El poeta recrea sus emociones, a través del poema, en realidad, las materializa: es una forma de impedir que la conciencia desaparezca. El motivo es una ruptura: del verano al otoño, y del campo a la ciudad. Son dos mundos que están delimitados en el poema a través de las dos partes en que aparece estructurado. El poeta funde en el poema presente, pasado y futuro, pero utiliza, sobre todo, dos tiempos verbales :presente y futuro; sólo un pasado "me fueron" nos sitúa objetivamente en el tiempo. Es la expresión de una rutina "costumbres viejas", del paso del tiempo que, en su repetición, permite conocer lo que va a ocurrir "recordaré" y, a la vez, hace del pasado un presente eterno. A pesar de todo, la ruptura, el cambio de estación, el cambio de lugar, introducen cierta emoción, consiguen romper la rutina de la existencia "Volveré a la ciudad.... juventud a mi alma... "
Las emociones están contenidas "me
siento feliz, y aun contento" no es expresión
suficiente para deshacer la impresión de monotonía que el poema
impone "tan estéril el frío...Y
tan estéril el calor...". La felicidad
es un recuerdo "me fueron felices"
y es un presente fugaz entre dos mundos-tiempos.