Eran  las siete de la mañana y yo ya estaba despierta. El día estaba nublado como si fiera a llover y hacía bastante frío. Los árboles ya empezaban a florecer. Había flores muy bonitas, de varios colores. Tenía bastantes ánimos de bailar y de seguir la buena caminata que nos esperaba. Nosotras teníamos una pintas impresionantes, sobre todo mi amiga que parecía un indio furioso.

ROSANA. 2ESO-A 


 Aquel día fue maravilloso, nunca lo olvidaré. Era mediodía, alrededor de las dos y media. Ya acabáramos de comer y hacía mucho calor. No estábamos cansados, sólo comenzaban los carnavales. El día desprendía una luz impresionante, “me daba la espina de que iba a ser una gran tarde”.

Los árboles, los abetos, las flores y las hierbas que nos rodeaban estaban con un maravilloso color, con flores y algún que otro brote. Las flores que predominaban eran las mimosas. Las comparsas iban cargadas de flores, llevadas en los tambores, gaitas y demás instrumentos.

Allí estábamos todas las parroquias de Hío: Vilariño, Pinténs, Liméns, Vilanova y el Igrexario. Yo iba con la comparsa de Nerga, junto con Melanie, Eli, Iria, Paula, Ruth. Me hizo gracia un hombre que daba gracias a Dios por el vino tinto y lo bien que lo pasaba. Todos íbamos bailando y cantando con los gaiteros.

JESSICA IGLESIAS. 2ESO-C