La situación privilegiada del municipio de Nigrán provoca que hayan aparecido restos de dólmenes y mámoas que indican que estas tierras han sido pobladas desde la antigüedad. Tambien existen restos de dos calzadas romanas. En la Edad Media, esta zona del val Miñor era controlada por el Monasterio de Santa María de Oia en unión de nobles como el Conde de Prieue o el de Gondomar.

Al igual que el resto del litoral sur de la Ría, y debido a la cercanía de la villa de Baiona, que gozó del favor real durante esa época, la economía de las gentes estaba fuertemente ligada al mar, llegando a tener centros comerciales de gran importancia como el situado en el lugar de A Ramallosa.

Este esplendor en la época feudal queda reflejado en un gran número de pazos, como los que hoy podemos visitar de Cadaval, Cea o A Touza.

En la actualidad, su cercanía de Vigo ha impulsado un dasarrollo industrial que se complementa con un auge espectacular del turismo, que combina el entorno rural con la belleza de sus playas, entre las que destacan Patos y Playa América.