UTILIDADES DEL PULSÓMETRO
Los pulsómetros son actualmente pequeños ordenadores que además de su función básica, que es medir las pulsaciones de un deportista, ofrecen una gran variedad de posibilidades. A parte de las principales funciones como reloj (indicación horaria, alarma, indicador del día de la semana) también son muchas las cualidades de estos entrenadores personales.
Los pulsómetros actuales se pueden colocar en las bicicletas, tanto las normales como las estáticas, para mejorar el entrenamiento de ciclistas y a nivel de usuario en la práctica del fittness en los gimnasios. Los pulsómetros utilizados en las bicicletas permiten conocer entre otras cosas la distancia recorrida en una sesión de ejercicios o la distancia total de varias sesiones. La información sobre la velocidad media y máxima, los metros ascendidos, la potencia de salida y máxima del ejercicio, el índice de pedaleo, así como el equilibrio medio entre el pedaleo del pie izquierdo y derecho.
También contabilizan el tiempo total del ejercicio empleado en varias sesiones. Esto permite evaluar el entrenamiento practicado, por ejemplo durante una semana.
Y, además, informan sobre el número de kilocalorías consumidas durante la realización del ejercicio, de una o varias sesiones. Toda esta información puede ser volcada un ordenador mediante un software de pulsómetro, para un mejor análisis de los datos de entrenamiento del deportista.
EL FUNCIONAMIENTO DEL PULSÓMETRO
El funcionamiento del pulsómetro es bastante sencillo. Se sitúa una banda elástica en el pecho, justo debajo de los pectorales, que lleva unos terminales a cada lado capaces de detectar los impulsos eléctricos del corazón y los envían por radiofrecuencia al pulsómetro, que se encarga de realizar todos los cálculos correspondientes.
Es recomendable que para el correcto funcionamiento de la banda, que no es nada incómoda, se humedezcan antes los terminales, ya que de este modo la electricidad pasará mejor desde el corazón hacia fuera. En cuanto se empieza a sudar, el propio sudor, se encargará de conducir esa electricidad natural del organismo. Después de cada uso conviene mantener limpias tanto la banda como la goma elástica que sirve para sujetarla.
Características del pulsómetro
Existen multitud de tipos y con diferentes aplicaciones en el campo deportivo, desde los que llevan incorporados las bicicletas ergométricas y otros aparatos del gimnasio, hasta los más sofisticados que permiten recibir y volcar información a un ordenador para estudiar mejor el entrenamiento del deportista.
Está compuesto por dos elementos, un emisor que capta la señal de frecuencia cardíaca y la transmite, y un receptor. En los pulsómetros actuales la transmisión se hace por radiofrecuencia, con lo cual no existen cables ni elementos que puedan resultar molestos durante la realización del ejercicio. La exactitud de la medición de la frecuencia cardíaca de los pulsómetros modernos es comparable a la de los equipos de laboratorio que utilizan técnicas electrocardiográficas, sin que existan diferencias significativas entre ambos. EL FUNCIONAMIENTO DEL PULSÓMETRO
El funcionamiento del pulsómetro es bastante sencillo. Se sitúa una banda elástica en el pecho, justo debajo de los pectorales, que lleva unos terminales a cada lado capaces de detectar los impulsos eléctricos del corazón y los envían por radiofrecuencia al pulsómetro, que se encarga de realizar todos los cálculos correspondientes.
Es recomendable que para el correcto funcionamiento de la banda, que no es nada incómoda, se humedezcan antes los terminales, ya que de este modo la electricidad pasará mejor desde el corazón hacia fuera. En cuanto se empieza a sudar, el propio sudor, se encargará de conducir esa electricidad natural del organismo. Después de cada uso conviene mantener limpias tanto la banda como la goma elástica que sirve para sujetarla.
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