Trovador: es el poeta, el que compone. Se diferencia así del JUGLAR, que es el que canta la poesía.
La mayoría de los trovadores eran de origen nobiliario, incluso reyes ,y para ellos, componer e interpretar canciones era una manifestación más del ideal caballeresco. Aunque formados en los centros de cultura clerical, precedentes de las universidades, estos poetas son seglares y viven como tales.
A partir del S.XI y, sobre todo, en los siglos XII y XIII, los trovadores están en los castillos y componen una poesía exquisita, difícil y sujeta a rígidas leyes. Al principio, cantaban sus poemas en la corte y, a veces, celebraban competiciones o torneos musicales; más tarde, contrataron a músicos itinerantes, los juglares, para que interpretaran sus obras. Se dice que los trovadores de prestigio tenían juglares adscritos a su persona. Estos juglares, llamados juglares de lírica tenían que aprender complicadas melodías y poemas y cuando actuaban ante el público tenían que ser muy rigurosos con la letra y la tonada que les había entregado el trovador, no podían cambiar nada ( se diferencian así del juglar del cantar de gesta, que tenía más libertad cuando recitaba)