Páx. de inicio do IES Xulián Magariños  
Concello de Negreira  

APOIO A LINGUA ESPAÑOLA


Hace mucho tiempo había un hombre viejo, que tenía una espesa y larga barba. El hombre era chatarrero y hacía juguetes con trozos de metal inútiles, se llamaba Federico y tenía un hijo de nombre Link.

Link nació hace 15 años en Tuñas, una aldea rodeada de árboles y hermosos molinos.

Una noche cuando tenía dos años, tuvo una pesadilla y se cayó bruscamente al suelo de tal forma que su cabeza más parecía un tomate que otra cosa. Su padre le llevó al hospital donde le curaron de todas sus heridas pero insertaron en el interior de su cabeza unas placas metálicas.

Y unos días después el padre de Link se fue a trabajar, y Link le acompañó; de pronto los hierros del garaje empezaron a moverse atraídos por la mente del chico. El padre ocupado en sacar la rueda de un monopatín, queda atrapado debajo de una enorme y pesada viga de hierro que le cayó encima. El padre había muerto, Link está enfadado y triste.

Entonces apareció un alienígena de aspecto fuerte y amable, al final de sus enormes brazos las manos, aparentemente áridas, son como una cuna donde se podría dormir. Se acerca y Link lejos de asustarse le pregunta por su nombre. El alienígena le contesta que se llamaba Kintaro mientras se acercaba lentamente al chico, coge a Link por el brazo y le explica que debe tener cuidado, porque las placas metálicas que tiene en la cabeza atraen a los metales. Se hicieron amigos y decidieron recorrer el mundo. Cogieron un barco y navegaron mar adentro.

Una mañana de sol, en el horizonte se vieron con un barco pirata de bandera española, se acercaron y los piratas los mandaron parar. Se pararon y los abordaron. Link observa que en el barco pirata había un cofre lleno de oro; concentró su mente en el cofre y por el aire, como si fuesen palomas, comenzaron a volar los collares y joyas de los piratas. Éstos no salían de su asombro y enfadados intentaban sujetar las joyas que dirigidas por Link se posaban en su barco. Cientos de piratas se abalanzaron sobre el barco de Link y entonces Kintaro se hace visible y con una katana les corta las cabezas a los piratas. Solamente sobrevivió Luarna, un viejo pirata sucio pero astuto que consiguió tirar el mástil encima de Kintaro.

El mar se cubría de sangre de los piratas que era rota por el salto furioso de los delfines asustados de tanto horror. Luarna se enfrenta a Kintaro y éste clava la katana en el pecho de Luarna y le arranca de un golpe el corazón. Los tiburones con el olor de la sangre humana, se acercan en manada y Kintaro los miró a los ojos Al primero que se le acerca lo mata, y los demás se alejaron.

La noche se echó encima de ellos, con velocidad, acompañada de una gran tormenta y pusieron rumbo a América.

ALUMNOS: Óskar e Esteban

PROFESORES:

  • María Luisa Silvela Costoya
  • Juan Alves Tomé


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