/shapetype> El día que nuestros hijos o nuestros alumnos se acerquen a los libros con curiosidad, los abran con la misma expectación con que se abre una "caja de sorpresas" y buceen en las bibliotecas anhelantes en busca de tesoros..., el día que les empiece a interesar no sólo lo que dicen los libros sino también cómo lo dicen, ese día habrá llegado su madurez lectora, y con ella no habrá límites en su trayectoria personal, intelectual y social./stroke>/stroke>>/>/formulas>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/f>/f>>/>/formulas>>/>/path>/path>>/>/lock>/lock>>/>/shapetype>>/>