PACIFISMO Y FEMINISMO
Luis Enrique Otero Carvajal
Profesor Titular de Historia Contemporánea en la Universidad Complutense de Madrid
¿QUÉ ES EL FEMINISMO?
Se define el feminismo como la doctrina social que concede a la mujer capacidad y derechos reservados hasta ahora a los hombres.ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL MOVIMIENTO FEMINISTA
la independencia económica adquirida por las mujeres y la elevación de sus niveles educativos coadyuvaron de manera decisiva a la ampliación del apoyo social de los movimientos en pro de la igualdad de los derechos de la mujer, nacidos en los lustros finales del siglo XIX y representados paradigmáticamente por las sufragistas. De hecho, el movimiento de la mujer que cristaliza en los años sesenta representa un cambio cualitativo respecto del discurso, el eco y apoyo social de los movimientos sufragistas.
El movimiento feminista actúa en un doble plano: la demanda de la igualdad entre los sexos, mediante modificaciones en el orden jurídico y político que hagan factible dicha igualdad, a través de las campañas en favor del divorcio, del derecho de aborto, de la igualdad de salarios, la no-discriminación por razones de sexo..., que desembocarán en los ochenta en la reivindicación de políticas de discriminación positiva -establecimiento de cuotas para las mujeres en todos los planos de la vida social- destinadas a corregir en la práctica la tradicional discriminación de la mujer, progresivamente eliminada en el orden jurídico; de otro lado, el discurso feminista al desarrollar una crítica global a la sociedad patriarcal se dirige desde la reivindicación de la autonomía e independencia de las mujeres a la defensa de nuevos valores asociados a la feminidad para plantear un cambio sustantivo en las formas de organización y relación social.
En 1949 Simone de Beauvoir publicó Le deuxième sexe -el segundo sexo-, obra inaugural del feminismo de la segunda mitad del siglo XX. El 18 de agosto de 1960 se inicio en los Estados Unidos la comercialización de la píldora anticonceptiva, que puso en manos de las mujeres un instrumento básico en el control de su sexualidad. En 1963 Betty Friedan publicaba The feminine mystique -la mística de la feminidad-, obra básica con la de Beauvoir en la fundamentación del discurso feminista, en años posteriores le seguirán The dialectic of sex -la dialéctica del sexo- de Shulamith Firestone (1970), The female eunuch -el eunuco hembra- de Germaine Greer (1970), Women´s estate -la condición de la mujer- de Juliet Mitchell (1971), Sexual politics -Política sexual- de Kate Millet (1971), The politics of women´s liberation -la política de la liberación de la mujer- de Jo Freeman (1975), por sólo citar algunos de los más relevantes títulos de una abundantísima literatura que dotó de contenidos teóricos y argumentos al movimiento feminista.
En mayo de 1966 se creó en Italia la Liga para la Institución del Divorcio, en diciembre tuvo lugar la primera manifestación masiva en favor del divorcio en Italia (Roma). Este mismo año, 1966, ve la luz la National Organization of Women, presidida por Betty Friedan, que persigue el reconocimiento legal de la igualdad de los derechos entre los sexos mediante la combinación de manifestaciones y actos públicos y su funcionamiento como lobby destinado a presionar a las instituciones -Gobierno, Congreso, Tribunal Supremo y Estados federados- en favor de los derechos de la mujer en los Estados Unidos, pronto contó con decenas de miles de afiliadas.
La igualdad de derechos entre los sexos fue el caballo de batalla del feminismo de los setenta. La reivindicación de la legalización del aborto polarizó en esos años las movilizaciones del movimiento feminista. En julio de 1967 se legalizó el aborto en Gran Bretaña, en diciembre se presenta públicamente el Women´s Liberation Movement británico. El 13 de septiembre de 1968, coincidiendo con la crisis del SDS -Sozialisticher Deutscher Studentenbund-, las universitarias del SDS impulsaron el movimiento feminista en Alemania Federal. En febrero de 1970 se fundó en Italia el Movimento di Liberazione della Donna, en diciembre el Parlamento aprueba la ley de divorcio, por las mismas fechas nacía el Mouvement de Libération des Femmes en Francia. En ese mismo año se creó en Gran Bretaña el Comité Nacional de Coordinación de los grupos del movimiento de liberación de la mujer. En marzo de 1971 tuvo lugar la primera de las grandes manifestaciones del movimiento feminista británico en Londres, bajo los lemas: a igual trabajo igual salario; igualdad de oportunidades en la enseñanza y el mundo laboral; libre circulación de los métodos anticonceptivos y liberalización del aborto; guarderías gratuitas y públicas.
En abril de 1971 varios cientos de mujeres -entre las que se encontraban Simone de Beauvoir, Jeanne Moreau y Marguerite Duras- firmaron un manifiesto en Francia en el que declaraban haber abortado y reclamaban la legalización del aborto. En junio 374 mujeres hicieron lo mismo en Alemania federal con ello nació el movimiento Aktion 218 en favor de la legalización del aborto. Ese mismo año se fundó en Austria el Aktion Unabhängiger Frauen -Acción de Mujeres Independientes-. Los días 12 y 13 de marzo de 1972 se celebra en Francfort del Meno -RFA- el Primer Congreso Federal de Mujeres. En 1974 se aprobó por el Parlamento francés la nueva ley del aborto presentada por la diputada centrista Simone Veil. En enero de 1975 se celebró en Italia la primera conferencia nacional sobre el aborto organizada por el movimiento de liberación de las mujeres y el Partido Radical, en julio se presentaron 800.000 firmas solicitando un referéndum sobre el aborto, en diciembre se celebró en Roma una manifestación que congregó a decenas de miles de personas convocada por las organizaciones feministas en favor de la legalización del aborto.
Ese mismo mes de diciembre de 1975 entraron en vigor en Gran Bretaña la Sex Discrimination Act y la Equal Pay Act que reconocen la igualdad absoluta de ambos sexos. Del 6 al 9 de diciembre se celebraron en Madrid las Primeras Jornadas Nacionales por la liberación de la Mujer, era la presentación pública del movimiento feminista en España, que mantendrá un creciente protagonismo social hasta 1983. En 1975 tuvo lugar en Islandia la primera huelga general de mujeres, que logra paralizar al país. El 12 de abril de 1981 se aprobó en España la ley de divorcio y en febrero de 1983 el gobierno socialista presentó al Parlamento la ley de despenalización del aborto, se iniciaba con ello el declive de las movilizaciones del movimiento feminista, una vez reconocidas legalmente sus principales reivindicaciones.
El 26 de julio de 1978 nació Louise Brown, la primera bebé-probeta del mundo, se iniciaba con ello un sostenido avance en las técnicas de reproducción in vitro que abren nuevas posibilidades para el control de la maternidad por las mujeres. El desarrollo de la genética y las técnicas reproductivas en los últimos quince años a abierto un profundo debate sobre el alcance ético de determinadas innovaciones en las que el movimiento feminista ha ocupado posiciones punteras. El 8 de agosto de 1981 se celebró en París una marcha pacifista convocada por la asociación internacional Mujeres por la Paz, organización que adquiere un peso específico en los movimientos por la paz y antinuclear, otra de sus manifestaciones más significativas fue el campamento de mujeres de Graham Common. En 1983 el partido feminista de Islandia Alianza de Mujeres consigue tres escaños en el Parlamento.
DESTACADAS FEMINISTAS
Simone de Beauvoir (1908-1986)
Novelista e intelectual francesa que por su vida y sus obras desempeñó un
papel importante en el desarrollo del movimiento feminista.
Nació en París en el seno de una familia de la burguesía tradicional y
católica. Pero desde muy joven dio muestras de su anticonformismo
convirtiéndose en lo que ella llamó "una chica comprometida",
negándose a aceptar su destino como mujer de madre y eposa. Su encuentro con
Jean Paul Sartre en la Sorbona, donde los dos coincidieron como profesores de
Filosofia en 1929, fue decisivo, según ella "el acontecimiento fundamental
de mi existencia". La verdad es que mantuvo una relación afectiva e
intelectual con Sartre hasta que éste murió en 1980. Con él llevó a la
práctica una serie de principios basados en su concepción de la mujer y de la
pareja. Jamás se casaron, ni vivieron bajo el mismo techo permitiéndose
cualquier tipo de relación y realización fuera de la pareja e incluso llegaron
a mantener unas relaciones triangulares con una tercera persona. Este modo de
vida no impedía que Simone de Beauvoir realizara a lo largo de su vida una
reflexión sobre la condición de las mujeres, el compromiso vital y las
relaciones con los otros.
Enseñó filosofía hasta 1943, fecha en la que entra a trabajar como redactora
de la revista Tempes modernes, dirigida por Sartre. Intelectual
comprometida y curiosa del saber viajó mucho, visitando Estados Unidos de
América, la Unión Soviética y China y Cuba. Su filosofía, el existencialismo
y su compromiso político de izquierdas entraron en crisis ante los horrores de
la II Guerra Mundial. Tal vez por eso abandonó el genero novela y se adentró
más en la autobiografía, que le permite analizarse a sí misma. La muerte de
Sartre en 1980, le inspiró La ceremonia del adiós, ella murió el 14
abril de 1986 en París.
La idea motriz que marca toda la obra de Simone de Beauvoir es la idea de
libertad —libertad tanto para las mujeres como para cualquier individuo— y
que, según ella, implica la noción de responsabilidad.
En su primera novela, La invitada (1943), exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944) y Los mandarines (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt. Las tesis existencialistas, según las cuales cada uno es responsable de sí mismo, se introducen también en una serie de obras autobiográficas, entre las que destacan Memorias de una joven de buena familia (también conocida como Memorias de una joven formal) (1958) y Final de cuentas (1972). Sus obras ofrecen una visión sumamente reveladora de su vida y su tiempo.
Entre sus ensayos escritos cabe destacar El segundo sexo (1949), un
profundo análisis que se ha convertido en la piedra angular del feminismo, y
que examina, desde una perspectiva histórica, social y filosófica, la
alienación de la mujer; La vejez (1970), sobre el proceso de
envejecimiento donde critica apasionadamente la actitud de la sociedad hacia los
ancianos, y La ceremonia del adiós 1981), donde evoca la figura de su
compañero y colega de tantos años, Jean Paul Sartre.
Betty Friedan (1921)
Feminista y escritora estadounidense. Nació en Peoria (Illinois) y fue formada en el Smith College (Massachusetts). Su libro La mística de la feminidad (1963) desafió una serie de actitudes muy arraigadas en Estados Unidos, especialmente la idea de que la mujer sólo puede realizarse como esposa y madre. El título del libro se refiere a esta idea del rol femenino tradicional en Occidente. En su opinión, esta idealización constituía una conspiración para impedir que la mujer compitiera con el hombre en el trabajo y en otras áreas de la vida social.
En 1966 Friedan fundó en Estados Unidos la Organización Nacional de la Mujer, para luchar por la igualdad de derechos, que presidió hasta 1970 (véase Enmienda para la igualdad de derechos). También colaboró en la organización del National Women's Political Caucus en 1971, del International Feminist Congress en 1973 y del First Women's Bank en 1973. Aparte de su carrera política, ha trabajado como profesora y conferenciante en la universidad y sigue escribiendo libros sobre temas relacionados con la mujer, como Cambió mi vida (1976), diario de sus años como candidata política, La segunda fase (1981), donde analiza la evolución de su concepto del feminismo y La fuente de la edad (1993), en el que propone ideas innovadoras para ayudar a envejecer.
ANÁLISIS DE LA EVOLUCIÓN DE LOS ROLES SEXUALES EN ESPAÑA A PARTIR DE 1975 SEGÚN EL PSICÓLOGO CLÍNICO – SEXÓLOGO FERNANDO VILLADANGOS
A partir de 1975, hace ahora tan solo veinticinco años, se han venido dando en el Estado Español profundas transformaciones tanto a nivel político, social, económico como cultural. Todo ello ha afectado también, como es lógico, a los modos y formas de vida, así como a la manera de entender los papeles o roles asignados a los hombres y a las mujeres en nuestra sociedad, tanto a un nivel de vida pública como a un nivel de vida privada.
Desde el movimiento feminista, fundamentalmente, se ha desarrollado una labor importante de cuestionamiento y denuncia de estos ROLES SEXUALES asignados a varones y mujeres hasta la fecha. Roles que, en sus formas más tradicionales e injustas parecen haber "saltado en pedazos" como estereotipos desfasados de una relación de opresión del hombre sobre la mujer, ya caduca.
Dentro de un nuevo contexto social "progresista" y permisivo, se ha desarrollado un trabajo intenso de denuncia y toma de conciencia de la situación de la mujer. Y se han comenzado a sentar las bases para una transformación real de situaciones injustas y discriminatorias desde diferentes campos. Por ejemplo, en el sistema educativo con la propuesta de integración de los objetivos de una educación no-sexista, llamada también coeducación y actualmente en fase de integración en muchos centros escolares del Estado. O, mucho más recientemente, desde hace apenas dos o tres años, con el planteamiento de integración de la educación sexual en la escuela ( contemplada por primera vez en la última reforma educativa), aunque todavía en fases muy iniciales y casi, en general, desde un planteamiento de deseabilidad teórica más que posibilitando pasos concretos para facilitarlo y llevarlo a cabo.
El movimiento feminista ha profundizado, como es lógico, en el análisis y la comprensión del papel de la mujer en los diferentes ámbitos, desde las propias mujeres, y en los papeles que desempeñan los hombres en relación a ellas mismas. El "doble código" se desenmascara y se hace evidente la existencia de una estructura opresiva del "hombre sobre la mujer " (análisis sociológico) o, más exactamente, de la existencia de unos valores sociales dominantes de competitividad, productividad, individualismo, opresión y poder de unas personas sobre otras, indistintamente de su sexo biológico.
Si observamos los costes individuales y los costes sociales que conlleva para la inmensa mayoría de la población nuestra actual cultura occidental y el modelo de vida que conocemos, gobernado por estos valores de individualismo, consumismo, competitividad, insolidaridad, sexismo y un largo etcétera, podemos darnos cuenta de que no es cierto que los hombres salgamos muy favorecidos en el reparto de privilegios y del bienestar, al menos si entendemos "bienestar" según los indicadores habituales de calidad de vida, salud y satisfacción personales.
Basta con echar un vistazo a las estadísticas oficiales de suicidios, accidentes automovilísticos, consumo de drogas, alcoholismo, conductas de tipo delictivo, número de presos varones en las cárceles, índice de cuadros depresivos, ataques cardíacos, o sencillamente la media de esperanza de vida, para comprobar que los hombres desarrollamos todo un tipo de comportamientos destructivos y autodestructivos contra nosotros mismos. Que los hombres nos morimos diez años antes como media. Y que parece que carecemos de las claves y de los recursos para enfrentar esto y solucionar estos daños. O quizás, sencillamente, de la conciencia necesaria para poder entenderlo. Parece que se trata o se tratara de algo inherente al hecho de ser hombre, a la condición masculina.
Los hombres estamos siendo agredidos fuertemente por unos condicionantes sociales y educacionales que sufrimos desde la infancia. Y que parecen invisibles o "naturales" y que, sorprendentemente, no parece que nos demos cuenta de su potencial dañino y destructivo. Desde el mismo momento en que nacemos y la matrona nos abre las piernas, mira y comunica a los padres: "Es un chico", comenzamos a ser el objeto de un tipo muy concreto de expectativas hacia cómo debemos de ser y de comportarnos. Bien diferentes en mucho a las que son enviadas hacia las mujeres. Comenzamos a ser el "blanco" de mensajes verbales y no verbales, el centro de órdenes conscientes e inconscientes que se supone que deben de ir conformándonos y según los cuales deberemos de ir aprendiendo a pensar, sentir y comportarnos como auténticos hombres. Y pagamos un precio muy alto, de adultos, por haber nacido, sencillamente, varones. Por ser hombres. Aquí y ahora.
Puede ser muy interesante pararnos en este punto y reflexionar acerca de la influencia y consecuencias que tiene para nosotros este condicionamiento educacional al que me he referido. Para ello, recojo a continuación y de forma detallada, un listado de veintiséis características, obtenido del trabajo con Grupos de Hombres, que refleja los mensajes más importantes que, como hombres, hemos recibido desde pequeños y que nos han "marcado", guiado, condicionado y conformado hasta convertirnos en hombres adultos. Una lectura atenta de estas veintiséis características seguidas, pueden proporcionarnos una sensación extraña o provocarnos la risa, como hace poco me ocurrió en una charla ante trescientas mujeres empleadas de hogar de Vizcaya, en la que, tras una lectura de este listado alguien exclamó: "¡ Pues vaya papeleta! ¡Menudo problema puede tener quien intente amoldarse a ese estereotipo ahí planteado!
Lo auténticamente grave del asunto es que ese estereotipo aquí planteado sigue siendo plenamente vigente hoy, en 1994. Y sigue siendo el origen del sufrimiento y la opresión del colectivo de los varones.
Puedo decir que, desde mi experiencia profesional, la mayor parte de los problemas, desajustes, conflictos emocionales, de salud y de relación interpersonal que aquejan a los varones, proviene de una interiorización de estos "mensajes tempranos" con que se nos ha castigado desde nuestro primer día de vida y que, a continuación, transcribo: "LO MASCULINO"
1.-Ser serio. No jugar
2.-Ser realista y "tener los pies en la tierra"
3.-Ser responsable. De tu vida y de la de los que te rodean
4.-Ser fuerte. No cedas ni te rindas nunca. No seas "un gallina"
5.-Ser autosuficiente. No necesitas de nadie
6.-Destacar y ser el primero
7.-Ser competitivo
8.-Ser agresivo. "Quien da primero, da dos veces"
9.-Trabajar (fuera de casa)
10.-Ser racional. No tengas fantasías ni te fies de intuiciones
11.-No muestres lo que piensas
12.-No expreses tus sentimientos, negativos o positivos
13.-Desconfía de los demás
14.-Ser sexual (genital-penetrativo-orgásmico)
15.-Tener erecciones y dar placer a tu pareja
16.-Ser heterosexual. Desear a las mujeres
17.-Tener un pene grande
18.-Estar siempre sexualmente dispuesto
19.-Actuar. No ser pasivo
20.-Ser joven, tener un cuerpo atlético
21.-Triunfar. Ganar
22.-Ser "cabeza de familia" (buen padre y buen esposo)
23.-Tener todas las soluciones y saber tomar todas las decisiones
24.-No caer enfermo
25.-Desconfía de tu cuerpo. Domínalo, es tu "herramienta" de trabajo
26.-No llorar, bajo ningún concepto.
A todo esto añadiría que el hombre que no consiga cumplir con todos estos requisitos arriba enunciados, no se podrá sentir bien ni realizado, pues será, sencillamente, un fracasado. No merecerá ni el cariño ni la atención de sus seres queridos y todo el sentido de su vida se derrumbará como un castillo de naipes a sus pies. Por lo que parece, los hombres lo tenemos dificil. Y parece no haber muchas opciones.
Me da la sensación de que, tanto el colectivo de los varones como el colectivo de las mujeres, no podemos decir que salgamos muy favorecidos de este estado de cosas, de este "reparto de papeles" que nos está haciendo pagar unos costes sociales y personales tan altos
Se hace urgente e imprescindible un trabajo de investigación de los papeles y roles sexuales que los hombres soportamos y de cómo nos están afectando. Y esto sólo se puede hacer, al igual que las mujeres lo comenzaron a hacer en los años sesenta y lo continúan realizando hoy en día, desde dentro, desde el trabajo entre los propios hombres. Desde los Grupos de Hombres. Poniendo en cuestión, también nosotros, la cultura patriarcal, machista y sexista que nos oprime en tanto hombres y poder entender así, por un lado, el coste personal que también los varones sufrimos y, por otro lado, posibilitar la comprensión y la toma de conciencia de nuestra situación y de los caminos para su superación.
Los hombres, con casi treinta años de retraso en esta lucha contra el sexismo, debemos ocupar nuestro lugar y tomar la parte de protagonismo que nos corresponde junto con las mujeres que están comprometidas por un cambio en los diferentes ámbitos sociales, profesionales y personales para, hombro con hombro, darnos la oportunidad de crear una convivencia más agradable, justa y humana entre todos y todas las que entendemos que esto es necesario. Porque se trata de una lucha compartida
Se hace necesaria una relectura del sexismo, fundamentalmente en cómo nos está afectando al colectivo de los varones, en cómo nos está agrediendo y destruyendo en estas formas que no han sido denunciadas y que se toman, sorprendentemente, como "lo más natural del mundo".
Es necesario desenmascarar o, al menos, replantear la pretendida "guerra de sexos" que supuestamente nos enfrenta a todos los hombres contra todas las mujeres y entender que la única guerra existente es la que enfrenta a hombres y mujeres que no están por cambiar nada y mantener los viejos valores de opresión frente a otros hombres y a otras mujeres que estamos luchando por una transformación real de las relaciones interpersonales y de las relaciones sociales
Creer en una "guerra de sexos" que enfrenta a todas las mujeres contra todos los hombres es un absurdo y un planteamiento combativo que destruye. Y, en muchos casos únicamente revanchista. Puede aliviar de forma superficial a las mujeres dañadas por este estado de cosas. Pero es un alivio "falsificado" que bloquea las claves de comprensión y solución a los conflictos existentes, enfocándolo en clave de " guerra hombre - mujer" más que en clave de "guerra estructura opresiva - personas (hombres y mujeres) que estamos, juntos, enfrentándola".
Entendiendo los condicionantes culturales que nos han tocado, deberemos tomar una opción personal e individual, seamos hombres o mujeres, bien trabajando por su transformación, bien permitiendo que todo continúe de la misma manera.
Ser un hombre puede ser algo fantástico. Ser una mujer también puede ser algo fantástico. Quizás nos encontremos en un momento propicio para unir nuestras fuerzas y reconocernos.
¿QUÉ ES LA PAZ?
Según el Diccionario del la Real Academia la paz es la situación y relación mutua de quienes no están en guerra.
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL MOVIMIENTO PACIFISTA
El nuevo movimiento por la paz que recorrió Europa en el decenio de los ochenta se fundamentó en el peligro de una guerra nuclear limitada, con escenario en Europa, a raíz de la doble decisión de la Unión Soviética y los Estados Unidos de fabricar misiles de alcance medio, con un radio de acción comprendido entre los 500 y 2000 kms., los SS-20 y los Pershing 2 y Cruise: los euromisiles. En 1976 se iniciaba por parte de la Unión Soviética la producción de misiles SS-20. En junio de 1979, Estados Unidos aprobaba el programa de construcción de los sistemas móviles de misiles MX. El 9 de diciembre de ese año se celebró en Bruselas la primera manifestación masiva en contra de la instalación de misiles de alcance medio en Europa Occidental. Tres días después, el 12 de diciembre, la OTAN adoptaba la llamada doble decisión por la que se acordó la instalación en Europa occidental de los misiles de alcance medio.
En abril de 1980 se fundó la END -European Nuclear Disarmament, Desarme Nuclear Europeo-, la coordinadora que aglutinaría al movimiento por la paz europeo de los ochenta, dos objetivos marcaron su trayectoria: la desnuclearización de Europa, tanto occidental como oriental, y el respeto de los derechos civiles y humanos en los países del Este. Dos elementos diferencian el movimiento por la paz de los ochenta de las movilizaciones de los años cincuenta y primeros sesenta. De un lado, su carácter internacional, la constitución de la END hizo del movimiento por la paz un movimiento transnacional, donde las actividades y movilizaciones se desarrollaban en un triple escenario: el local, el nacional y el internacional. La estructura de la END se caracterizaba por su flexibilidad. Una Convención anual reunía a todas aquellas personas y grupos, independientemente de su tamaño e influencia, que desearan asistir. La larga sombra del mayo del 68 se dejaba sentir en el carácter asambleario, pluralista y antiautoritario de la END. Entre una y otra Convención un Comité de Enlace preparaba la siguiente Asamblea anual y servía de canal de comunicación de iniciativas nacionales. Esta estructura flexible y horizontal no restó operatividad ni capacidad movilizadora a la END, antes al contrario permitió la colaboración de corrientes muy dispares, ideológica y políticamente -de las iglesias nórdicas y cristianos de base a la extrema izquierda, pasando por la socialdemocracia, los comunistas occidentales o los defensores de los derechos civiles del Este, de Solidarnosc a Carta 77 de Checoslovaquia-.
De otro lado, una de las características más sobresalientes del movimiento por la paz de los años ochenta residió en la ruptura de las barreras impuestas por el telón de acero. La END reafirmó a lo largo de su existencia su vocación de actuar en el Oeste y en el Este. Favoreció de manera persistente la incorporación a sus Convenciones y actividades de grupos y personas procedentes del Este, ligando las movilizaciones contra la carrera de armamentos y la instalación de los euromisiles con la democratización del Este y la defensa del respeto de las libertades civiles y de los derechos humanos en los países del Este. Se trataba de hacer realidad lo defendido saltando por encima del muro, de eliminar las barreras entre los movimientos civiles de un lado y otro del telón de acero, desarrollando la ecuación desnuclearización-democratización.
El 4 de noviembre de 1980 Ronald Reagan fue elegido presidente de los Estados Unidos, la carrera de armamentos conoció un espectacular acelerón. El 15 y 16 de noviembre de 1980 varios centenares de pacifistas aprobaron el llamamiento de Krefeld -Alemania occidental- contra el estacionamiento de los euromisiles, en seis meses se habían recogido 800.000 firmas en la RFA. Ese año dos médicos, uno norteamericano y otro soviético, fundaron la Organización Internacional de Médicos para Evitar la Guerra Nuclear, cinco años después contaba con 135.000 miembros en 41 países.
El 20 de junio de 1981 se desarrolló en Hamburgo, tras unos encuentros de la Iglesia Evangélica, la primera de las grandes marchas pacifistas que recorrieron Alemania Federal en los ochenta. El 8 de agosto culminaba en París la marcha pacifista organizada por la Asociación Internacional Mujeres por la Paz en conmemoración de las víctimas de las explosiones nucleares de Hiroshima y Nagasaki. El 9 de agosto el presidente Reagan desbloqueo la fabricación de la bomba de neutrones -que tiene la virtud (sic) de matar a los seres vivos pero dejar intactos los objetos-. El 13 de septiembre decenas de miles de personas se manifestaron en Berlín contra la visita del Secretario de Estado norteamericano Alexander Haig a Alemania Federal, en rechazo de la política belicista de los EE.UU. y la OTAN. El 10 de octubre cientos de miles de personas se manifestaban en Bonn -RFA- en favor de la desnuclearización de Europa.
En ese año, entre 1980 y 1981, la CND -Campaña por el Desarme Nuclear- británica paso de 3.000 a 300.000 miembros. El 5 de junio de 1982 se celebró en París una gran manifestación contra la visita del presidente Reagan, convocada por el Comité pour le Désarmament Nucléaire en Europe y el Mouvement pour le Désarmament, la Paix et la Liberté, a pesar de ello el movimiento por la paz francés no logro el arraigo y la capacidad movilizadora alcanzado en otros países europeos. El 10 de junio, coincidiendo con la visita de Ronald Reagan a Alemania Federal, se manifestaron cientos de miles de personas en Bonn contra el rearme del Oeste y del Este. En julio de 1982 se celebró en Bruselas la primera Convención de la END, en los años siguientes tuvieron lugar en Berlín, Perugia, Amsterdam, París, Coventry, Lund, Vitoria, Helsinki-Tallín y Moscú.
En octubre de 1982 los socialistas españoles obtuvieron una abrumadora mayoría absoluta, durante la campaña electoral el PSOE se había manifestado en contra de la forma en que el gobierno de Calvo-Sotelo -UCD- había decidido la entrada de España en la OTAN, comprometiéndose a celebrar un referéndum sobre el tema. El compromiso electoral del PSOE marcó el despegue del movimiento por la paz en España, polarizado en torno al desmantelamiento de las bases norteamericanas en territorio español y el No a la OTAN. Las marchas a la base hispano-norteamericana de Torrejón de Ardoz se convertieron en punto de referencia obligado de la trayectoria del movimiento por la paz en España, que pivotó en torno a tres grandes corrientes: la representada por las Comisiones Anti-Otan, impulsadas por el Movimiento Comunista y la Liga Comunista Revolucionaria -prácticamente las dos únicas organizaciones de la izquierda del PCE sobrevivientes de los años setenta-; los grupos pacifistas y antimilitaristas no simplemente anti-Otan, como el Movimiento de Objeción de Conciencia y los grupos aglutinados alrededor de la revista En pie de paz, nacida en 1986; y, finalmente, el polo articulado en torno al Partido Comunista de España, cuya actividad se inicio más tardíamente debido a la aguda crisis interna en la que se encontraba sumido el PCE desde 1981, materializado en la Mesa por el Referéndum reconvertida, una vez convocado por el gobierno socialista, en Plataforma Cívica por la Salida de la OTAN, que represento el inicio de la recuperación del PCE y su nueva orientación, con la llegada a la Secretaría General de Gerardo Iglesias, que culminó tras el referéndum de marzo de 1986 en la constitución de Izquierda Unida. Estos tres polos se coordinaron, no sin problemas y desavenencias, en la Coordinadora Estatal de Organizaciones Pacifistas (CEOP).
En 1983, Estados Unidos puso en marcha la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI), relanzando la carrera de armamentos y agravando la tensión Este-Oeste. En el verano de 1984, durante la Convención de Perugia de la END, se creo la Red Europea para el Diálogo Este-Oeste, por la que el movimiento por la paz de Europa occidental, en pleno auge, estrechaba sus relaciones con los grupos independientes de los países del Este y la URSS. El 11 de marzo de 1985 Mijail Gorbachov era elegido Secretario General del PCUS, se iniciaba la perestroika y la glasnost que pondría en marcha un proceso de reformas que culminó con el desmantelamiento de los regímenes de socialismo real en Europa oriental y la desaparición de la Unión Soviética, así como a un continuado proceso de distensión que puso fin a la guerra fría.
El 12 de marzo de 1986, triunfó la permanencia de España en la OTAN, a pesar de ello 6.829.329 personas -39,84%-votaron por la salida de la Alianza Atlántica. La actividad del movimiento por la salida de la OTAN en los meses previos al referéndum logró revitalizar el tejido social, miles de personas se incorporaron a cientos de grupos, decenas de miles participaron en manifestaciones en las principales ciudades españolas entre 1984 y marzo de 1986 -como la del 3 de junio de 1984 en Madrid o las del 10 de noviembre de 1985 en las principales ciudades españolas-. El 12 de marzo marcó el punto de inflexión de la influencia, apoyo social y capacidad movilizadora del movimiento por la paz en España. El triunfo del SI inició el declive del movimiento, evidenciando su marcado carácter antiatlantista alimentado por el tradicional sentimiento antinorteamericano cristalizado en la sensibilidad de la izquierda sociológica. En cualquier caso, la campaña por la salida de la OTAN impulsó el proceso de renovación de la izquierda del PSOE con el nacimiento de Izquierda Unida y, además, dejó un rescoldo que se avivó con el estallido de la guerra del Golfo Pérsico, constituyendo el antecedente inmediato desde el que ha progresado de manera imparable la objeción de conciencia y la insumisión, hasta el punto de poner en cuestión la viabilidad del modelo de ejército, basado en su carácter de servicio obligatorio, siendo en la actualidad el movimiento de objeción de conciencia español el más potente del mundo.
El 2 de marzo de 1987 Gorbachov ofreció un acuerdo para la eliminación de los euromisiles, renunciando a su vinculación con la paralización por los EE.UU. de la SDI -guerra de las galaxias-. El acuerdo se firmó en Washington el 8 de diciembre de 1987. Se inicio a partir de entonces el declive del movimiento por la paz europeo, bien es verdad que por la consecución de sus principales objetivos tras el fin de la guerra fría: la eliminación del peligro de una guerra nuclear en el futuro próximo y la democratización de los países del Este y la antigua Unión Soviética.
DESTACADOS PACIFISTAS
Martín Luther King (1929-1968)
Religioso estadounidense, premio Nobel de la Paz, uno de los principales
líderes del movimiento para la defensa de los derechos fundamentales e
importante valedor de la resistencia no violenta ante la discriminación racial.
Nacido en Atlanta (Georgia) el 15 de enero de 1929, era el hijo mayor de un
ministro baptista. Ingresó en el Morehouse College a los 15 años y fue
ordenado ministro baptista a los 17. Graduado en el Seminario Teológico Crozer
en 1951, realizó su trabajo de posgrado en la Universidad de Boston.
Sus estudios en Crozer y Boston le llevaron a investigar los trabajos del
nacionalista indio Mohandas Gandhi, cuyas ideas se convirtieron en el centro de
su propia filosofía de protesta no violenta. En 1954 aceptó el nombramiento de
pastor en la Iglesia baptista de la avenida Dexter, en Montgomery (Alabama).
Ese mismo año, el Tribunal Supremo de Estados Unidos prohibió la educación
pública segregacionista que mantenían numerosos estados del sur. En 1955 se
pidió a King que dirigiera un boicoteo contra una compañía de transportes
públicos en Montgomery, a raíz del arresto de una mujer negra tras negarse a
dejar su asiento a un pasajero blanco. Durante la protesta de 381 días, King
fue arrestado y encarcelado, su vivienda acabó destrozada y recibió muchas
amenazas contra su vida. El boicoteo finalizó en 1956 con una orden del
Tribunal Supremo prohibiendo la segregación en el transporte público de la
ciudad.
El boicoteo de Montgomery fue una victoria evidente de la protesta no violenta y King se convirtió en un líder muy respetado. Conscientes de ello, los clérigos negros de todo el sur estadounidense fundaron la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur (SCLC), de la que King fue elegido presidente.
En una visita a la India en 1959, King pudo desarrollar más claramente su comprensión del satyagraha, principio de persuasión no violenta de Gandhi, que King había determinado utilizar como principal instrumento de protesta social. Al año siguiente dejó su pastorado en Montgomery para ejercer con su padre en la Iglesia baptista de Ebenezer, en Atlanta, lo que le permitió participar más eficazmente en el liderazgo nacional del floreciente movimiento en favor de los derechos civiles.
En ese momento, el liderazgo negro sufría una transformación radical. En un principio centrado en la reconciliación, ahora pedía un cambio "por cualquier medio posible". Las diferencias de ideología y jurisdicción entre la SCLC y otros grupos (Poder Negro y Musulmanes Negros) fueron inevitables, pero el prestigio de King aseguró que la no violencia siguiera siendo la estrategia principal de resistencia. En 1963 dirigió una multitudinaria campaña a favor de los derechos civiles en Birmingham (Alabama) para lograr la inclusión en el censo de los votantes negros, acabar con la segregación y conseguir mejores escuelas y viviendas dignas para los negros en los estados del sur. Durante estas campañas no violentas fue arrestado varias veces. Dirigió la histórica marcha a Washington (28 de agosto de 1963), donde pronunció su famoso discurso "I have a dream" ("Tengo un sueño"). En 1964 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz.
Según pasaba el tiempo, King se preocupó cada vez más por la variedad de formas que la violencia podría adoptar. También le resultó evidente que muchas ciudades de los estados del norte que habían enviado manifestantes a la protesta en el sur hacían poco por corregir la discriminación racial. Al final, King llegó a la conclusión de que una implicación tan fuerte de los Estados Unidos en la guerra de Vietnam llevaba a confundir el activismo por los derechos civiles con las manifestaciones antibélicas.
En estos dos últimos aspectos, las estrategias de King sufrieron distintas
objeciones. En Chicago, donde se lanzó su primera campaña importante en el
norte, los baptistas negros locales se le opusieron públicamente. También
allí los manifestantes se enfrentaron con bandas de blancos, armados con palos
y dirigidos por neonazis uniformados y miembros del Ku Klux Klan. Por lo que se
refiere a la guerra del Vietnam, muchos sintieron que sus problemas perdían
prioridad y que el liderazgo negro debería concentrarse en la lucha contra la
injusticia racial dentro de Estados Unidos. Sin embargo, a comienzos de 1967
King se había asociado a los dirigentes del movimiento contrario a la guerra,
independientemente del color de su piel.
La posterior preocupación de King por Vietnam y su determinación a la hora de
dirigir una "marcha del pueblo pobre" sobre Washington incrementaron
las posibilidades de que se atentara contra su vida. El 4 de abril de 1968, King
fue asesinado en Memphis (Tennessee). James Earl Ray, un preso blanco que había
escapado de la cárcel, fue arrestado por el asesinato; declarado culpable, en
marzo de 1969 recibió una sentencia de 99 años de cárcel. No obstante, en
abril de 1998, el presidente estadounidense Bill Clinton instó a la fiscal
general Janet Reno, a petición de la viuda y los cuatro hijos de King, a que
abriera una nueva investigación. Pocos días más tarde, falleció el propio
James Earl Ray.
En 1986, el tercer lunes de cada mes de enero fue designado fiesta nacional en su honor y en conmemoración del reconocimiento de los derechos civiles de la población negra. Su lugar de nacimiento y su tumba en Atlanta se convirtieron en lugares históricos.
Nelson Mandela (1918)
Político surafricano, premio Nobel de la Paz que durante más de 25 años fue el preso político más famoso del mundo y que, en abril de 1994, se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Suráfrica (cargo que desempeñó hasta junio de 1999), al mismo tiempo que comenzaba a ser considerado unánimemente como una de las grandes personalidades del siglo XX.
Nacido el 18 de julio de 1918 en Umtata (en la región de Transkei, en la actual
provincia de El Cabo Oriental), estudió leyes en la Universidad de Fort Hare
(Alice), donde entró en contacto con la política y conoció a Oliver Tambo.
Ambos tomaron parte en una huelga estudiantil en 1942 que supuso su expulsión
del centro. Más tarde conocería a Walter Sisulu, quien le proporcionó un
trabajo en un despacho jurídico después de haber obtenido la licenciatura en
Derecho a través del servicio de educación a distancia de la Universidad de
Suráfrica (Pretoria).
En 1944, junto a Sisulu, Tambo y Anton Lembede, fue miembro fundador de la rama
juvenil del Congreso Nacional Africano (ANC). Se convirtió en el presidente
juvenil de esta organización en 1951, tres años después de que el Partido
Nacional, con Daniel-François Malan al frente del gobierno, comenzara a aplicar
una política legislativa encaminada a obtener la supremacía de la población
blanca, minoritaria en la República. Aunque en principio se oponía a colaborar
con otros grupos raciales, Mandela cambió de opinión en 1952, durante el
transcurso de la denominada "Campaña del Desafío". A partir de
entonces propugnó la acción conjunta contra la política gubernamental del apartheid.
En esta época había fundado con Tambo el primer despacho de abogados dirigido
por negros en Suráfrica.
En diciembre de 1952 fue detenido en virtud de la Suppression of Communism Act (Ley de Represión del Comunismo). Aunque su condena de nueve meses quedó en suspenso, se le prohibió acudir a mítines o abandonar el distrito de Johannesburgo. Esta prohibición se renovaría repetidamente durante los siguientes nueve años. A pesar de esta inhabilitación, continuó trabajando con el resto de los dirigentes del ANC. En diciembre de 1956 fue, junto con otras 156 personas, juzgado por traición. El juicio se prolongó hasta 1961 y concluyó con la absolución de todos los cargos. En 1958, un año después de divorciarse de su primera esposa, Evelyn Mase, contrajo matrimonio con Nkosikazi Nomzamo Madikizela, quien pasaría a ser conocida como Winnie Mandela.
Tras la matanza de Sharpeville, en la que 69 ciudadanos negros murieron
asesinados por las fuerzas de seguridad surafricanas durante una manifestación
en contra del apartheid en marzo de 1960, fueron prohibidos el ANC y el
Congreso Panafricano (PAC). En marzo de 1961, con el fin de evitar su detención
y una nueva inhabilitación, Mandela pasó a la clandestinidad y, junto a
Sisulu, recorrió en secreto el país para organizar una huelga de tres días.
En junio de 1961, los dirigentes del ANC decidieron iniciar la lucha armada y crearon el Umkhonto we Sizwe (‘Lanza de la Nación’), brazo armado del ANC, con Mandela como máximo dirigente. En enero de 1962 abandonó Suráfrica y poco después viajó a Argelia, donde recibió entrenamiento para la lucha guerrillera, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió con los líderes de la oposición en el exilio.
Regresó a su país en julio de 1962 y fue detenido el 5 de agosto, acusado de rebelión y abandono ilegal del país, por lo que fue condenado inicialmente a cinco años de prisión. Mientras se encontraba en la cárcel, la policía registró el cuartel general del ANC en Rivonia (en las afueras de Johannesburgo). La mayor parte de los miembros dirigentes de esta organización fueron arrestados; además se confiscaron diversos documentos, entre los que estaba el diario escrito por Mandela durante su viaje por el extranjero. Él y otros activistas fueron juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia, que duró desde octubre de 1963 hasta junio de 1964. Mandela, que llevó a cabo su propia defensa y la de los otros acusados, fue condenado a cadena perpetua.
Pasó dieciocho años en la prisión de máxima seguridad de la isla de
Robben (próxima a la Ciudad de El Cabo, en la bahía de Table), antes de ser
trasladado a la de Pollsmoor (asimismo cercana a la Ciudad de El Cabo) en 1982,
año en el que se inició una campaña internacional en favor de su liberación.
Durante su largo confinamiento se convirtió en un símbolo internacional de la
resistencia contra la represión de la libertad de pensamiento, y comenzó a
escribir su autobiografía, que aparecería en 1994 bajo el título de Long
walk to freedom (El difícil camino hacia la libertad).
En 1985, Mandela rechazó la oferta del presidente de la República Pieter Willem Botha de otorgarle la libertad condicional al considerar que éste no estaba dispuesto a modificar su posición sobre el régimen del apartheid. El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el ANC y otros partidos políticos y tras acoger favorablemente las numerosas presiones internacionales e incluso las de su propio país. Mandela asumió el liderazgo del ANC y dirigió las conversaciones con el gobierno entre los difíciles años de 1990 y 1994, cuando en muchas ocasiones parecía que las negociaciones se iban a romper y que estallaría una guerra civil. En 1991, el régimen surafricano abrogó la última de las leyes que constituían la base legal del apartheid. Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Suráfrica.
En mayo de 1994, tras las primeras elecciones generales en las que todos los
grupos raciales (incluidos los negros) tenían derecho al voto, Mandela se
convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Suráfrica.
Tras la aprobación parlamentaria en mayo de 1996 de la nueva Constitución
surafricana, el propio Mandela la firmó en diciembre de ese año ante miles de
personas, en Johannesburgo; se ponía así fin al periodo de transición
democrática iniciado con su salida de la cárcel en 1990 y se daba por
terminado el gobierno de coalición formado por el ANC y por el Partido Nacional
de Frederik Willem de Klerk. Mandela se convirtió definitivamente en 1997 en un
líder indiscutible de las relaciones internacionales africanas. Sirvió de
mediador en varios conflictos, como en el de Zaire (actual República
Democrática del Congo), que en la primera mitad de ese año acabó por suponer
el fin del régimen de Mobutu Sese Seko.
En diciembre de 1997, 16 meses antes de una nueva convocatoria de elecciones generales, fue sustituido en la presidencia del ANC por Thabo Mbeki (hijo del líder histórico del partido Govan Mbeki), quien en realidad ya venía ejerciendo la dirección del mismo desde hacía algún tiempo. Contrajo terceras nupcias en julio de 1998 con Graça Machel (viuda del que fuera presidente mozambiqueño Samora Moises Machel), dos años después de haber obtenido el divorcio de su segunda esposa, Winnie Mandela. Ésta se había visto envuelta en un polémico juicio en el que fue acusada sin éxito de haber cometido asesinato durante los años en que su esposo se encontraba en prisión y en los cuales ella encabezó la lucha para acabar con el apartheid y lograr la liberación de Mandela.
En octubre de ese año presentó junto al presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, el arzobispo Desmond Tutu, el informe que reflejaba las conclusiones de aquélla (compuesto por cerca de 3.500 páginas). En él se acusaba a los gobiernos de crímenes cometidos durante la aplicación de la política de segregación racial en Suráfrica, pero también al movimiento de liberación de la mayoría negra, incluido el propio ANC, que había promovido la creación de la Comisión. El ANC reaccionó de forma airada ante el informe, pero Mandela se distanció de su propio partido al apoyar los resultados del texto publicado por la Comisión. El 3 de marzo de 1999 anunció que no se presentaría a la reelección presidencial. Celebradas las elecciones generales el 2 de junio de ese año, resultó sucedido en la jefatura del Estado por el vencedor de las mismas, Mbeki, que había sido hasta entonces el vicepresidente de la República.
Mahatma Gandhi (1869-1948)
Líder nacionalista indio que llevó a su país a lograr la independencia
mediante una revolución pacífica.
Gandhi nació en Porbandar (actual estado de Gujarat) el 2 de octubre de 1869 y
estudió derecho en el University College de Londres. En 1891 regresó a la
India e intentó ejercer como abogado en Bombay con escaso éxito. Dos años
más tarde, una firma india con intereses en Suráfrica le envió como asesor
legal a sus oficinas de Durban. Al llegar a esta ciudad Gandhi se encontró con
que era tratado como miembro de una raza inferior. Se quedó horrorizado por la
negación generalizada de las libertades civiles y de los derechos políticos de
los inmigrantes indios en Suráfrica y pronto se involucró en la lucha por la
defensa de los derechos fundamentales de sus compatriotas.
Gandhi permaneció en Suráfrica 20 años y estuvo en prisión en numerosas
ocasiones. En 1896, tras ser atacado y apaleado por surafricanos blancos,
comenzó a propagar la política de resistencia pasiva y de no cooperación con
las autoridades surafricanas. Parte de la inspiración de esta política se
encuentra en Liev Tolstói (cuya influencia en Gandhi fue profunda). También
reconoció la deuda que tenía con el escritor estadounidense Henry David
Thoreau, especialmente por su ensayo Desobediencia civil (1849).
Gandhi, no obstante, consideró los términos ‘resistencia pasiva’ y ‘desobediencia
civil’ inadecuados para sus objetivos y acuñó otro término, satyagraha
(en sánscrito, ‘abrazo de la verdad’). Durante la Guerra Bóer, Gandhi
organizó un cuerpo de ambulancias para el Ejército británico y dirigió una
sección de la Cruz Roja. Acabada la guerra, retomó su campaña en favor de los
derechos de los indios residentes en Suráfrica. En 1910 fundó la Granja
Tolstói, cerca de Durban, una colonia cooperativa para la población india. En
1914 el gobierno surafricano hizo importantes concesiones a las demandas de
Gandhi, incluido el reconocimiento de los matrimonios y la exención de
impuestos municipales. Dando por finalizada su misión en Suráfrica, regresó a
la India.
Gandhi se convirtió pronto en el máximo exponente de la lucha por el
autogobierno de la India. Tras la I Guerra Mundial, en la que desempeñó
un destacado papel humanitario, inició su movimiento de resistencia pasiva,
invocando la satyagraha contra Gran Bretaña. Cuando el Parlamento
aprobó en 1919 las leyes Rowlatt, que daban a las autoridades coloniales
británicas poderes de emergencia para hacer frente a las denominadas
actividades subversivas, el movimiento satyagraha se extendió por toda
la India, ganando millones de adeptos. Una manifestación en Amritsar contra la
aplicación de esta legislación acabó en una matanza cometida por los soldados
británicos. En 1920, al no lograr del gobierno británico reforma alguna,
Gandhi proclamó una campaña organizada de no cooperación. Los indios que
ocupaban cargos públicos dimitieron, los organismos gubernamentales y los
tribunales de justicia fueron boicoteados y los niños abandonaron las escuelas
públicas. Por toda la India las calles de las ciudades fueron bloqueadas
mediante sentadas de ciudadanos que se negaban a levantarse incluso a pesar de
ser golpeados por la policía. Gandhi fue arrestado pero las autoridades
británicas se vieron forzadas a dejarle pronto en libertad.
La independencia económica de la India fue el punto culminante del movimiento swaraj (en sánscrito, ‘autogobierno’) de Gandhi, que implicaba un boicoteo completo a los productos británicos. Los aspectos económicos del movimiento eran significativos, puesto que la explotación de los campesinos indios por los industriales británicos había originado una extrema pobreza y la virtual destrucción de la industria de la India. Gandhi propuso como solución a esta situación potenciar el renacimiento de las industrias artesanales. Comenzó a usar una rueca como símbolo de la vuelta a la sencilla vida campesina que predicaba y del renacimiento de las industrias autóctonas, tales como el hilado manual.
Gandhi se convirtió en símbolo internacional de una India libre. Llevaba la
vida espiritual y ascética de un predicador, con ayuno y meditación. La unión
con su esposa llegó a ser, como él mismo señaló, la de un hermano y una
hermana. Rehusó cualquier posesión terrenal, vestía como las clases más
bajas (con un mantón y un taparrabos) y comía vegetales, zumos de fruta y
leche de cabra. Los indios le veneraban como a un santo y le comenzaron a llamar
Mahatma (en sánscrito, ‘alma grande’), título reservado para los
más grandes sabios. La defensa que hizo Gandhi de la no violencia o ahimsa
(en sánscrito, ‘sin daño’) era, como sostuvo, la expresión de una forma
de vida implícita en el hinduismo. Gandhi consideraba que mediante la práctica
de la no violencia Gran Bretaña llegaría a considerar la inutilidad de la
opresión y abandonaría su país.
La influencia política y espiritual del Mahatma era tan grande en la India
que las autoridades británicas no se arriesgaron a atacarle. En 1921 el
Congreso Nacional Indio (o Partido del Congreso), grupo que encabezó el
movimiento independentista, otorgó a Gandhi autoridad ejecutiva plena, incluido
el derecho a designar su propio sucesor. La población india, no obstante, no
entendió plenamente la doctrina de la ahimsa. Estallaron una serie de
revueltas armadas contra Gran Bretaña, y culminaron en tal violencia que Gandhi
confesó el fracaso de su campaña de desobediencia civil, a la que puso fin. El
gobierno británico le detuvo de nuevo y le encarceló en 1922.
Tras su puesta en libertad en 1924, se retiró de la vida política activa y se
dedicó a propagar la unidad comunal. Sin embargo, pronto se vio envuelto de
nuevo en la lucha por la independencia. En 1930 Gandhi proclamó una nueva
campaña de desobediencia civil, convocando a la población a negar el pago de
impuestos, en particular el que gravaba la sal, sobre la que el gobierno
británico ejercía un severo monopolio. Se llevó a cabo una marcha hasta el
mar, en la que miles de indios siguieron a Gandhi desde Ahmadâbâd hasta el mar
Arábigo, donde obtuvieron sal evaporando agua del mar. Una vez más, Gandhi fue
arrestado y puesto en libertad en 1931. Detuvo la campaña después de que los
británicos hiciesen alguna concesión a sus peticiones. Ese mismo año
representó al Congreso Nacional Indio en una reunión celebrada en Londres.
En 1932 Gandhi inició una nueva campaña de desobediencia civil contra las
autoridades británicas. Arrestado dos veces, Mahatma ayunó durante largos
periodos en diversas ocasiones. En septiembre de 1932, mientras estaba en la
cárcel, llevó a cabo un "ayuno hasta la muerte" para mejorar la
situación de la casta de los intocables. Los británicos, al permitir que los
intocables fueran excluidos del electorado indio, estaban, según Gandhi,
cometiendo una injusticia. Aunque él mismo era miembro de la casta vaisya
(mercaderes), Gandhi se consideraba el gran líder del movimiento indio que
tenía como finalidad la erradicación de la injusticia social y económica del
sistema de castas.
En 1934 abandonó formalmente la política y fue sustituido como dirigente
máximo del Congreso Nacional Indio por Jawaharlal Nehru. Gandhi viajó por toda
la India predicando la ahimsa y predicando la defensa de la casta de los
intocables. La estima en que se le tenía era la medida de su poder político.
Tan grande era su autoridad moral y espiritual que el limitado autogobierno
concedido por Gran Bretaña a la India a través de la promulgación de la Government
of India Act (1935) no pudo ser puesto en práctica hasta que Gandhi lo
aprobó. Pocos años después, en 1939, regresó de nuevo a la vida política
debido a que aún estaba pendiente la federación de los principados indios con
el resto de la India. Su primer acto fue una huelga de hambre con objeto de
forzar al dirigente del estado de Râjkot a modificar su régimen autocrático.
La conmoción pública que originó este ayuno fue tan grande que tuvo que
intervenir el gobierno colonial británico; se concedieron las demandas. El
Mahatma se convirtió de nuevo en la más importante figura política de la
India.
Cuando estalló la II Guerra Mundial, el Congreso Nacional Indio y Gandhi exigieron una declaración de intenciones respecto del conflicto y sus implicaciones respecto de la India. Como reacción a la insatisfactoria respuesta británica, el partido decidió no apoyar a Gran Bretaña a menos que se concediera a la India una completa y total independencia. Las autoridades británicas se negaron a ello y ofrecieron una serie de compromisos que a su vez fueron rechazados. Cuando Japón entró en guerra, Gandhi todavía rechazaba la participación de la India en el conflicto. Fue recluido en 1942 y liberado dos años más tarde por motivos de salud.
En 1944 la lucha por la independencia de la India estaba en su última fase. El gobierno británico había aceptado conceder la independencia con la condición de que los dos grupos nacionalistas rivales, la Liga Musulmana y el Congreso Nacional Indio resolvieran sus diferencias. Gandhi se opuso firmemente a la división de la India, aunque al final la aprobó con la esperanza de que se alcanzaría la paz interna una vez que se hubieran concedido las demandas para la creación de un Estado musulmán. India y Pakistán se convirtieron en dos estados independientes una vez que Gran Bretaña concedió su independencia a la India en 1947. Durante las revueltas que siguieron a la división del país, Gandhi suplicó a hindúes y musulmanes que convivieran pacíficamente. Los disturbios afectaron a Calcuta, una de las más grandes ciudades de la India, y el Mahatma ayunó hasta que cesaron. El 13 de enero de 1948 inició otra huelga de hambre en Nueva Delhi para tratar de instaurar la paz. El 30 de enero, doce días después de acabado aquel ayuno, fue asesinado por Vinayak Nathura Godse, un miembro de un grupo extremista hindú, mientras se dirigía a su habitual rezo de la tarde.
La muerte de Gandhi fue considerada como una catástrofe internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró un periodo de luto y todos los países expresaron sus condolencias. Las enseñanzas de Gandhi inspirarían desde entonces los movimientos pacifistas en todo el mundo, al tiempo que el recuerdo de su personalidad terminó por adoptar proporciones descomunales, siempre como ineludible referente de los sentimientos de lucha no violenta contra las injusticias evidentes.
Desmond Tutu (1931)
Eclesiástico surafricano, defensor de los derechos humanos y premio Nobel de la Paz. Nacido en Klerksdorp (provincia de Transvaal, en la actualidad provincia del Noroeste), fue ordenado pastor de la Iglesia anglicana en 1960, y designado deán de la catedral anglicana de Johannesburgo en 1975 y obispo de Lesoto en 1977. Al año siguiente se convirtió en el primer secretario general de raza negra del Consejo Surafricano de las Iglesias. En 1984 recibió el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento a su lucha pacífica contra el apartheid (el régimen surafricano de rígida segregación racial). Fue nombrado obispo de Johannesburgo, el primero de raza negra, el 13 de noviembre de 1984 y en 1986 pasó a ser asimismo el primer arzobispo negro de Ciudad de El Cabo, lo que le convirtió en jefe de la Iglesia anglicana de Suráfrica. En 1982 se publicó una recopilación de sus discursos, La intención divina, y un año más tarde apareció otra que recogía sus sermones bajo el título de Esperanza y sufrimiento.
Tras el establecimiento del primer gobierno multirracial de Suráfrica en abril de 1994, presidido por Nelson Mandela, el arzobispo Tutu continuó con sus deberes pastorales al tiempo que conservó su influencia en el país. En abril de 1996 inauguró las sesiones de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, creada para desvelar los crímenes cometidos durante la aplicación de la política de segregación racial en Suráfrica, y el 2 de junio de ese mismo año se retiró como responsable de la Iglesia anglicana de Suráfrica. Como presidente de la Comisión, ante la que declararon cerca de 20.000 personas, en octubre de 1998 presentó junto al presidente Mandela el informe que reflejaba las conclusiones de aquélla (compuesto por cerca de 3.500 páginas), en el cual se acusaba a los gobiernos que ejercieron el apartheid, pero también al movimiento de liberación de la mayoría negra, incluido el propio partido mayoritario, el Congreso Nacional Africano (ANC).
Rigoberta Menchú (1959)
Líder indígena guatemalteca, premio Nobel de la Paz en 1992. Nació en Chimel, pueblo del municipio de Uspatán. Participó desde niña en el trabajo agrícola que realizaban sus padres en los latifundios del sur. Fue testigo del asesinato de su hermano de 16 años, víctima de los terratenientes que querían despojar a los indígenas de sus tierras. Su padre, Vicente Menchú, se lanzó a una activa labor de concienciación de sus vecinos, lo cual produjo un impacto en Rigoberta, que empezó así a elaborar su pensamiento social. Alrededor de los 20 años de edad aprendió el español, ya que hasta entonces hablaba el quiché y los dialectos de esa familia lingüística. El 31 de enero de 1980 su padre murió quemado en la embajada de España en Guatemala, donde se había encerrado junto con 38 personas, en su mayoría campesinos, para protestar por la situación indígena, durante el asalto que realizó la policía. Poco después, Rigoberta perdió también a su madre, víctima de secuestro, tortura y asesinato por parte de grupos paramilitares. Tras estas amargas experiencias, Rigoberta Menchú se exilió a México y dedicó su vida a reivindicar los derechos de los pueblos indígenas y mestizos. En reconocimiento a su labor y al mensaje cívico y de justicia social que representa, fue distinguida en 1992 con el Premio Nobel de la Paz.
Asimismo, en 1998, se la galardonó con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, junto a otras seis mujeres, por encarnar simbólicamente "la causa de la defensa y la dignificación de la mujer".