Manda buscar a su mujer y a sus hijas

Tú, Muño Gustioz, e Pero Vermúez delant
e Martín Antolínez, un burgalés leal,
el obispo don Jerónimo, coronado de prestar,
cavalguedes con çiento guisados pora huebos de lidiar,
por Santa María vós vayades passar,
vayades a Molina que jaze más adelant,
tiénela Avengalvón, mio amigo es de paz,
con otros çiento cavalleros bien vos consigrá,
id pora Medina quanto lo pudiéredes far,
mi mugier e mis fijas con Minaya Álbar Fáñez,
assí commo a mí dixieron í los podredes fallar,
con grand ondra aduzídmelas delant,
e yo fincaré en Valençia, que mucho costádom' ha,
grand locura serié si la desenparás,
yo fincaré en Valençia, ca la tengo por heredad.-
Esto era dicho, piensan de cavalgar
e quanto que pueden non fincan de andar,
troçieron a Santa María e vinieron albergar a Frontael,
e el otro día vinieron a Molina posar.
El moro Avengalvón, quando sopo el mensaje,
saliólos reçebir con grant gozo que faze,
-Venides los vassallos de mio amigo natural,
a mí non me pesa, sabet, mucho me plaze.-
Fabló Muño Gustioz, non speró a nadi,
-Mio Çid vos saludava e mandólo recabdar
con çiento cavalleros que privado l'acorrades,
su mugier e sus fijas en Medina están,