Océano

Alberto Vázquez Figueroa

 

Océano es, sin duda alguna, un libro realmente aventurero, cargado de riesgo, emoción, intriga,peligro, inseguridad,azar y suponemos por el título de otros libros de Alberto Vazquez-Figueroa que trataran de semejante contenido como puede ser Yaiza, La ambiciosa saga de Cien fuegos, Piratas, ...

         La verdad es el primer libro que leemos de este autor, pero una vez terminado valoramos realmente su capacidad para expresarse, la peculiaridad de llamar a las cosas por su nombre, sin ningún tipo de tapujo que contrastado con otros autores reparan más ciertas palabras, ciertas expresiones a la hora de escribir.

         Gracias a Océnano hemos podido imaginar una vida tranquila, acogedora, sosegada, ideal para pensar, reflexionar, tomar decisiones.. a través de la forma de vida que se mantenía en el pueblecillo lanzaroteño de Playa Blanca. Un pueblecillo apartado del fachendoso mundo caracterizado por las numerosas guerras, la incomprensibidad humana, la aviricia y envidia de la gente...La ayuda, el apoyo que su gente muestra hacia uno de los suyos nos da a conocer el enorme grado de honradez que les caracteriza y nos emite, claramente, una admirable forma de convivencia humana. Esto, por desgracia, en nuestro mundo, es decir,en nuestra forma de vida no tenemos el placer de saborearlo puesto que aquí cada uno de nosotros nos preocupamos por si mismos y nadie por todos. Sin duda alguna, la gratitud que Playa Blanca mostró a la familia de los Maradentro es realmente admirable.

         El amor que existe, une y protege a una familia manifestándolo hacia los suyos, especialmente a la particular Yaiza y a su hermano, en un momento tan penoso y dificultoso de sus vidas, el entusiasmo con el que deciden marcharse y dejarlo todo para conseguir retomar su anterior vida, una vida tranquila, calmada, llena de paz...nos servió para reflexionar acerca de los seres queridos, acerca de la gente que te rodea cada día, acerca de la importancia que suponen sentimientos abstractos como el apoyo, la ayuda, la felicidad, el amor...

         La parte más oscura y más amarga de la historia es, sin duda alguna el terrible odio que puede sentir una persona al morir su único hijo, la intranquilidad que lo atormenta hasta la venganza, las numerables contradicciones que pueden hacer cambiar la vida de una familia, la forma inhumana de matar por dinero...Pero la mayoría de los libros tienen un final feliz, entonces, las partes amargas se convierten en dulces. En Océano, no podía ser menos, y los malvados acaban pagando, en este caso con la muerte, pero en algunas ocasiones los inocentes también sufren como Abel Perdomo, del cual no se sabe si muere ahogado o que es de él.

         Todo esto y mucho más nos servió para cambiar y mejorar nuestra forma de pensar; por un lado decidimos cambiarla para ayudar, apoyar, escuchar, entender y sobre todo comprender a tus seres queridos y por el otro decidimos mejorarla abriéndonos y tratando más a la gente que nos rodea, porque aunque nos parezca que no aportan nada a nuestras vidas, influyen más de lo que parece. Pero sobre todo contribuyó, sin duda alguna, a respetar otras formas de vida, otras culturas con su propia constelación de valores y su peculiar forma de ver el mundo, la cual resulta algo extraña para nosotros al pertenecera a otra comunidad, pero probablemente sea mucho más eficaz que la de uno propio.

         Acerca del aspecto de la isla, aunque no la conocemos pero nos gustaría, podemos imaginar una verdadera joya de la naturaleza que el autor describe apoyandose en sus deslumbrantes costas, con interminables playas, las numerosas montañas que allí hay, sus muelles, sus canales...

         El libro nos describe una zona verderamente montañosa con numerables montañas, como las famosas Montañas del Fuego, las interminables cumbres de Fermés, la inconfundible Montaña Roja, los temibles cráteres de Timanfaya o el”Malpaís del volcán de la Corona”. Esto todo frente a una zona realmente costera como es el pueblecillo lanzaroteño de Playa Blanca, la localidad de Arrecife, famosa por su puerto y las cercanas Islas de Lobos o la Graciosa.

         Según cuenta el autor Playa Blanca, uno de los lugares más hermosos de la isla, según nos dicta nuestra imagión, tiene una caracterización muy peculiar al poseer una especie de pescado único”la dorada” de la cual sabemos a través de leyendas que contaba la gente habían sido creadas para que los naúfragos nunca perdieran la esperanza. También disfrutaban del gofio, un sustituyente del pan que consistía en maíz o trigo tostado y luego molido hasta formar harina. Este lo obtenían con agua, unas gotas de aceite y unas rapas de queso y constituía una base fundamental en su alimentación.

         Muy cerca de allí, se encuentra la localidad de Fermés,un pueblecillo al sur de Lanzarote y situado cerca de los pedregales del Rubicón. Próximo a Fermés está Uga, también citado por el autor en numerosas ocasiones.

         En la zona centro de la isla se encuentran las famosas Montañas del Fuego o de Timanfaya, las cuales cuentan con volcanes, grietas, cráteres, cavernas, cuevas y hasta costas. Por lo que pudimos saber es conocido entre sus habitantes como  “Infierno de Timanfaya” llamado así por el peculiar mar de lava que lo caracteriza.

         De Mozaga, una localidad cercana a Timanfaya, nos llamó la atención la forma, el recurso que utilizaban para regar sus viñedos que estaban inmersos en el fondo de un ollo cuvierto con grava negra y protegido del viento por un semicircular muro de piedras que confería al paisaje un extraño aspecto lunar.

 

Encarnación López Morado

Yéssica Pico Castosa

Mayo de 2002

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