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2006-2008

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EL CÓMPUTO DEL TIEMPO EN LA ANTIGUA ROMA

Para efectuar un sencillo estudio del tiempo nos fijaremos en los siguientes puntos: el día y las horas, la semana y el calendario (meses y fechas).
El día y las horas
El día se dividía en doce horas (desde la salida asta la puesta de Sol). Su duración era variable según la estación del año. Las horas que servían de punto de referencia eran: la hora sexta (las doce del mediodía) y la hora novena (las tres de la tarde).
La noche se dividía en cuatro partes, que abarcaban desde la puesta de Sol hasta el amanecer del día siguiente. Su duración era variable.
La semana
La semana constaba de siete días y cada uno de ellos estaba consagrado a una divinidad o a un astro.
El calendario
El año se
distribuía en diez meses, empezaba en marzo y terminaba en diciembre.
Se dice que Numa Pompilio reformó ese primitivo calendario y añadió dos meses
más: enero y febrero.
En total, el año tenía 355 días, distribuidos en los meses anteriores. Pero ese cómputo resultaba complicado, por lo que el año 46 a. C Julio César mandó reformarlo. Tal reforma es conocida con el nombre de calendario juliano:
· El año pasó a tener 365 días.
· El mes quintilis se denominó iulius en honor de Julio César; más tarde, sextilis se convirtió en augustus, por el emperador Augusto.
· Cada cuatro años, se añadía un día más a februarius (así tenía 29 días, pues se repetía el día 24). Este día añadido se denominaba bi sextus.
A finales del siglo XVI, el papa Gregorio XIII realizó una nueva forma del calendario. A partir de entonces se conoce como calendario gregoriano.
Cada mes del
calendario romano tenía unas fechas fijas o base, a partir de las cuales se
calculaban los días.
LOS DÍAS FESTIVOS
Los días festivos de que disfrutaban los romanos, llegaron a ser aproximadamente 175. Durante esos días, se llevaron a cabo diversas actividades lúdicas: representaciones teatrales, juegos en el circo y en el anfiteatro…, destinadas a entretener a un público muy diverso. La organización de estas actividades corría a cargo del Estado y en muchas ocasiones participaban también en los gastos personas adineradas.
Sofía Fernández Fariña
Sara García Vaamonde
Lúa Rey Martínez