ROBINSON
CRUSOE
INTRODUCCIÓN
Muchos son los personajes que vivieron aventuras inolvidables apartados de la civilización y del mundo en sociedad. Están caracterizados por múltiples aventuras, por la lucha constante para sobrevivir, por el ingenio que poseen, por la facilidad de vivir alejados de la sociedad… Podemos destacar algunos famosos y queridos por todos como son Tarzán, Mougli… rodeados de aventuras y riesgos, intrigas y desenlaces… Todos ellos tienen una historia, una historia inolvidable y una historia que les caracterizó toda su vida.
Pero, en este caso, el personaje elegido es un destacado aventurero que por su gran vocación, por no obedecer a su padre y por conocer el mundo que le rodea, decide dedicar su vida a viajar, lo que le lleva a vivir múltiples aventuras, riesgos, alegrías, penas .. La aventura más destacada y conocida por todos le fuerza a adaptarse a vivir en una isla desierta y como consecuencia a sobrevivir, es decir, aprender a vivir solo, sin nadie que te ayude, sin nadie con quien hablar… y lo más difícil de todo adquirir lo necesario para vivir y la manera en que vivir. Este es el caso de Robinson Crusoe que tan bien nos describe en su libro Daniel Defoe.
AUTOR
Daniel Defoe
(c. 1660-1731), novelista y periodista inglés cuya obra refleja su variada experiencia en muchos países y en muchos aspectos de la vida. Además de ser un brillante periodista y novelista, Defoe fue un autor prolífico que escribió más de 500 libros, panfletos y opúsculos.Defoe nació en Londres alrededor de 1660, hijo de un pequeño comerciante llamado Foe. Daniel antepuso el elegante ‘De’ a su nombre hacia 1700. Estudió para sacerdote presbiteriano, pero en 1685 decidió dedicarse a los negocios. Se hizo comerciante textil, y su trabajo le brindó frecuentes oportunidades de viajar por el oeste de Europa.
Defoe, enemigo de Jacobo II, participó activamente en 1685 en la fallida sublevación dirigida por el duque de Monmouth contra el rey. Su negocio quebró en 1692 pero más adelante se hizo con el control de una fábrica de ladrillos. Obtuvo un puesto en el gobierno en 1695 y ese mismo año escribió Ensayo sobre los proyectos, un excelente análisis sobre asuntos de interés público como la educación de las mujeres. Digno de destacar entre sus escritos de los años siguientes es el poema satírico El verdadero inglés (1701), un ataque contra la creencia en la superioridad racial o nacional, dirigido particularmente a quienes recelaban del nuevo rey, Guillermo III, por ser holandés.
Al año siguiente publicó, sin firmarlo, un libelo titulado El medio más eficaz para con los disidentes, en el que ironizaba sobre la intolerancia religiosa fingiendo compartir los prejuicios de la Iglesia anglicana contra los disidentes. En 1703, cuando se descubrió que Defoe era el autor del libelo, fue arrestado y condenado a una pena indeterminada de cárcel por difamación. Robert Harley, el portavoz de la Cámara de los Comunes, logró su puesta en libertad en noviembre de 1703, probablemente con la condición de que accediese a actuar como agente secreto y propagandista del Gobierno.
La quiebra de sus negocios como consecuencia de la estancia en la cárcel le acarreó graves dificultades económicas, por lo que decidió dedicarse al periodismo para subsistir. Entre 1704 y 1713 redactó la mayor parte de los artículos de un diario de noticias titulado The Review, cuyos análisis y opiniones eran a menudo independientes pero por lo general favorables a la política del Gobierno. Defoe defendió ardientemente la unión con Escocia, y sus tareas como agente secreto implicaron probablemente otras actividades en pro de esa unión, que se alcanzó en 1707. En 1709 escribió una Historia de la unión.
La primera y más famosa novela de Defoe, Vida y extraordinarias y portentosas aventuras de Robinsón Crusoe de York, navegante, se publicó en 1719, cuando su autor contaba ya casi 60 años. Este relato ficticio sobre un náufrago se basaba en las aventuras de un marino, Alexander Selkirk, que había sido abandonado en una isla del archipiélago Juan Fernández, frente a las costas de Chile. Esta novela, llena de detalles sobre las ingeniosas ideas de Robinsón para sobrellevar los rigores de la isla, se ha convertido en un clásico de la literatura infantil. Defoe siguió escribiendo novelas: Memorias de un caballero (1720), Vida, aventuras y piratería del célebre capitán Singleton (1720) y Fortunas y adversidades de la famosa Moll Flanders (1722), —las aventuras de una prostituta londinense— que está considerada como una de las grandes novelas inglesas. En esta última obra Defoe mostró su conocimiento de la naturaleza humana y su interés por los motivos que conducen a determinados comportamientos. También reflejó su preocupación por los pobres. Entre sus otros escritos de importancia cabe destacar Diario del año de la peste (1722), El Coronel Jack (1722), Lady Roxana o la cortesana afortunada (1724), Un viaje por toda la isla de Gran Bretaña (1724-1727), Historias de piratas (1724-1728) y El perfecto comerciante inglés (1725-1727).
RESUMEN
Robinson Crusoe nació en Nueva York en el año 1632. Lo que más deseaba en el mundo era viajar, y pese a la oposición de su padre, el cual quería que fuera abogado, se fue un día de su casa y comenzó sus aventuras.
Su primera aventura lo llevó con un amigo rumbo a Londres, pero el viaje no salió demasiado bien por lo que a Robinson le aconsejaron que esta no era su vocación. Otra de sus aventuras lo llevó a Guinea, después de haber conocido a un capitán que le ayudó, y salió mejor parado, puesto que consiguió mucho dinero. La mala suerte hizo que Robinson, una vez muerto el capitán, decidiera volver otra vez, lo que le llevó a convertirse en esclavo y tener que liberarse de su amo. Una vez logrado su objetivo se encontró con un barco portugués que lo encaminó hacia Brasil. Quedó muy agradecido del capitán del citado barco, y una vez en Brasil pudo vivir cómodamente. Pero otra vez, la mala suerte quiso topar con Robinson, el cual atraído por el comercio con Guinea, decidió embarcar otra vez. Esta vez, el barco se hundió y el único sobreviviente del naufragio fue él.
Llegó a una isla desierta, pero poco a poco y con mucha destreza fue organizando su nueva vida. Primero se aprovisionó de todo lo útil que quedaba en el barco, construyó una caverna y una tienda para vivir, disponía de alimentos y logró, eso sí, después de mucho tiempo cultivar cebada, arroz… Para luchar contra el debilitamiento leía la Biblia y le agradecía a Dios el estar vivo. Con el paso del tiempo, aprendió los momentos idóneos para salir por la isla y así conseguía refugiarse de la tormenta, la lluvia…También encontró plantaciones de tabaco, fruta, agua dulce…Su única compañía eran un perro, dos gatos, que con el paso del tiempo se multiplicaron, y un loro al que enseñó a hablar. Construyó un calendario para no perder la noción del tiempo y consiguió hacer pan de cebada, recipientes de madera, etc. Después de una excursión por la isla cazó una cabra y poco a poco consiguió tener más. Estos animales le fueron de gran utilidad para tener leche, queso…
Robinson se convenció de que era feliz con su vida, pero le faltaba compañía. Así vivió muchos años, cuidando sus cosechas, saliendo de caza, viendo como se le terminaban algunos de sus suministros, etc.
Pero un día descubrió huellas humanas, lo que lo aterrorizó, y con el paso del tiempo supo que eran caníbales que iban a la isla a celebrar sus festejos. Además por esa época se hundió un barco, que le pareció español, pero sin sobrevivientes. En una de las visitas de los caníbales a la isla, Robinson salvó a un salvaje, después convertido en su sirviente fiel, sincero y cariñoso, al cual llamó Viernes. Con él vivió múltiples aventuras, salvaron al padre de Viernes y a un español de unos malvados caníbales. Este español y otros tripulantes también víctimas de un naufragio iban, junto con Robinson a construir un barco para marcharse de la isla, pero pocos días después apareció un navío inglés. Este acontecimiento hizo cambiar los planes de Robinson, al comprobar que el barco y sus tripulantes eran ingleses y que el capitán acompañado de dos fieles suyos habían sido aprisionados por el resto de la tripulación. Robinson le ayudó con la condición que una vez conseguido el barco le llevara a él y a su fiel servidor a Inglaterra. Y así se hizo, después de luchar, matar y perdonar vidas a unos traidores que decidieron, gracias a la bondad de Robinson y del capitán, quedarse en la isla antes que volver a Inglaterra y ser juzgados en la horca. Abandonó la isla el 19 de diciembre de 1686, después de haber pasado veintiocho años, dos meses y diecinueve días.
Por fin llegaba a su patria después de treinta y cinco largos años, pero la mayor parte de su familia había muerto. Le quedaban dos hermanas y algunos sobrinos, pero al no tener dinero Robinson decidió marcharse a Lisboa a junto del capitán que le había salvado la vida para saber como estaban sus plantaciones en Brasil. Se sorprendió al comprobar lo rico que era y no dudo un momento en compensar al honrado capitán que tanto lo había ayudado y a su hijo con una paga anual, después de morir éste. También compensó a la viuda del otro capitán, mujer que tanto lo había ayudado, para que no pasara necesidades mientras viviera.
Ahora Robinson tenía que decidir el rumbo de su vida, mientras que en la isla no quería más de lo que tenía y no tenía más de lo que necesitaba. Su intención era instalarse en la plantación hasta el resto de sus días, pero antes tenía que pasarse por Inglaterra, viaje que decidió realizar por tierra al tener malas premoniciones. Así emprendió sus últimas aventuras, en compañía de Viernes, otro criado y algunos hombres, aventuras que lo llevaron por tierras españolas como Madrid, Castilla la Vieja, Pamplona. Una vez llegado a Londres, después de haber matado a múltiples lobos en la frontera francesa, hizo un cambio de planes, vendió las plantaciones a los descendentes de sus apoderados y decidió quedarse en su patria.
CONCLUSIÓN
El libro de Robinson Crusoe muestra claramente lo que significa vivir alejados de la sociedad y lo importante que es vivir en ésta para el ser humano. Robinson se siente solo, y se refugia en Dios y en la Biblia para superar su debilidad. También le mantiene con fuerzas el agradecerle a Dios que esté con vida, pero le faltaba la compañía de otros seres humanos. Una salvación para él fue Viernes, a quien con mucho esfuerzo, enseñó a hablar y como consecuencia a olvidar su soledad y a recordar un sonido de voz humana distinto al suyo.
También las necesidades de encontrar alimentos, recipientes, ropa, y demás elementos necesarios para vivir son una muestra de los grandes inconvenientes que tiene vivir alejado de la civilización que nos rodea cada día. El simple hecho de no tener agua dulce al alcance de la mano muestra claramente la miseria que supone esa clase de vida y la incomodidad que la misma tiene.
Encarna López Morado
(novembro de 2002)