"¿A
qué se debe entonces que la metafísica no haya encontrado todavía
el camino seguro de la ciencia?. ¿Es acaso imposible?. ¿Por qué,
pues, la naturaleza ha castigado nuestra razón con el afán incansable
de perseguir este camino como una de sus cuestiones más importantes?.
Más todavía: ¡qué pocos motivos tenemos para confiar
en la razón si, ante uno de los campos más importantes de nuestro
anhelo de saber, no sólo nos abandona, sino que nos entretiene con pretextos
vanos y, al final, nos engaña!. Quizá simplemente hemos errado
dicho camino hasta hoy. Si es así ¿qué indicios nos harán
esperar que, en una renovada búsqueda, seremos más afortunados
que otros que nos precedieron?
Kant, I.: Crítica de la Razón Pura, prólogo a
la 2ª edición.