los ríos Navia y Suarna, hacia los que vertebran multitud de pequeños arroyos.
Climatológicamente, el alejamiento de la costa y la gran altitud media de las tierras –por encima de los 700 metros-, da lugar a un clima de montaña muy rudo, de veranos moderados e inviernos fríos, con frecuentes heladas y abundantes precipitaciones, en ocasiones en forma de nieve.
La vegetación dominante la constituyen el castaño, el roble y el abedul, y, ya en las cumbres, el matorral ocupa una amplia superficie de las sierras, protegiendo el suelo de la erosión.
Desde el punto de vista faunístico, toda la comarca resulta de especial importancia por su interés ecológico: pintorescos paisajes, ricos en vegetación y llenos de las más variadas formas de vida.


Demografía

Un medio físico hostil, una mala red de comunicaciones y la escasez de recursos económicos provocó, sobre todo en los años cuarenta, una emigración hacia Europa y diversas ciudades españolas. Esto trajo consigo el abandono de las tierras, el envejecimiento progresivo de la población y la reducción global de su contingente demográfico. Hoy, su densidad demográfica es ligeramente inferior a la del año 1750, alrededor de 15 hab./km2.


Etnografía

Durante las largas y frías noches del invierno y, en torno a la lareira (antigua cocina tradicional) se creaba el ambiente propicio para transmitir el rico patrimonio que la literatura popular de la comarca posee. El fuego, las piedras y el agua son tres de los elementos simbólicos que protagonizan la mayoría de estas leyendas. De hecho, la leyenda de la “ Fonte Sacra” da nombre a la capital del municipio y se debe a la existencia, desde tiempos pretéritos, de una fuente al lado de la iglesia de Santa María que, desde el siglo XVIII, fue centro de romería y devoción. Una fuente que todos consideran sagrada por ser el lugar donde, al parecer, tuvo lugar una aparición de la Virgen.


Patrimonio artístico

Dentro de la arquitectura religiosa pueden reseñarse numerosas iglesias que aún conservan en su interior capiteles románicos y retablos de estilo renacentista, barroco o neoclásico.
Por otro lado, la arquitectura rural tiene sus principales manifestaciones en las pallozas (antiguas construcciones tradicionales), las “ouriceiras”, destinadas a guardar los “ourizos” de las castañas o los hórreos, para secar y conservar el maíz o para guardar los productos de la matanza del cerdo.
Asimismo existen numerosos núcleos rurales de gran interés arquitectónico y etnográfico donde aparecen las típicas construcciones de la arquitectura de pizarra de las sierras orientales.
La arquitectura civil tiene también especial relevancia destacando los restos de antiguas fortalezas y palacios y un antiguo hospital fundado en el siglo XIV para los peregrinos que, desde Asturias, se dirigían a Santiago de Compostela en su ruta del camino primitivo
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Turismo y ocio

Desde cualquiera de sus cumbres existe la posibilidad de disfrutar de vistas y panorámicas inigualables. A la abundancia de paisajes naturales, hay que añadirle la variada riqueza arqueológica y monumental existente. En este aspecto, son interesantes los sesenta castros catalogados (antiguos asentamientos prerromanos), así como un dolmen del Neolítico.
Numerosas rutas para realizar en automóvil, a pie o a caballo permitirán acceder a antiguos poblados, miradores, embalses, cascadas...
La artesanía tiene en esta zona un papel significativo. Hasta hace relativamente poco tiempo se mantenían activos viejos telares tradicionales y, hoy en día, la fabricación de cuchillos y navajas en pequeñas forjas sigue manteniendo viva la herencia cultural, al lado de la olería, aunque adaptándose a las tendencias actuales.
El apartado gastronómico es un homenaje a la sencillez y naturalidad de sus tierras. En buena parte de la comarca, el butelo, -embutido a base de carne de cerdo- y elaborado siguiendo la tradición ancestral, es un producto típico. Existen también multitud de platos típicos elaborados a base de caza mayor y especies fluviales, siempre acompañados de castañas y setas, recolectadas de los montes circundantes, de donde también se obtiene una miel de reconocido prestigio.
Finalmente, los amantes de la caza y la pesca, encontrarán en este municipio las mejores condiciones para su práctica.

 
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