EL ESCUDO ARVERNO (1968)

El jefe Abraracúrcix está enfermo debido a los excesos (olvida la máxima in meio virtus). Panorámix le recomienda una cura de adelgazamiento en una estación termal en el país arverno, donde tuvo lugar la derrota gala de Alesia. Pero la gente, en cambio, prefiere recordar sólo la batalla de Gergovia, ganada por los galos. César, irritado, decide humillarlos desfilando ante los arverneses sobre el mítico escudo de Vercingetórix. Pero nadie sabe dónde está ese escudo.

 

 

- Diem perdidi (pág. 5): Perdí el día. Según Suetonio (Titus 8, 1), así tenía como costumbre decir el emperador Tito cuando dejaba pasar un día sin provecho. Hoy sigue con el mismo sentido.

 

 

 

 

 

- Veni, vidi, vici (pág. 18): Llegué, vi, vencí. Se usa para indicar la rapidez con que se consigue algo; pero históricamente, según Suetonio, son las palabras que Julio César mandó escribir en un cartel de autopropaganda por su fulgurante triunfo en la batalla del Ponto.

 

- Ab imo pectore bravo, o Caesar (pág. 18): Desde el fondo de mi corazón, oh César.

 

 

 

 

 

Goza del sol mientras dure / siempre no ha de ser verano; / aprovecha la ocasión / que la tienes en la mano.

 

 

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