ZAPO.-Perdonadme. Os tenéis que marchar. Está pro­hibido venir a la guerra si no se es soldado.

SR. TEPÁN.-A mí me importa un pito. Nosotros no venimos al frente para hacer la guerra. Sólo queremos pasar un día de campo contigo, aprovechando que es do­mingo.

SRA. TEPÁN.-Precisamente he preparado una comida muy buena. He hecho una tortilla de patatas que tanto te gusta, unos bocadillos de jamón, vino tinto, ensa­lada y pasteles.

ZAPO.-Bueno, lo que queráis, pero si viene el capi­tán, yo diré que no sabía nada. Menudo se va a poner. Con lo que le molesta a él eso de que haya visitas en la guerra. El nos repite siempre: «en la guerra, disciplina y bombas, pero nada de visitas».

Atrás Arriba Seguinte