ASTERIX EL GALO (1961)

 

En este álbum aparecen todos los personajes de la serie y sus ocupaciones más habituales: palizas a patrullas romanas, peleas entre los galos, la preparación de la poción mágica, etcétera. En esta ocasión el centurión Caius Bonus se entera de que la fuerza de los galos proviene de una poción que prepara el druida, y decide secuestrarlo.

 

¿Quid? (pág. 5): ¿Qué?

¡Helo aqui! (pág. 5): ¡He aquí!

Ipso facto (pág. 5): En el mismo momento del hecho. Se utiliza con el sentido temporal de inmediatamente.

Sic (pág. 5): De este modo. Vae Victis (pág. 5): ¡Ay de los vencidos! Desgraciados los vencidos. Esta frase se le atribuye a Breno, jefe de los galos, cuando éstos tomaron Roma, mientras arrojaba su espada y su tahalí en la balanza en que se pesaba el oro destinado a comprar la retirada de los galos. (Liv. 5, 48, 9). Hay también un soneto de Ricardo León: ¡Ay del que pierde su arrogante silla / y en vil escaño o vergonzoso yugo / bajo el altivo triunfador se humilla! / ¡Ay del que dobla el cuello o la rodilla / delante de su juez o su verdugo!. Alea jacta est (pág. 14): La suerte está echada. Expresión atribuida por Suetonio a César en el momento de cruzar el río Rubicon, límite entre Italia y la Galia cisalpina, con sus legiones y contra las ordenes del Senado. Según Plutarco la pronunció en griego tomándola de un verso del comediógrafo Menandro, con el sentido de los dados están tirados (esperemos ahora la suerte). También se le atribuyen al emperador cuando se disponía a combatir con Pompeyo. ¿Quo vadis galo? (pág. 20): ¿Adónde vas, galo?. La pregunta "¿quo vadis?" aparece en el relato de San Ambrosio (Contra Anxentium) de que cuando Pedro huía de Roma le apareció Cristo y pronunció estas palabras. Más conocida quizá por la película inspirada en la novela del polaco Enrique Sienkiewicz. Ave Caligulaminus, morituri te salutant (pág. 21): Salve Caligulaminus, los que van a morir te saludan. Frase tradicional de saludo usada por los gladiadores antes de empezar los combates en el circo. Sursum Corda (pág. 34): Arriba los corazones. Invitación que hace el sacerdote a los fieles durante la celebración de la Santa Misa exhortándoles a la unión con Dios. ¿Quid novi? (pág. 34): ¿Qué (hay) de nuevo? Expresión de uso popular cuando se encuentran dos personas para preguntar por lo que ocurre. Goza de actual popularidad porque la Warner puso esta frase en boca de un conejo afortunado. Aut Caesar, aut nihil (pág. 36): O César, o nada. (también Aut Caesar aut nullum) Frase atribuida a César Borgia, que ha pasado a la posteridad como manifestación de la ambición desmesurada. También título de una novela de Pío Baroja. Un epigrama español de autor ignoto dice: Aquí yace sepultada, / de un pretendiente prolijo, / la esperanza más osada; / o César o nada dijo, / yse salió con ser nada. Vanitas vanitatum et omnia vanitas (pág. 36): Vanidad de las vanidades y todo es vanidad. (En griego en el original)Aparece en el Eclesiastés (1, 2) para indicar la vileza de la prosperidad terrenal. Y nuestro Antonio Machado dijo: ¿Dónde está la utilidad / de nuestras utilidades? / Volvamos a la verdad / vanidad de vanidades. De facto (pág. 36): De hecho. ¿Quomodo vales? (pág. 36): ¿Qué tal? Era un saludo que se utilizaba muy comúnmente en las cartas.

Vade retro (pág. 46): Échate atrás. Palabras de Jesús, que se encuentran en el Evangelio de una forma un poco diferente. Se aplican como respuesta a alguien, rechazando sus propuestas.

 

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