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En 1792 viajó a Viena a estudiar con Haydn, lo mismo que con Schenk y Salieri. Durante los 10 años siguientes logró fama y renombre en Viena como pianista más que como compositor. Escribió por entonces 20 sonatas para piano y diversas series de variaciones.Desafortunadamente antes de los 30 años los síntomas de la sordera empezaron a acosarle; fue una lucha que tuvo que sostener por muchos años y que lo convirtió con el tiempo en un hombre irascible, depresivo y encerrado en sí mismo, cuando en sus buenos años había gozado de los salones y la vida de sociedad.Su economía mermó, pues tuvo que abandonar las presentaciones en público. A un amigo suyo le escribió en una ocasión: "Cogeré al destino por la garganta, no me doblegará ni me abatirá por completo". En efecto, en la década siguiente compuso lo mejor de su obra: La Segunda Sinfonía, la Tercera o Heroica, el Triple Concierto para Piano, Violín y Violonchelo; luego vinieron Fidelio, la Cuarta Sinfonía y el Violín - Concierto.En 1808 terminó la Sexta, llamada Pastoral. La lista continúa; aparte de las innumerables obras tan conocidas, hay canciones, arias y muchas variaciones para piano, tríos, etc. Beethoven murió el 26 de marzo completamente sordo. En los últimos años de su vida escribió obras de la magnitud de la Novena Sinfonía. Su trabajo musical abrió para los compositores del futuro un gran número de posibilidades en la música para piano, coral, de cámara y sinfónica. |