Las cantigas    En la lírica profana se distinguen tres tipos:

CANTIGAS DE AMIGO

Cantigas en las que el trovador crea la ficción de ser mujer. De esta manera, el yo poético es una mujer que se dirige a su enamorado, un hombre (amigo). La amada expresa sus sentimientos amorosos ( generalmente la ausencia del amigo) y se dirige a la madre, la hermana, la naturaleza, que actúan como confidentes. Se distinguen tres  subgéneros.

Son de origen popular y utilizan unos recursos característicos  

CANTIGAS DE AMOR

Son composiciones en las que el amado canta a su enamorada ( senhor).Son textos de ambiente cortesano que imitan las canciones provenzales que llegan a Galicia por la vía de las peregrinaciones a Santiago de Compostela y que traían los romeros de Occitania, algunos de ellos trovadores y juglares. De esta corriente provenzal procede el concepto de amor cortés. El yo poético manifiesta el amor que siente por su dama y se muestra como su rendido servidor. Se clasifican en Cantigas de maestría ( mucha variedad de metros) y Cantigas de refrán ( refrán al final de cada estrofa). 

Son de procedencia culta por su relación con la lírica provenzal y utilizan recursos característicos.

CANTIGAS DE ESCARNIO  Y  MALDECIR

Su intención es satirizar y ridiculizar a personajes y situaciones de la época. Por eso, además de su valor literario, constituyen un documento para la historia social y política del país. 

Las Cantigas de escarnio emplean un lenguaje más sutil y hacen uso de la ambigüedad y el eufemismo.

Las Cantigas de maldecir emplean la sátira directa y se le llama a las cosas por su nombre, llegando incluso a la obscenidad en algunos casos.

Son de procedencia culta Y, al igual que Las de amor, de influencia provenzal. Su origen está en le sirventés provenzal.

LAS CANTIGAS DE SANTA MARÍA

El principal responsable de este cancionero fue el rey castellano Alfonso X el Sabio, rey culto y trovador que impulsó la confección de este cancionero y él mismo compuso algunas cantigas.  

Forman un total de 427 cantigas en honor de la Virgen María y constituyen el CANCIONERO RELIGIOSO MEDIEVAL.

Fueron compuestas en la corte del rey y todas ellas están acompañadas de notación musical.

Están recogidas en cuatro códices, todos ellos de la corte de Alfonso X y , según Xosé Ramón Pena, podemos clasificarlas en dos grupos:

Cantigas narrativas, con textos estructurados en introducción, refrán, presentación del protagonista, intervención de la Virgen y alabanza dirigida a la Virgen.

Cantigas líricas, alabanza u oración dirigida a la Virgen.