
"La vida y las extrañas y sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe, marinero de York: el cual vivió 28 años completamente solo en una isla deshabitada de la costa de América, cerca de la desembocadura del gran río Orinoco; arrojado hasta la orilla por un naufragio, donde todos los hombres perecieron, excepto él; con el relato de cómo fue al final extrañamente liberado por los piratas. Escrito por él mismo."
Este es el título real de esta novela de aventuras escrita por Daniel Defoe, previamente rechazada por todos los editores, y que finalmente, una vez publicada llegó a alcanzar una cifra de ventas que rondaba los 80.000 ejemplares.
Daniel Defoe nacido en Londres, en el año 1659, 1660 o quizás en 1661, no se puede asegurar con absoluta certeza la fecha de su nacimiento, ya que su padre, un carnicero de origen flamenco, como muchos otros puritanos no bautizó a su hijo, no pudiendo recurrir así a su partida de nacimiento.
La intención de su padre era hacer de Daniel un predicador, pero a los 21 años abandona la orientación religiosa y se dedica al comercio, lo que le llevó a viajar por numerosos países Europeos: España, Portugal, Italia...
En 1684 se casa con Mary Tuffley, rica heredera puritana perteneciente a la pequeña burguesía mercantil, con la cual tiene seis hijas y dos hijos.
Daniel fue perseguido e incluso encarcelado, por escribir numerosos panfletos y ensayos contra el gobierno establecido.
Después de esta etapa y ya con sesenta años, fue en 1719 o 1724 cuando decide experimentar con la novela, y fue entonces cuando escribió "Robinson Crusoe".
El 26 de abril de 1731 muere en una posada londinense, completamente solo.
El personaje de Robinson Crusoe, está basado en Alexander Selkirk, un marinero escocés que desconfiando de su capitán y de la capacidad de navegación del barco en el que se encontraba, exigió a su capitán ser puesto en tierra. Cuando el barco llegó a la isla deshabitada de Juan Fernández (ahora conocida con el nombre de Robinson Crusoe), con la intención de coger agua dulce, él, aprovisionado, con un mosquete, algunas herramientas de carpintero, ropa, un lecho, una olla, tabaco, y lo que después resulto ser de mayor utilidad, espiritual, una Biblia, fue dejado en tierra.
Como se puede comprobar la mayoría de la novela coincide a la perfección con la vida de este marinero, a excepción de que este permaneció cuatro años y medio en esta isla, y Robinson veintiocho. Por lo demás, tanto su forma de buscar comida (cazaba cabras, hasta que descubrió la otra parte de la isla y pasó a alimentarse de nabos, col, baya de pimienta con la que condimentó sus comidas...), como su constante esperanza por ser rescatado por un barco, la lectura de la Biblia para calmar la sensación de soledad, la fabricación de su propia ropa, mediante pieles de animales, la construcción de varias "casas"...
Solo en pequeños detalles se diferencia la realidad de la obra, ejemplos de esto son, que Alexander pensó en el suicidio, que sufrió de vez en cuando ataques de disentería y fiebres, que persiguiendo a una cabra se golpeó en la cabeza y permaneció inconsciente durante un día...
En enero de 1710 fue rescatado por un barco en el cual navegaba uno de sus compañeros del viaje anterior.
RESUMEN DE LA OBRA
Robinson nació en 1632, en la ciudad de York. Su padre, original de Bremen, se trasladó a York, cuando abandonó su comercio, gracias a lo cual había conseguido un importante patrimonio. Su madre pertenecía a una familia acomodada, asentada en Robinson, de ahí que él reciba este nombre. Tenía dos hermanos: el mayor era teniente coronel, pero murió en una batalla contra los españoles, del otro hermano, no saben nada.
Su padre le aconseja que busque un profesión estable, que le permita llevar una vida tranquila, pero él desoyendo los consejos de su padre decide ser marinero.
Así pues, a primeros de septiembre de 1651 se embarca por primera vez, y ya demostrando la mala fortuna que tendrá en sus viajes por mar, el barco se hunde, pero consiguen llegar a la costa por medio de un barco pequeño que tienen a bordo.
No escarmentado por esto, decide emprender otro viaje, así se embarca con destino a Guinea. En este viaje sufren un abordaje pirata, matan a parte de la tripulación, pero él es hecho esclavo. Durante dos años, permanece al servicio de un rey moro, hasta que un día logra escapar en un pequeña embarcación y con un esclavo, Xury, de corta edad, que resulta ser un fiel aliado suyo. Permanecen durante días navegando, hasta que son rescatados por un barco portugués, en este conoce al capitán que tendrá un papel relevante en el resto de la historia, ya que le ayuda en innumerables ocasiones.
Con estos rescatadores llegan hasta Brasil, donde vende a Xury.
Se hace con un terreno par cultivar azúcar, un "ingenio". Pero tiene escasos medios para continuar con su plantación así que su amigo, el capitán le consigue traer dinero de Inglaterra. Una vez aumentado su capital y no contento con lo que había conseguido, ya que se había establecido perfectamente, y llevaba una vida relajada y normal, decide embarcarse hacia Guinea, de nuevo, para conseguir esclavos negros que trabajen en las plantaciones, ya que no estaba permitida su subasta pública y no tenían otro medio de conseguirlos.
De esta forma a primeros de septiembre de 1659, parte en el barco, rumbo a Nigeria.
Tras una terrible tormenta, y después de encallar frente a las rocas de una isla, toda la tripulación perece, excepto Robinson, que es arrastrado por la corriente hasta la orilla, el 30 de septiembre de 1659.
Los primeros días los pasa en vela, subido a la copa de un árbol, pues tiene miedo a ser atacado por algún animal. Cuando sus temores desaparecen, ve encallado el barco a pocos metros de la orilla, así que decide ir hasta el.
Así realiza varios viajes en los que conseguirá: pólvora, mosquetes, una Biblia, licores, ropa, herramientas, papel, tinta...
Con todos estos utensilios intenta llevar un vida más agradable, aunque esté en soledad.
Comienza a escribir un diario, donde dota de un nombre el lugar donde ha parado "Isla de la Desesperación", y realiza un calendario, haciendo hendiduras en un tronco.
Con todo lo que saco del barco construye una especie de casa, una tienda apoyada en el hueco de una cueva, esto le permite ir ensanchando la cueva y así hacerla mas espaciosa.
Después de llevar varios años allí ha aprendido, de forma autodidacta a hacer numerosos trabajos: construye una mesa, sillas, domestica cabras, consigue plantar semillas que recogió del barco, así fabrica pan, domestica un loro, de esta manera no lleva un vida tan solitaria, este unido a sus gatos y a su perro, le hacen compañía, se hace ropa, un sombrilla, sombrero, una canoa...
Decide explorar la isla y descubre que la otra mitad es más próspera, ya que está poblada de tortugas, cabras, parras..., así pues decide hacerse otra casa allí.
Cae gravemente enfermo, tiene escalofríos, fiebre e incluso pierde el conocimiento por varios días, esta es la causa de que pierda el control del tiempo. A raíz de esto, se vuelve más religioso, empieza a leer la Biblia, encontrando consuelo a sus preocupaciones en cada frase que lee.
Lleva ya muchos años en la isla, pero un día descubre huellas humanas, y ahí empieza de nuevo su preocupación, logra descubrir que son salvajes, que vienen a las costas de la isla y realizan luchas, el que sale perdedor, es devorado por el resto, esto horroriza a Robinson, por lo salvaje del acto.
De pronto se aviva la esperanza de ser libre, ya que un barco se acerca a la costa, pero al igual que el barco en el que él viajaba, encalla y no se sabe nada de la tripulación.
Así que piensa en otros medios de llenar su soledad; un día sueña que un salvaje, al que iban a devorar logra escapar y se hace su siervo, se levanta con el propósito de que eso ocurra, decide que la próxima vez que lleguen los salvajes liberara al rehén y se quedara con el; los salvajes tardan un año en llegar, pero cuando lo hacen uno de los apresados logra escapar y es rescatado por Robinson, ya que mata a sus perseguidores, así el salvaje le queda agradecido y le sirve como esclavo.
Este esclavo, se llamará Viernes, por el día de la semana en la que fue salvado.
Con Viernes la vida de Robinson, se hace agradable, e incluso no le importa su situación, ya que no siente el peso de la soledad. Enseña a Viernes a hablar el inglés, lo convierte a su religión, no le permite comer carne humana..., él le ayuda en todas las tareas: en la siembra, fabricación de cestos...
Un día vuelven los salvajes y deciden atacarlos y liberar a los rehenes, que resultaron ser, un español y el padre de Viernes.
El español pertenece al barco que naufragó, y juntos trazan un plan para liberar al resto de los españoles que se encuentran en la "nación de Viernes"; así que los dos rehenes liberados, parten en busca del resto de los españoles.
En el tiempo de espera, llega a la costa un barco inglés, que deposita en tierra a tres personas; una de ellas es el capitán del barco, que cuenta como se amotinó contra él su tripulación y como lo han dejado allí abandonado con otros dos, pues ese era su deseo antes de que lo mataran. Robinson traza un plan para recuperar el barco, pues una vez recuperado podrá volver a Inglaterra en él; y así es, dota a todos de armas e inicia una lucha contra la tripulación, al final se hacen con el barco y a los cinco responsables del amotinamiento los dejan abandonados en la isla.
Así es como logra volver a su tierra, el 11 de julio de 1687.
Aun realizará más viajes, entre ellos a Lisboa, para recuperar el dinero que le pertenece, de su plantación en Brasil, pero ahora intenta viajar lo menos posible en barco, lo que le lleva a pasar por España, Francia (donde matan un oso, en Gascuña)...
Después de perdidos veintiocho años de su vida, logra casarse, conseguir su dinero y tener descendencia, y regresa a su isla donde se han asentado, prósperamente, los españoles que naufragaron.
COMENTARIOS SOBRE LA OBRA
A su llegada a la isla, Robinson, no se conforma con sobrevivir sino que intenta llevar una vida lo más cómoda posible, fabricando todo tipo de muebles, casas, cestas...
Antes de haber caído en esa isla, Robinson, parecía un ser insensible, ya que la vida de marinero le había hecho olvidar su vida anterior, basada en una educación religiosa que su padre le había inculcado y en alcanzar el bienestar con un trabajo que le permitiera vivir holgadamente; al estar en soledad, él busca ayuda en la religión y realmente parece llenarle el vacío que siente, ya que en cada frase que lee encuentra consuelo.
La estancia en la isla ha cambiado completamente su punto de vista ante todas las cosas, por ejemplo se vuelve respetuoso ante otras formas de religión, no permite que su conciencia juzgue el comportamiento de los salvajes..., en conclusión, se vuelve más tolerante, con otras formas de entender la vida, aunque en su isla no esté presente ninguna.
Aun cuando vive en soledad, Robinson reconoce, que su estado no esta mal, a excepción de la falta de sociedad.
Robinson, crea una concepción de su isla como un reinado,(y más aun cuando llega, Viernes, el español, el capitán...) ya que los considera como súbditos de su reino.
Antes de que llegara el salvaje, que después sería su fiel servidor, Robinson, busca siempre compañía, ya sea en sus mascotas(tiene tres gatos, en su perro...) o por ejemplo el intento de enseñarle al loro a hablar, cosa que consiguió, calmando así su soledad.
Es curioso, pues que añore tanto la sociedad, ya que él no había sido nunca sociable, y ahora echaba enormemente en falta alguien con quien relacionarse.
Cuando llega Viernes, no sabe hablar el inglés, pero él lo considera, a parte de cómo un muestra de la divina providencia, como "la voz más dulce que había oído" el simple hecho de relacionarse con otros seres humanos, aunque no sea en su idioma, le reconforta.
Este libro refleja la capacidad de adaptación de los hombres a las situaciones que les viene dada, y como cambian las perspectivas, un ejemplo es, que la isla en un princio le parece "siniestra" , después le parece un lugar acogedor.
También se puede observar como ante una situación desgraciada como la suya él intenta ver el lado positivo y elabora una lista con las cosas buenas y malas de estar allí, y se alegra de no estar en una situación peor.
Robinson, en su profunda fe, da gracias a Dios por todas las cosas que han hecho su vida más fácil, y todo lo considera como un regalo divino, incluso la llegada de sus rescatadores. Esto da una idea, de cómo la soledad puede cambiar completamente a los hombres.
Isla de Robinson Crusoe

Beatriz Gómez Muñoz
(outubro de 2002)