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La península de O Grove, está situada al Oeste de la provincia de Pontevedra, entre los 5º15' y 5º10' de longitud Norte; y los 42º27' y 42º30' de latitud Oeste. La dominan vientos del SE. durante el otoño e invierno y del N. durante durante el verano. Con clima oceánico, las temperaturas no bajan de 10º C en invierno, mientras en verano no suelen sobrepasar los 23º C. Flanquea la entrada de la Ría de Arousa por su margen sur. El Istmo de O Bao, que da origen a la playa de A Lanzada, hace las veces de puente de unión entre el municipio grovense y el de Sanxenxo. Este accidente geográfico, de reciente formación (Sólo unos cientos de años) convirtió en península a la antigua isla de O Grove. |
| Con una extensión de 21,22 kilómetros cuadrados, actualmente ronda los 11.000 habitantes, repartidos desigualmente entre las parroquias de San Martiño al NE. y San Vicente al NW. Una población volcada tradicionalmente a la explotación pesquera, continúa hoy en día obteniendo su riqueza del mar. Bien en forma de una eficaz flota de bajura, bien en forma de una moderna acuicultura, o bien a través de sus paradisíacas playas que atraen cada año a miles de turistas, usuarios de un sector hostelero que destaca por la calidad y profesionalidad de sus servicios. La conjunción de estos tres sectores hace que O Grove sea merecidamente conocido como "el paraíso del marisco"; hecho este que se refrenda año tras año con la visita de miles de exigentes "gastrónomos" a la popular "Festa de exaltación do marisco" que se celebra durante el mes de Octubre. |
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El mar es la fuente de riqueza y el espejo donde se mira este municipio de formas suaves y serenas que crece cada año gracias a los ingresos de la pesca y el turismo. Cultura castreña y necrópolis tardorromanas son los restos del pasado que aún conserva O Grove. Estuvo sometido a la jurisdicción de la Iglesia compostelana desde el siglo VI y hasta el XIX, como una parte de la tierra de A Lanzada. |
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| Desde el punto de vista artístico destacan las casas de estilo modernista en la capital, la iglesia de San Martiño (s. XVI) y la de San Vicente (1770). En la isla de A Toxa se levanta una ermita a San Sebastián, recubierta de conchas de vieira (s. XII). La mayor parte de sus vecinos viven gracias a la pesca y al marisqueo de almejas, berberechos, ostras y navajas que aún se explotan con métodos artesanales. El marisqueo a pie lo hacen las mujeres con la marea baja, mientras que el marisqueo a flote lo hacen los hombres desde las dornas. Además de esta pesca artesanal, el cultivo de moluscos en viveros flotantes o bateas -especialmente de mejillón- supuso una importante transformación en la explotación del mar desde 1947. La agricultura es de autoconsumo; los cultivos principales son maíz, patata, repollo, cebolla y tomate. Un capítulo importante de su historia es la lucha por la propiedad y explotación de la isla de A Toxa. Los vecinos de O Grove siempre la utilizaron para el pastoreo de ganado y como abastecedora de leña, servicios por los que desde el siglo XV el arzobispo Alonso de Fonseca, dueño de la isla, les hizo pagar un tributo. En el XVI comenzaría una larga carrera de pleitos que se fallaron siempre a favor de los habitantes de O Grove, hasta el siglo XIX en que fue reconocida su propiedad a particulares que la convirtieron en centro turístico a partir de un balneario. |
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O NOSO CENTRO |