VIDAS PARALELAS

 

 

 

El 1 de Julio de 1987, nació en España un niño llamado Raúl , el mismo día

y a la misma hora nació en Burundi otro niño  llamado Maggy. Sus vidas

supuestamente tendrían que ser iguales , con los mismos derechos y

obligaciones ... Pero les diferencian dos cosas: el color de la piel y el país

donde han nacido. Simplemente por haber nacido en diferentes países

cada uno de ellos tendrá una vida totalmente diferente.

Raúl tuvo la suerte de nacer en Madrid, por lo tanto desde pequeño  fue a la escuela, tuvo ropa, juguetes, una casa donde vivir y lo más importante

comida con la que alimentarse. Todo eso gracias al trabajo de sus padres

pero también en gran medida a que vive en un país desarrollado. Pero

para que haya países desarrollados tiene que haberlos sin desarrollar

como Burundi. Donde Maggy tuvo la desgracia de nacer. Él no tuvo la

suerte de ir a la escuela, ni de tener cada día un plato de comida en la

mesa...

A medida que iban creciendo, Raúl mientras jugaba en el parque con sus

amigos , Maggy trabajaba duramente durante todo el día para poder

conseguir algo de dinero para ayudar  a su familia.

Con 16 años Raúl ya era un adolescente, y durante toda su vida no le

había faltado de nada, sus únicas preocupaciones eran la chicas, aprobar

con el mínimo esfuerzo, pero sobretodo pasarlo bien sin preocuparse de

nada. En cambio a Maggy lo único que le preocupaba era poder ayudar a

sus padres para que a sus hermanos pequeños no les faltase de comer.

Tanto Raúl como Maggy eran dos muchachos iguales pero con vidas

totalmente diferentes, debido a la situación de su país. Raúl siempre se

quejaba de que tenia que estudiar , de que sus padres no le compraban lo

que quería... pero el no pensaba en la suerte que tenía, ya que  en otros

lugares del mundo mucha gente no tiene prácticamente nada. Mientras,

Maggy ,  soñaba que algún día sus país dejase de ser pobre y que ni el ni

ningún niño tuviese que trabajar desde pequeño privándoles de una

infancia feliz.

Un día una ONG fue al instituto donde estudiaba Raúl para explicarle a el

y a sus compañeros como viven chavales de su edad en otros países. Aún

así a Raúl y a sus compañeros no les importó demasiado ya que pensaron

que eso nunca les ocurriría a ellos. Pero esta ONG decidió organizar un

viaje a Burundi durante una semana, para que pudiesen comprobar con

sus propios ojos como era la  vida allí y de paso intentar ayudar a alas

familias que más lo necesitasen.

Raúl se apuntó con la mentalidad de conocer un nuevo lugar y no ir

durante una semana a clase, pero cuando llegó allí su mentalidad comenzó

a cambiar. Pudo comprobar como vivían, lo que tenían.... A Raúl le toco

ayudar a la familia de Maggy y tuvo que trabajar durante una semana lo

que Maggy llevaba haciendo desde muy pequeño.

Entonces Raúl recapacito y se dio cuenta de la suerte que tenía por vivir

en un país como España, de que sus quejas eran tonterías comparadas con

las de Maggy y de lo injusto que era el mundo, ya que no hay derecho a

que unas personas vivan bien a costa de otras que no tienen ni para

comer.

 

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