Biografía de Leonardo Da Vinci

 

 

    Leonardo Da Vinci nació en Vinci un pueblo de la Toscana italiana (1452). Es hijo natural de Caterina (una campesina), y de Ser Piero (un rico notario). Su madre se casó poco después con un artesano, y su padre se casó cuatro veces, en total tuvo once hijos, y todos ellos varones. A pesar de esto, Leonardo se crió como hijo único porque tuvo problemas con sus hermanastros por la herencia de su padre.

    Leonardo era un joven agraciado y vigoroso, con una gran imaginación creativa y impresionante maestría con el pincel.

    Creció en un entorno natural, el cual le inspiraba para dibujar animales de su propia invención. Su padre, ya consciente de su gran talento, con catorce años lo autorizó para ingresar como aprendiz en el taller de Andrea del Verrocchio, en el cual durante seis años aprendió pintura, escultura, técnicas y mecánicas de la creación artística.

El primer trabajo que se conoce de Leonardo es la construcción de la esfera de cobre proyectada por Brunelleschi para coronar la iglesia de Santa María dei Fiori. Da Vinci hizo sus primeros estudios de anatomía en un trabajo de Antonio Pollaiuollo.

 

Milán

    En 1482 (con treinta años) se fue a la corte de Ludovico Sforza, allí se quedaría durante diecisiete años. Su ocupación principal era la de ingeniero principal, sus proyectos eran sobre la hidráulica (casi todos inacabados), la mecánica, la arquitectura, la pintura y la escultura.

Estimulado por la dramática peste que asoló Milán, proyectó espaciosas villas, hizo planos para canalizaciones de ríos e ingeniosos sistemas de defensa ante la artillería enemiga.

    Ludovico le encargó una monumental estatua en honor del fundador de la dinastía Sforza, en la cual trabajó durante dieciséis años, y no se concretaría más que una maqueta que sería destruida en una batalla poco después.

    Aunque  Leonardo no parece que se haya preocupado mucho por formar su propia escuela, en su taller milanés se creó poco a poco una grupo de fieles aprendices y alumnos.

  

 Leonardo emprendió la realización de la Virgen de las Rocas, puesto que fue contratado en 1483 por la hermandad de la Inmaculada Concepción para realizar dicha pintura para la iglesia de San Francisco. El resultado final, concluido en dos versiones, estaría listo veinte años más tarde y no ocho meses como marcaba el contrato.

Aproximadamente en 1495 Leonardo finalizaba un encargo para el refectorio del convento dominico de Santa María dalle Grazie, era una pintura mural que se convertiría en su definitiva consagración pictórica: La última cena.

    Abandonó la ciudad a finales de 1499, porque los franceses entraron en Milán y Ludovico perdió el poder.

 

Regreso a Florencia

    En 1500 Da Vinci regresó a Florencia tras veinte años de ausencia. César Borgia (hijo del papa Alejandro VI) dominaba Florencia y se preparaba para lanzarse a la conquista de nuevos territorios. Leonardo como ingeniero militar, recorrió los terrenos del norte, trazando mapas, calculando distancias precisas, proyectando puentes y nuevas armas de artillería. Pero poco después César Borgia cayó en desgracia.

    En 1503 volvió a la cuidad que estaba en guerra con Pisa, y allí nació su gran proyecto de desviar el río Arno por detrás de la ciudad enemiga cercándola y contemplando la construcción de una canal como vía navegable que comunicase Florencia con el mar.

 

De nuevo en Milán

    Leonardo asistía a disecciones de cadáveres, sobre los que hacía dibujos para describir la estructura y funcionamiento del cuerpo humano, dado que su interés por los estudios científicos cada vez era más grande.

En 1506 el gobernador de Milán le ofreció el cargo de pintor y arquitecto de la corte, y Leonardo aceptó encantado.

    Da Vinci pintaba poco, puesto que se dedicaba a profundizar sus estudios, con la idea de finalizar en tres años el tratado de anatomía junto con el que trabajaba Marcoantonio de la Torre (el más célebre anatomista).

 

Roma y Francia

    En 1513 una situación de inestabilidad política lo empujó a abandonar Milán. Partió hacia Roma, una vez allí se instaló en el Vaticano donde vivió una etapa de tranquilidad, con un sueldo digno y sin grandes obligaciones.

En 1516 falleció su protector, y Da Vinci se va a Francia, donde pasa los tres últimos años de su vida en el palacio de Cloux como primer pintor, arquitecto y mecánico del rey.

    El rey tenía un gran respeto hacia Leonardo e hizo que viviese una etapa como si fuese un miembro de la nobleza.

A partir de 1517 su salud empeoró, su brazo derecho quedó paralizado (aún así utilizaba el brazo izquierdo para trabajar). Poco tiempo después, el dos de mayo de 1519 falleció.

 Antia Costa Bea

 

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