"Nuestro
conocimiento se origina en dos fuentes fundamentales del espíritu; la
primera es la facultad de recibir representaciones, la segunda es la facultad
de conocer un objeto mediante esas representaciones; por la primera nos es dado
un objeto, por la segunda es éste pensado en la relación con aquella
representación. Intuición y conceptos constituyen, pues, los elementos
de todo nuestro conocimiento; de tal modo que ni conceptos sin intuición,
que de alguna manera les corresponda, ni intuición sin conceptos, pueden
dar un conocimiento. Ambos son o puros o empíricos."
Kant: Crítica de la Razón Pura.