VIDEOXOGOS E DEMOCRACIA (3)
1 July, 2015 por admin
Unha nova entrega, que ademais presenta unha tese moi ben argumentada e que se pretende apoiada en estudos empíricos, que se poden consultar indo ao enlace que se cita. Incluímos aquí a “gráfica de Ferguson” á que a autora fai referencia.
AUTORA: Tania Bascoy
¿Puede un videojuego ser peligroso para la democracia?, ¿pueden los videojuegos violentos provocar reacciones violentas por parte de quien los juega? Yo creo que no. Es más, defiendo la posibilidad de que, incluso, influyan de forma positiva en todas aquellas personas que sepan jugarlos.
Muchas veces se ha culpado a los videojuegos de haber sido la causa de la violencia de un individuo, como por ejemplo tras la masacre en una escuela de Connecticut (EEUU) en 2012, en la que muchos señalaron que el asesino pasaba horas jugando al Call of Duty. Mas, aún sin videojuegos, una mente enferma es una mente enferma, que debería ser tratada; si ese joven no hubiera jugado a ese videojuego, ¿se hubiera culpado a la violencia en la televisión? Lo cierto es que él, seguramente, hubiera actuado de la misma forma sin o con videojuegos.
Escola de Connecticut onde tivo lugar a masacre en 2012
Para defender mi postura de que los videojuegos no provocan violencia sino que, de hecho, nos ayudan a repelerla actuando como medio de desahogo (en los casos de los videojuegos violentos) y como medio para aprender (en el caso de los videojuegos didácticos), me baso en:
Para el primer caso (que es el que se trata), en el estudio realizado por Ferguson (ver gráfica de Ferguson videojuegos, en Google imágenes, también: http://www.xataka.com/videojuegos/generan-violencia-los-videojuegos-un-estudio-aclara-la-polemica).
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GRÁFICA DE FERGUSON
En el que, curiosamente, el consumo de videojuegos está fuertemente relacionado con el descenso de la violencia juvenil.
Las unidades vendidas anualmente de este tipo de juegos pasaron de 1.000 a 7.000 per capita. Sin embargo, la tasa de violencia juvenil por cabeza pasó de 35 a 5 en el mismo período de tiempo. Es decir, que en un caso aumentó siete veces, las mismas que se redujo en el otro.
Además coincido con Ferguson en que el contenido de un videojuego puede y tiene influencias muy distintas en cada usuario, también demostrado por otro estudio en que se veía que la violencia en los videojuegos calmaba a unos, agitaba a otros y no influía en la mayoría.
Finalmente, yo diría que los videojuegos, sean violentos o no, reducen el estrés y probablemente sus efectos sobre la violencia real sean mínimos. Y creo que asustar a la sociedad con un culpable equivocado como los videojuegos “puede distraer la atención sobre los verdaderos responsables, como la pobreza, la educación y la salud mental”.