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ESCOLIOSIS. La vuelta al colegio reabre el debate sobre los problemas de columna por el peso en las mochilas

La carga de las mochilas no debe exceder el 10% del peso corporal del escolar. El sobrepeso podría causar escoliosis
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Q uince de septiembre. Vuelta a la rutina. Junto al inicio del nuevo curso escolar, la reaparición de viejos fantasmas: las pesadas mochilas. La revista OCU salud, en su número de septiembre, reabre la polémica sobre el exceso de peso que diariamente transportan los escolares y las consecuencias de este trasiego para la columna vertebral de los menores.

En el estudio que publica OCU salud, revista de la Organización de Consumidores y Usuarios, participaron noventa alumnos. Todos cursaban 6º y 7º de EGB y 1º de ESO. Edad: de 11 a 14 años. Peso: de 31 a 46 kilogramos. Más de la mitad de ellos (un 67%) llevaba un peso superior en sus mochidel que deberían transportar.

El peso máximo que deben cargar a sus espaldas los escolares ha quedado ya establecido tras varios estudios: un 10% del peso corporal del niño o niña. Un ejemplo: si un alumno pesa 35 kilos su mochila no debería sobrepasar los tres kilos y medio de peso.

Muestra de la variedad de mochilas utilizadas por los escolares. CARLOS BARAJAS

Varias investigaciones, entre ellas una italiana (de la Universidad de Chieti) y otra estadounidense (de la Universidad John Hopkins de Baltimore), han demostrado que el exceso de peso en las mochilas puede provocar desde agarrotamiento, problemas musculares en el cuello, hombros o espalda, hasta escoliosis.

A pesar de estos datos, algunos expertos insisten en que las mochilas no deben llevar todo el peso de la culpa de los problemas de espalda que sufren los menores. "La incidencia de hernia o escoliosis debido a un peso excesivo de las mochilas es baja", insiste Valentín Alzina, del departamento de Pediatría de la Clínica de Navarra. "Es cierto que el sobrepeso puede agravar un problema en la columna de un menor, y que en cualquier caso éstos no deben cargar con más kilos de los convenientes. No obstante, lo más frecuente es que estos trastornos sean anteriores a la carga de sobrepeso".

Tal y como recoge en su artículo la revista OCU salud, cuando se transporta una mochila que está cargada se "produce un desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo hacia atrás. Ese desviamiento suele ser proporcional a la carga que se lleve". A mayor peso, mayor desplazamiento. Un desequilibrio que se compensa con una inclinación del cuerpo hacia adelante.

Así, "una carga equivalente al 10% del peso del alumno implica una inclinación de la zona media de la columna vertebral (zona dorsal). Las mochilas con un 20% del peso del alumno provocan una curvatura de la zona media inferior (lumbo-sacra), mientras que cuando el peso es mayor al 20% se produce un desplazamiento de los hombros hacia adelante".

La sobrecarga, junto a factores como la cantidad de tiempo que el alumno lleva la mochila a la espalda, la colocación de los tirantes de la misma e, incluso, cómo esté distribuido el peso dentro de ellas, pueden

desencadenar problemas de espalda, así como trastornos en las caderas y en los pies de los menores.

Posturas viciadas

L a escoliosis, la desviación lateral de la columna, es una patología que suele iniciarse en la infancia, aunque sus manifestaciones se producen normalmente en la adolescencia. Las malas posturas, la falta de ejercicio físico, pueden determinar, también, la aparición de este trastorno, cuya frecuencia es mucho más elevada entre las niñas (una proporción de ocho a uno) que entre los niños.

"La escoliosis puede tener un origen muscular, neurológico o malformativo. Existen casos de escoliosis de cuyas causas son idiopáticas, desconocidas, que suelen deberse a posturas viciadas y que pueden corregirse", afirma el doctor Alzina.

Los expertos recomiendan, sobre todo entre los menores con antecedentes familiares de este trastorno o hermanos que también sufran este problema, un chequeo rutinario de la espalda. Basta, simplemente, con un examen de la postura del niño, aunque en algunos casos se recurre a los rayos X.

"Aunque es cierto que los niños no suelen quejarse de dolores de espalda, cuando existe un dolor persistente -algo poco frecuente-, es conveniente consultar con un pediatra para descartar que el trastorno tenga un origen orgánico", afirma Valentín Alzina.

Entre las recomendaciones de los especialistas para evitar la escoliosis destacan:

-El peso de la mochila no excederá el 10% del peso corporal del menor.

-Los objetos más pesados deberán colocarse en forma vertical y lo más cerca posible de la espalda, mientras que los más ligero deberá estar más alejado de la columna.

-Los tirantes deben llevarse siempre sobre los dos hombros. "Son buenas las mochilas que llevan respaldo duro y ejes laterales", comenta Valentín Alzina.

-Según el doctor Alzina, los menores "deben realizar ejercicio físico bien dirigido, además de evitar las malas posturas como estudiar sobre la cama o excesivamente inclinados".